
THE GUARDIAN — JUEVES, 5 DE SEPTIEMBRE 2019
Parlamento rechaza elecciones anticipadas y vota dos veces eliminar la amenaza del Brexit sin acuerdo
El intento de Boris Johnson de iniciar elecciones generales el próximo mes ha sido bloqueado por representantes de todos los partidos, tras una andanada de fuertes derrotas para el gobierno en ambas cámaras del Parlamento.
Inmediatamente después, el Primer Ministro llamó a Jeremy Corbyn, «el primer líder de la oposición en la historia democrática de nuestro país en rechazar la invitación a una elección».
Sin embargo, las elecciones anticipadas parecen cada vez más probables después de que el líder laborista señalara que respaldaría una convocatoria electoral de Johnson siempre y cuando se apruebe antes un proyecto de ley que elimine el Brexit sin acuerdo.
La votación se produjo solo 48 horas después de que el Primer Ministro dijera en público: «No quiero una elección, y ustedes no quieren una elección.»
La moción que presentó pidiendo una elección anticipada fue apoyada por 298 parlamentarios, pero eso estuvo muy por debajo de los dos tercios requeridos ya que varios parlamentarios laboristas fueron instruidos a abstenerse por sus jefes de bancada.
Aún así, Corbyn dejó en claro explícitamente que el Partido Laborista está listo para apoyar una moción similar una vez que el proyecto de ley de Hilary Benn para bloquear un Brexit sin acuerdo haya recibido el consentimiento real, lo que podría suceder a principios de la próxima semana si los conservadores no lo impiden en la Cámara de los Lores.
Corbyn dijo a los parlamentarios: «Queremos una elección, porque estamos ansiosos por echar a este gobierno», aunque afirmó también que la propuesta de Johnson para una encuesta del 15 de octubre fue «un poco como la reina malvada ofreciendo una manzana a Blancanieves».
En declaraciones después de que los Comunes aprobaran a contrarreloj el proyecto de ley de Benn — que los conservadores tratarán de bloquear ahora en la Cámara de los Lores — el líder laborista dijo: «que se apruebe este proyecto de ley y que obtenga el consentimiento real: recién entonces respaldaremos una elección general».
Johnson ha denominado repetidamente a esta legislación — que le obligaría a buscar una extensión al Artículo 50 si no ha obtenido un nuevo acuerdo para el Brexit antes del 19 de octubre — «proyecto de ley de rendición ante Jeremy Corbyn».
«Creo que es muy triste que los parlamentarios hayan votado así», dijo Johnson, y agregó que «el país debe decidir» si él o Corbyn van a Bruselas para la reunión crítica del Consejo Europeo el 17 de octubre.
“Él va a rogarles una extensión; va a aceptar cualquier demanda que ellos tengan por el Brexit, y tendríamos más años de vacilaciones y demoras,” dijo.
El proyecto de ley de Benn pasó por todas sus etapas en los Comunes en cuestión de horas el miércoles, ya que los rebeldes mantuvieron su sólida mayoría sobre el gobierno de Johnson, obteniendo una nueva integrante conservadora: la exministra Caroline Spelman.
Durante la sesión, de vez en cuando se produjeron escenas caóticas. Una enmienda — presentada por el parlamentario laborista Stephen Kinnock pidiendo que la extensión se use con el fin de aprobar un acuerdo para el Brexit — fue incluso aprobada por defecto.
El llamado de Johnson a una elección general se llevó a cabo 24 horas después de que no pudiera evitar que los parlamentarios liderados por el exministro conservador Oliver Letwin tomaran el control del calendario parlamentario para debatir el proyecto de ley del Brexit contra el ‘no-acuerdo’.
En su campaña por la presidencia del Partido Conservador, el hoy Primer Ministro repetía el lema «¡ejecutemos el Brexit antes del 31 de octubre, unamos al partido, derrotemos a Jeremy Corbyn – ≠ y dinamicemos a nuestro país!»
A pesar de ello, solo unas semanas después de haber asumido el poder, Johnson ha enfrentado crecientes reacciones violentas de sus colegas el miércoles, luego de que 21 parlamentarios — incluidos el ex canciller Philip Hammond y Nicholas Soames, nieto de Winston Churchill — fueron expulsados de su partido.
