THE INDEPENDENT — VIERNES, 30 DE AGOSTO 2019
Corbyn presentará moción para bloquear el Brexit sin acuerdo este martes
Boris Johnson tiene ante sí un creciente desafío político y legal a sus esfuerzos por cerrar el Parlamento y forzar el Brexit, con opositores cada vez más seguros de que tienen los números para bloquear un resultado sin acuerdo en los Comunes.
El primer ministro declaró su intención de «acelerar el ritmo» en la búsqueda de un acuerdo de Brexit con la UE, y reveló que funcionarios de Reino Unido se reunirán con sus homólogos en Bruselas dos veces por semana durante septiembre, mientras que los parlamentarios están fuera de Westminster.
Sin embargo, Johnson enfrenta reacciones cada vez más violentas a su decisión de haberle pedido a la Reina que suspenda las sesiones de los Comunes durante cinco semanas en el período previo al plazo del Brexit del 31 de octubre, con una serie de conservadores de alto rango que han alzado su voz de protesta y más de millón y medio de electores que han firmado una petición contra la medida.
De momento se están llevando a cabo tres acciones legales. Aparte, el Tribunal Superior de Londres ha admitido una solicitud de la activista Gina Miller para impugnar el uso de prórroga por parte del Primer Ministro y, por otra parte, el Tribunal de Sesión en Edimburgo debe tomar una decisión el viernes sobre una petición de más de 70 parlamentarios de todos los partidos, la cual busca evitar un uso «abusivo» e «inconstitucional» de los poderes del gobierno.
Asimismo, el barón de los conservadores Lord Young de Cookham se convirtió en el primer ministro en renunciar a la administración de Johnson, declarándose «muy descontento» con la medida de la prórroga mientras que Ruth Davidson — que se ha enfrentado con el primer ministro por el ‘no-deal’ — ha renunciado a liderar a los conservadores escoceses.
Otros 20 conservadores han hecho pública su condena de la suspensión del Parlamento, el excolaborador de Theresa May, David Lidington, ha dicho que está «muy fuertemente» en desacuerdo, y el excanciller Kenneth Clarke ha advertido que Johnson había «cedido ante los fanáticos».
El exministro de justicia David Gauke dijo que parecía ser parte de una «estrategia deliberada» para hacer que el debate sobre el Brexit sea más airado y divisivo.
Los líderes de la oposición han exigido que Johnson revoque su decisión de suspender el Parlamento, o que lo someta a votación en la Cámara de los Comunes.
En una declaración conjunta de los laboristas, el SNP, los Liberal-Demócratas, Plaid Cymru, The Independent Group for Change y el Partido Verde, los líderes dijeron: «Es nuestra opinión que hay una mayoría en la Cámara de los Comunes que no apoya esta prórroga, y exigimos que el Primer Ministro revoque esta decisión de inmediato o permita que los parlamentarios votemos si debemos tomarla”.
La declaración ha continuado diciendo que «no hay mandato popular para un Brexit perjudicial sin acuerdo» y «los votantes están siendo privados de la oportunidad de que sus representantes hagan que el gobierno rinda cuentas».
Fuentes cercanas a las conversaciones entre partidos sobre la detención de un Brexit sin acuerdo dijeron que la suspensión del parlamento había «cohesionado» a los parlamentarios, que ahora confían en asegurar una mayoría sobre si se puede forzar una votación, y se están centrando en las tácticas parlamentarias para lograrlo.
A pesar de ello, reconocieron que el tiempo era escaso y que la sesión finalizaría el 9 de septiembre. Se están desarrollando propuestas para que la Cámara pueda sesionar en las tardes y durante el fin de semana para maximizar el tiempo disponible antes de que Johnson cierre las puertas.
Jeremy Corbyn dijo que los partidos de oposición estaban «trabajando juntos para hacer todo lo posible» para aprobar la legislación rápidamente la próxima semana.
«Lo que vamos a hacer es tratar de detener políticamente a Boris el martes con un proceso parlamentario para legislar, con el objeto de evitar un Brexit sin acuerdo y también evitar que cierre el Parlamento en este período absolutamente crucial», dijo el líder laborista.
Parece cada vez más probable que los opositores al ‘no-deal’ busquen una moción de emergencia inmediatamente después de que los Comunes regresen el martes. Esta táctica se basaría en que el presidente de la cámara John Bercow haga suyas las sugerencias de que permitiría un voto vinculante de una índole que normalmente no está disponible bajo la orden permanente 24 de los Comunes (SO24).
Las esperanzas de los rebeldes de que Bercow les permita un margen de maniobra aumentaron cuando el ‘Speaker’ parlamentario denunció la prórroga como una «salvajada constitucional» e insistió en que era «vital que nuestro Parlamento electo tenga voz».
En una señal de que la presión aumenta sobre Bercow, Jacob Rees-Mogg, el líder de los Comunes, se lanzó al ataque y describió tales comentarios como «lo más constitucionalmente inapropiado que sucedió ayer».
Descartando las protestas como «indignación de juguete» por parte de aquellos que nunca han querido salir de la UE, Rees-Mogg dijo: «Este es el mayor período de ira, de ira impostada, porque después del 31 de octubre nos habremos ido y esta es la última ocasión en que pueden tratar de frustrar a los 17,4 millones de personas que votaron para irse [de Europa]».
