Prensa BritĆ”nica de MaƱana, HOY — THE GUARDIAN — VIERNES, 21 DE SEPTIEMBRE 2018

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THE GUARDIAN — VIERNES, 21 DE SEPTIEMBRE 2018

Theresa May se ha quedado luchando para salvar su plan de Chequers para el Brexit y con ello su autoridad como primera ministra, despuƩs de haber sido emboscada al final de la cumbre de Salzburgo, cuando los lƭderes de la UE inesperadamente declararon que sus propuestas no funcionarƭan.

La primera ministra pasó a una posición defensiva justo una semana antes de la conferencia del Partido Conservador, cuando los líderes de la UE liderados por Donald Tusk y Emmanuel Macron han rechazado su plan de Chequers como estaba, lo que ha provocado que los conservadores del Brexit le pidan que lo abandone.

TambiĆ©n se fijó una fecha lĆ­mite en octubre para una solución sobre el problema fronterizo irlandĆ©s, apenas unas horas despuĆ©s de informar a Leo Varadkar — el Taoiseach (primer ministro) irlandĆ©s — en una reunión de desayuno privado que creĆ­a que serĆ­a imposible llegar a un compromiso en un plazo tan corto.

Una May claramente nerviosa y enfadada dijo a los periodistas que los líderes de la UE estaban involucrados en «tÔcticas de negociación» diseñadas para desviarla de su rumbo. «Siempre dije que estas negociaciones iban a ser difíciles,» dijo. «Y que en varias etapas de estas negociaciones, la tÔctica se usaría como parte de esas negociaciones.»

El asalto al plan de May se produjo poco después de una reunión a mediodía de los líderes de la UE en la ciudad austríaca, donde discutieron las conversaciones del Brexit en ausencia de May. Tusk, presidente del Consejo de la UE, declaró que Chequers «no funcionaría», mientras que el presidente francés Macron dijo que era «inaceptable».

Un combativo Macron acusó a los ‘Brexiters’ britĆ”nicos de haber mentido sobre lo fĆ”cil que serĆ­a negociar una salida de la UE en tĆ©rminos favorables para Reino Unido.

«Aquellos que explican que pueden vivir fÔcilmente sin Europa, que todo va a estar bien, y que traerÔn mucho dinero a casa son unos mentirosos,» dijo Macron. «Ha quedado aún mÔs claro, ya que se fueron al día siguiente para no tener que lidiar con eso.»

May había sido advertida de lo que dirían unos minutos antes en una reunión privada con Tusk, quien según ella reconoció fue «franco». Le dio una hora para prepararse para una tensa conferencia de prensa, donde May insistió en defender a Chequers a pesar del revés que se le avecinaba.

La primera ministra dijo a los periodistas que Chequers era la única forma de garantizar que el comercio fluya libremente a través de la frontera irlandesa después de 2019. «Nuestro libro blanco sigue siendo la única propuesta seria y creíble sobre la mesa para lograr ese objetivo,» dijo.

Chequers propone que Reino Unido comparta un reglamento común para bienes y servicios después del Brexit, en un intento de evitar el regreso de los controles aduaneros para los bienes que cruzan la frontera irlandesa. Pero los líderes de la UE creen que ello socavarÔ el mercado único dando a las empresas britÔnicas una ventaja competitiva, y que supondrÔ una amenaza para el «proyecto europeo».

Tusk también emitió un ultimÔtum sobre la cumbre de noviembre, insistiendo en que el progreso en una solución de protección para evitar una frontera dura en la isla de Irlanda debía hacerse en octubre o que todas las conversaciones del Brexit colapsarían. «El momento de la verdad para las negociaciones del Brexit serÔ el Consejo Europeo de octubre», dijo Tusk.

«Sin una gran final de octubre, en un sentido positivo de esta palabra, no hay razón para organizar una reunión especial en noviembre», dijo Tusk. «Esta es la única condición cuando se trata de esta posible cumbre de noviembre».

Fuentes de la UE dijeron que la medida se había realizado a pedido de Macron, quien instó a sus homólogos a asumir una línea dura durante el almuerzo. El presidente francés se enfureció por la advertencia de May a Varadkar de que creía que no se podía encontrar una solución al problema para octubre, a pesar de promesas previas en contrario.

El tono del discurso de la primera ministra a los lĆ­deres de la UE el miĆ©rcoles por la noche — en que atacó a Michel Barnier — tambiĆ©n ha sido citado por fuentes fidedignas como causa de la irritación.

Un funcionario de la UE dijo: «Las cosas no sucedieron como esperÔbamos.» También se les dijo a los líderes de la UE que se preparen para un escenario sin acuerdos. El funcionario agregó: «Macron quería mÔs presión, mÔs incertidumbre. Esto hace las cosas mÔs difíciles.»

May habĆ­a llegado a Salzburgo esperando que los lĆ­deres de la UE ofrecieran algunas palabras cĆ”lidas — aunque vagas — que garantizaran que su plan permanecerĆ­a intacto a travĆ©s de la conferencia del Partido Conservador, antes de entrar en la fase crĆ­tica de las conversaciones de divorcio a mediados de octubre y noviembre. Pero el rechazo del plan de Chequers ha dotado de munición inmediata a sus crĆ­ticos dentro del partido.

El exministro del Brexit David Davis dijo que May tuvo la oportunidad de cambiar de rumbo y buscar un acuerdo de libre comercio al estilo canadiense que no implique suscribir el libro de reglas común: «EstÔ claro cuÔles son las tÔcticas de la UE ahora. Es poco probable que el Parlamento respalde a Chequers: ciertamente no permitirÔ nada mÔs que Chequers. Ahora es el momento de que la primera ministra restablezca la negociación y acepte la oferta que Tusk le hizo en marzo, de un acuerdo de libre comercio a la medida.»

«Chequers se fue al diablo», declaró Jacob Rees-Mogg, presidente del eurófobo European Research Group, en Twitter. MÔs tarde argumentó que la primera ministra ahora necesitaba abandonar su plan y buscar «un acuerdo de libre comercio a la medida como el de CanadÔ».

El exlíder conservador Iain Duncan Smith dijo a The Guardian: «No estaba de acuerdo con el acuerdo de Chequers que llevó Theresa May, pero creo que la UE se ha portado realmente mal hoy: arrogante, pavoneÔndose, jactanciosa, mandona.»

«Estaba visto que Chequers no funcionaría para ellos, pero hacerlo público de esta manera, pienso que en realidad fue bastante desagradable. Mientras mÔs rÔpido podamos salir, mejor.»

May no dio indicios de cambiar su política sobre el Brexit en Salzburgo, y no dijo que creía que un resultado sin acuerdo era mÔs probable después de la embarazosa cumbre: «Si llegamos a la posición en la que no habrÔ acuerdo, los britÔnicos pueden estar seguros de que haremos lo que sea necesario.»

Keir Starmer, ministro del Brexit de la oposición, dijo: «Ha sido claro durante semanas que las propuestas de Chequers que presentó Theresa May no ofrecen el plan integral que necesitamos para proteger el empleo, la economía y evitar una frontera dura en Irlanda del Norte. Ella necesita abandonar con urgencia sus imprudentes líneas rojas y presentar un plan creíble para el Brexit.»