Soames dijo el miércoles: «No participaré en las próximas elecciones y, por lo tanto, me estoy acercando al final de 37 años de servicio a esta Cámara, de los cuales me he sentido orgulloso y honrado más allá de las palabras. Estoy realmente muy triste de que termine de esta manera.»
En una concurrida reunión vespertina del comité de barones conservadores ‘1922 Committee’ — menos de 24 horas después de la defenestración de los 21 rebeldes — altos funcionarios conservadores, entre los que se encuentran el exministro de defensa Tobias Ellwood, el ex viceprimer ministro Damian Green, el exministro de la infancia Tim Loughton y el veterano parlamentario Sir Edward Leigh expresaron su profunda preocupación por la medida.
Green se ha dirigido por carta a Johnson a nombre del grupo de conservadores moderados ‘One Nation’ — creado originalmente por la actual ministra del gabinete Amber Rudd — diciendo que estaban «profundamente preocupados» por la defenestración de «colegas de principios, valorados y dedicados».
Green — quien preside el grupo — dijo que las acciones de la noche a la mañana habían «obstaculizado la misión» de unir al partido y dijo que el grupo solo podría apoyar a Johnson «si los conservadores modernizadores moderados aún son bienvenidos en el partido».
Sin embargo, en un fuerte intercambio de palabras con el conservador Daniel Kawczynski — quien apoya el Brexit como él — durante la reunión del ‘1922 Committee’, Johnson prometió no restaurar el fuero a ningún parlamentario que lo haya perdido. Algunos parlamentarios abuchearon a Kawczynski por sus comentarios, pero éste dijo que quería escucharlos de la boca del primer ministro, y que quedaran así registrados en la minuta de la reunión.
«Dijo que no se les devolvería el fuero, y voy a asegurarme de que se responsabilice por lo que ha dicho.»
Después de abrir el debate sobre su convocatoria a elecciones generales, Johnson recibió una respuesta fulminante de Sir Kenneth Clarke, quien el día anterior había sido desaforado de la representación parlamentaria de los conservadores después de 49 años de servicio.
«Creo que el Primer Ministro, con el mayor respeto, tiene una habilidad tremenda para mantener una cara seria mientras miente tanto,» dijo Clarke a la cara de Johnson frunciendo el ceño.
El Primer Ministro, según Clarke, está «desesperado» por conseguir una elección antes del 31 de octubre «porque no ha sido capaz de conseguir un trato diferencial y beneficioso para este país».
Clark agregó que era inútil que Johnson insistiera en que los partidarios del proyecto de ley querían derrocar al Brexit: “Un porcentaje muy grande de aquellos que lo han derrotado tantas veces en los últimos dos días sí que querían votar por el Brexit, y han votado a favor del Brexit más veces que él.»
Anteriormente, Johnson y Corbyn se enfrentaron en una tradicional ronda de preguntas parlamentarias al Primer Ministro marcada por el mal humor — la primera de Johnson desde que asumió el cargo en julio.
El líder laborista acusó al Primer Ministro de no tener una estrategia de negociación para el Brexit y de tratar de ocultar el verdadero impacto de una salida sin acuerdo.
Johnson — quien deliberadamente no respondió ninguna de las preguntas directas de Corbyn — acusó al líder laborista de tener miedo de una elección anticipada.
Los intercambios de palabras — en los que Johnson fue acorralado sin piedad por las bancadas de la oposición — se produjeron al día siguiente de que el Primer Ministro perdiera su primera votación en el Parlamento, la del proyecto de ley que retrasa el Brexit, y luego expulsara a 21 rebeldes de su partido.
«Ha sido Primer Ministro durante seis semanas y prometió arreglar el Brexit,» dijo Corbyn a la Cámara de los Comunes. «En seis semanas no ha presentado nada para cambiar el acuerdo de la Primera Ministra anterior, contra el cual votó dos veces. Estas negociaciones de las que está hablando son una farsa. Todo lo que está haciendo es perder el tiempo.»
Johnson se burló repetidamente del respaldo del líder laborista a una elección: «Sé que [Corbyn] está preocupado por los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, pero yo veo un solo ‘gallina’ lleno de cloro en esta Cámara, y está en aquella bancada [la laborista]».

