
i — JUEVES, 11 DE OCTUBRE 2018
El Partido Unionista Democrático (DUP) dice que está listo para bloquear los presupuestos y potencialmente derrocar a Theresa May si cede más respecto del Brexit.
El partido norirlandés, que está apoyando a los conservadores en el poder, amenazó abiertamente con retirar su apoyo si se cruzan sus ‘líneas rojas’ sobre la frontera irlandesa.
La medida se produce cuando Reino Unido y la UE se disponen a llegar a un acuerdo que permitiría controles regulatorios entre Reino Unido e Irlanda del Norte, lo que ha enfurecido al DUP.
Arlene Foster, líder del partido, describió tales ‘líneas rojas’ como ‘de color rojo sangre’, lo que provocó sugerencias de que el partido podría unirse a los partidos de oposición y rechazar el presupuesto de May el 29 de octubre.
Una fuente del DUP dijo que «el gobierno es muy consciente de lo que son nuestras líneas rojas y sabe la importancia que les damos».
Cuando se le preguntó si eso se extendía a dar la espalda al gobierno en la crucial votación sobre el presupuesto, la fuente respondió: «No creo que esa sea una conclusión equivocada».
Los votos presupuestarios son vistos como una moción de confianza en un gobierno, lo que significa que la derrota podría minar gravemente la posición de la primera ministra y desencadenaría convocatorias para una elección general.
Sin embargo, Downing Street ha insistido después en que perder un voto sobre el presupuesto no sería un problema de confianza, y por lo tanto tampoco sería un asunto de renuncia porque la ley parlamentaria de plazo fijo ha cambiado las reglas.
El DUP ya había amenazado con votar en contra de cualquier acuerdo por el Brexit si se implantaban nuevos controles regulatorios sobre las mercancías que cruzaban el Mar de Irlanda, incluso si tenían lugar lejos de los puertos.
Pero extender esa amenaza al presupuesto es aún más serio, porque desgarraría los términos del acuerdo de «confianza y suministro» que el DUP mantiene con los conservadores. La parte de «suministro» es dinero, a través de un presupuesto.
Hasta ahora, los conservadores confiaban en que la desconfianza del DUP hacia Jeremy Corbyn evitaría que la agrupación política hiciera cualquier cosa que acercara a los laboristas al poder.
Anteriormente, Foster ya ha señalado que el acuerdo de confianza y suministro era «de partido a partido» y no con Theresa May como persona, lo que sugiere que el DUP podría estar dispuesto a derribarla.
Bajo la ley parlamentaria de plazo fijo, perder una moción de confianza ya no activa automáticamente una elección, porque crea un respiro para un nuevo gobierno con un nuevo primer ministro.
El portavoz de May ha rechazado la idea de que la votación de los presupuestos vaya a derribar al gobierno, y dijo que «la ley parlamentaria de plazo fijo establece las circunstancias para un voto de confianza».
Mel Stride, ministro del Tesoro, trató de calmar las aguas para el DUP, insistiendo en que la primera ministra había sido «muy clara en este asunto, de que no habrá fronteras en el Mar de Irlanda».
«Estoy extremadamente confiado, por todo lo que sé, lo que he visto y por todas las discusiones que he tenido, en que se tome una posición muy, muy firme sobre esto», dijo a la BBC.
«La primera ministra ha dejado muy claro que ningún primer ministro de Reino Unido se pondrá a sí mismo en la posición en la que se comience a deshacer la integridad económica y soberana del Reino Unido.»
May se reunirá con los líderes de la UE en Bruselas la próxima semana para tratar de sellar el acuerdo sobre la frontera irlandesa, con planes que aún no se han mostrado ni a los parlamentarios ni al gabinete.
Los planes también harían que todo Reino Unido permanezca en el territorio aduanero de la UE hasta que la tecnología pueda evitar una frontera física, lo que aumenta el temor de los ‘Brexiteers’ de que el acuerdo se vuelva permanente.
Anteriormente, en la sesión de interpelación a la primera ministra, May apeló al «interés nacional» de los parlamentarios laboristas para que lo pusieran por delante de su lealtad a Corbyn al tratarse de una votación sobre sus planes para el Brexit.
El pedido parecía estar dirigido hacia sus propios parlamentarios, luego de que se informara que hasta 80 de ellos, euroescépticos de línea dura, están listos para desafiarla y rechazarlo.
Por su parte, el Partido Laborista ha rechazado reclamos de que hasta 30 de sus parlamentarios estuvieran preparados para respaldar al gobierno. El portavoz de Corbyn dijo que no había ninguna prueba de ello.
