
THE INDEPENDENT — LUNES, 22 DE ABRIL 2019
Masacre en Domingo de Pascua: al menos 207 personas han muerto — entre los que hay cinco víctimas británicas — y 450 han resultado heridas en explosiones producidas en iglesias y hoteles de lujo en Sri Lanka, ayer.
Una serie de ocho explosiones afectaron tres iglesias de las localidades de Kochchikade, Negombo y Batticaloa durante los servicios de Pascua, alrededor de las 8:45 am.
En la iglesia de San Sebastián en Negombo han fallecido más de 50 personas según efectivo policial, mientras que otras 25 murieron en el ataque a otra iglesia en Batticaloa.
En San Sebastián, se pensaba que el atacante — un terrorista suicida, según la policía de Sri Lanka — había entrado en el edificio poco después de la última plegaria, tras lo cual se produjo la detonación. La iglesia publicó fotos de la destrucción de sus instalaciones en su página de Facebook, mostrando sangre en los bancos y en el piso a la vez que solicitaban ayuda del público.
«Se sintió como si fuera un terremoto», dijo Vijaya Kumar, un feligrés de 36 años que asistía al servicio de Pascua en el Santuario de San Antonio en Kochchikade, en las afueras de Colombo. “Todo tembló y cayó. Tuve suerte porque estaba cerca de una puerta. Salí corriendo. Estaba aterrado.»
Mientras tanto, los hoteles de lujo Shangri La, Cinnamon Grand y Kingsbury, todos en la ciudad capital Colombo, también fueron alcanzados. Mientras las fuerzas especiales y los equipos forenses se reunían en los sangrientos sitios bombardeados, el personal del hotel Cinnamon Grand dijo que un atacante suicida se inmoló en el restaurante del hotel.
Tres horas después, una séptima explosión se produjo un hotel en Dehiwala, cerca del zoológico nacional en Colombo. Al menos cuatro personas fallecieron, según la policía.
Momentos después se informó de una octava explosión en un complejo de viviendas en el suburbio de Dematagoda, en la misma ciudad. Tres oficiales de policía murieron mientras investigaban un aviso de los vecinos. «La explosión vino del piso superior de la casa,» dijo un testigo.
El ministro de defensa de Sri Lanka confirmó que 13 personas habían sido arrestadas.
El gobierno ha reconocido que tenía «información previa» sobre los ataques planeados contra iglesias que involucran a un grupo islamista local poco conocido, pero también que no hizo lo suficiente para evitarlo.
Una reconocida chef de televisión y su hija fueron las primeras víctimas identificadas del ataque. Shantha Mayadunne y su hija Nisanga se habían alojado en el hotel Shangri-La.
La hija de Mayadunne compartió una foto grupal en Facebook la mañana de los atentados, con la frase “Desayuno de Pascua con la familia”. Según su página de Facebook, Nisanga había estudiado en la Universidad de Londres.
El fallecimiento de al menos cinco británicos también fue confirmado por el ministerio de exteriores del país. Tres eran de Reino Unido y dos tenían doble nacionalidad, norteamericana y británica.
El secretario de estado estadounidense Mike Pompeo confirmó que «varios» ciudadanos estadounidenses se encontraban entre los muertos, en una declaración que condenaba los ataques. «Estos viles ataques son un claro recordatorio de porqué Estados Unidos está decidido a continuar la lucha por derrotar al terrorismo,» agregó.
También murieron tres ciudadanos indios, una de Portugal y dos de Turquía. Un ciudadano holandés y un chino también fueron reportados entre las víctimas.
James Dauris, alto comisionado británico en Sri Lanka, visitó a las víctimas británicas en el hospital ayer. Dauris, quien se encontraba en un oficio religioso con su familia en Colombo cuando los ataques, dijo: «He estado hablando esta tarde con los británicos en el hospital que se han visto afectados por los demenciales ataques de hoy.»
«Mi equipo y mis pensamientos están con todas aquellas personas que están sufriendo como resultado de la deplorable violencia que Sri Lanka ha presenciado este domingo de Pascua.»
