
i — MARTES, 22 DE ENERO 2019
Ministros planean una renuncia en masa: hasta 40 miembros del gabinete podrían renunciar la próxima semana, a menos que se permita a los parlamentarios conservadores votar un plan que bloquee un Brexit sin acuerdo en marzo, ha advertido Amber Rudd a Downing Street.
La ministra de trabajo y pensiones (foto) está respaldando la decisión de un grupo multipartidario de influyentes parlamentarios, que buscan retrasar la salida de Gran Bretaña de la UE a menos que se pueda llegar a un acuerdo el mes próximo sobre qué forma debe tomar el Brexit.
El grupo ha recibido el apoyo de los conservadores a favor de la permanencia en Europa a todos los niveles del partido, incluyendo el gabinete.
La perspectiva de una avalancha de renuncias ministeriales surgió cuando Theresa May señaló que estaba decidida a seguir adelante con una versión de Brexit muy parecida a los planes rechazados por el Parlamento la semana pasada.
May le dijo a la Cámara de los Comunes que pediría a Bruselas que cediera terreno en el tema de la salvaguarda irlandesa («backstop») y prometió involucrar más al Parlamento en las discusiones sobre el Brexit, el cual se llevará a cabo el 29 de marzo.
May se enfrenta a una serie de votaciones la próxima semana en las que los parlamentarios intentarán obligarla a cambiar de dirección.
La mandataria tiene casi garantizada la derrota por una demanda de los ex ministros conservadores Nick Boles y Oliver Letwin, y la ex ministra de trabajo Yvette Cooper, por el retraso del proceso de retiro del Artículo 50 hasta el final del año en ausencia de un acuerdo en febrero.
Rudd informó a Downing Street que entre 25 y 40 ministros quieren respaldar el movimiento. Ella misma se encuentra entre los ministros que han instado a los jefes de la bancada conservadora a permitir una votación libre sobre el tema.
La negativa gubernamental a dar marcha atrás en este tema podría provocar un gran número de renuncias, advirtió.
Un exministro conservador dijo: «Varios ministros han expresado sus preocupaciones al despacho de la primera ministra, y se quejan de no tener la opción de una votación libre.»
May está luchando para mantener la unidad del gabinete en su estrategia para el Brexit debido a que los ministros vienen ventilando sus diferencias en público.
Rudd, el canciller Philip Hammond, el ministro de justicia David Gauke y el de comercio internacional Greg Clark se han posicionado en contra de que un Brexit sin acuerdo se convierta en la política oficial del gobierno.
