‘Se chocaron los puños después de acuchillar a Jodie’

METRO — MIÉRCOLES, 18 DE SEPTIEMBRE 2019

‘Asesinos’ de la joven estaban ‘repartiendo violencia’

Una joven de 17 años fue asesinada en un apuñalamiento «terrible y cobarde» durante una guerra entre narcotraficantes, según un tribunal, después de lo cual los presuntos asesinos fueron vistos ‘chocando’ los puños en señal de satisfacción.

Jodie Chesney fue apuñalada por la espalda mientras tocaba música y fumaba cannabis con sus amigos en el parque de Harold Hill (este de Londres) el 1 de marzo.

La fiscalía dijo al jurado reunido en el Old Bailey [Corte Central Criminal de Inglaterra y Gales] cree posible que Chesney no era el objetivo previsto del ataque.

Manuel Petrovic, de 20 años, Svenson Ong-a-kwie, de 19 años y domiciliados en Romford, y dos niños, de 16 y 17, niegan el asesinato.

Los sospechosos manifestaron al jurado que dos personas salieron de la oscuridad en el parque y el más alto de ellos balanceó su brazo derecho a la espalda de Jodie.

La víctima sufrió una herida profunda en la espalda y quedó sangrando profusamente, luego de lo cual sus atacantes desaparecieron segundos después.

Eddie Coyle, de 18 años y novio de Jodie, la sostuvo mientras caía y la extendió en el suelo, llorando y pidiéndole que se mantuviera despierta mientras le sostenía la mano.

La primera llamada a los servicios de emergencia se realizó a las 21:22 horas y dos policías llegaron al lugar en 13 minutos.

La ambulancia partió hacia el Royal London Hospital pero se decidió que los médicos acudieran en coche para encontrarla a medio camino, en una gasolinera de Esso en Gants Hill.

Intentaron resucitar a Jodie en el acceso principal de la estación de servicio, dijo el fiscal Crispin Aylett QC.

«A pesar de los mejores esfuerzos de todos los involucrados, no hubo actividad cardíaca durante algún tiempo. Jodie fue declarada muerta a las 22:26,» agregó.

Aylett dijo al jurado que ninguno de los amigos de Jodie tenía idea de quién era el responsable del «terrible y cobarde» ataque.

El jurado registró declaraciones que sindicaban a los cuatro acusados como involucrados en el suministro de drogas, y que uno o más de los amigos de Jodie habían comprado cannabis a los acusados ​​en el pasado.

«El mundo del narcotráfico tiene guerras territoriales, rivalidades y patéticos reclamos de ‘respeto’,» dijo Aylett.

Sin embargo, dijo que «no había nada que sugiriera que Jodie estaba involucrada en el suministro de drogas o que hubiera causado molestias a nadie».

«Si la fiscalía tiene razón al decir que Jodie Chesney era una persona completamente inocente que quedó atrapada en una disputa entre traficantes de drogas, entonces su asesinato ha sido la consecuencia terrible pero predecible del enfoque demasiado permisivo que se da a la portación y uso de armas punzocortantes.»

Luego de la difusión del caso a nivel nacional, la policía logró un gran avance al recibir información de un testigo fanático de los coches, que afirmaba que dos hombres habían abordado un Vauxhall Corsa negro estacionado.

Aylett dijo que el asesinato de Jodie podría haber quedado sin resolver si no hubiera sido por el avistamiento fortuito del testigo Andrei Mihai, quien informó haber visto un automóvil aparcado en las inmediaciones del parque donde Jodie fue apuñalada y desde el cual pudo escuchar gritos.

Un par de horas después del asesinato, se halló al Corsa negro — que estaba registrado a nombre de Petrovic — abandonado a unas dos millas de distancia.

Después de su arresto Petrovic — de Highfield Road, Romford, este de Londres — admitió haber conducido el coche hacia Harold Hill, con un amigo y otras dos personas que habían ido al parque a recoger dinero y drogas.

Petrovic ha negado saber si estas dos personas estaban armadas de antemano, según el tribunal.

El juicio continúa.