
THE INDEPENDENT ā JUEVES, 20 DE SEPTIEMBRE 2018
Theresa May (foto) estÔ preparada para hacer una gran concesión en las negociaciones del Brexit, en un intento por romper el punto muerto sobre el problema de la frontera irlandesa.
Bajo las propuestas que presentarÔ el gobierno, se espera que Reino Unido acepte que se efectúen algunos controles entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña.
Se espera que los planes generen una reacción airada por parte de parlamentarios eurófobos y el DUPĀ ā que tiene la confianza de la primera ministra para lograr mayorĆa en la CĆ”mara de los ComunesĀ ā que han dicho que no aceptarĆ”n ningĆŗn control o tratamiento diferente para Irlanda del Norte.
El retroceso se produce luego de que May diese un discurso en la cena a los lĆderes de la UE en Salzburgo, en el que dijo que la propuesta de la Comisión Europea de Ā«que deberĆamos aprobar una separación legal de Reino Unido en dos territorios aduaneros no es creĆbleĀ».
Sin embargo el enviteĀ ā cuidadosamente redactado por la primera ministra sobre el Ā«recaudoĀ» de precaución de la UE ā ha dejado la puerta abierta a controles regulatorios en puertos del Mar de Irlanda, que son tĆ©cnicamente diferentes pero similares a los controles aduaneros.
El cambio, combinado con otras medidas de la UE para Ā«desdramatizarĀ» su propio plan de protección, significa que ahora existe una posibilidad real de que ambas partes puedan acercar posiciones, lo que les permitirĆa evitar una frontera difĆcil con Irlanda y evitar un Brexit sin acuerdo.
Un alto funcionario del gobierno britĆ”nico que habló al margen de la cumbre de Salzburgo dijo que el gobierno presentarĆa nuevas propuestas para dicho plan de protección, e indicó que los controles regulatorios en el Mar de Irlanda estaban ahora sobre la mesa.
Ā«Ya se llevan a cabo controles [entre Irlanda del Norte y Gran BretaƱa] en relación con algunos productos agrĆcolasĀ», dijo el funcionario.
«Sobre el recaudo irlandés, hemos presentado nuestra propuesta en relación con el respaldo de aduanas. Hemos estado discutiendo eso con la UE durante varios meses.»
«Siempre hemos dicho que tendremos que presentar nuevas propuestas en relación con los aspectos normativos del proceso. Y sucederÔ.»
La inminente concesión por parte del Reino Unido se produce despuĆ©s de meses de trabajo por parte de los negociadores de ambos lados, para decidir quĆ© tipo de controles se podrĆan retirar de los puertos en un intento por Ā«desdramatizarlosĀ».
Michel Barnier tambiĆ©n suavizó la postura de la UE el martes por la noche, afirmando que Ā«la mayorĆa de los controles pueden tener lugar fuera de la frontera, en las instalaciones de empresas o en los mercadosĀ».
The Independent entiende que algunos funcionarios consideran que es mÔs fÔcil retirar los controles de cumplimiento de aduanas de los puertos pero no las verificaciones regulatorias. La combinación de concesiones, como que Gran Bretaña acepte controles regulatorios en los puertos y que la UE traslade algunos controles aduaneros a oficinas en tierra, parece despejar el camino para una posible solución.
Que la CĆ”mara de los Comunes apruebe el compromiso es otro asunto. May no tiene mayorĆa sin los nueve parlamentarios del DUP pero la lĆder de ese partido, Arlene Foster, ha dicho que Ā«nuestra Ćŗnica lĆnea roja es que no se nos trate de manera diferente al resto de Reino Unido, que no haya barreras comerciales establecidas entre Irlanda del Norte y nuestro mercado mĆ”s grande, que, por supuesto, es Gran BretaƱa.Ā»
Durante el verano, Foster dijo sobre May: Ā«Tengo confianza en que sabe que no puede presentar nada que viole la lĆnea roja, o simplemente no podremos apoyarlos.Ā»
Los movimientos durante las conversaciones se producen despuĆ©s de que Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, advirtiera pĆŗblicamente a Reino Unido que su polĆtica sobre IrlandaĀ ā asĆ como las propuestas comerciales de Chequers que May proponeĀ ā todavĆa deben revisarse y negociarse.

