
METRO — MARTES, 11 DE SEPTIEMBRE 2018
Podría llegarse a un acuerdo para el Brexit en seis a ocho semanas, ha afirmado Michel Barnier.
Hay una posibilidad de que ambas partes lleguen a un acuerdo sobre los términos de la retirada de Reino Unido en noviembre, dijo el negociador en jefe de la UE.
El francés advirtió hace solo unos días que partes del plan de Chequers que le presentó Theresa May para el Brexit eran «demenciales».
Sin embargo, se cree que los líderes nacionales de Europa están presionando para que sea más flexible a fin de evitar una salida británica ‘al borde de precipicio’.
La libra esterlina ha alcanzado un máximo de seis semanas con las declaraciones de Barnier ayer, en que dijo que se podría llegar a un acuerdo a tiempo para ratificarlo en marzo, dos años después de que la primera ministra desencadenara la retirada británica.
«El tratado es claro, tenemos dos años para llegar a un acuerdo antes de que Gran Bretaña se retire en marzo de 2019», dijo Barnier.
«Eso significa que, teniendo en cuenta el tiempo necesario para el proceso de ratificación en la Cámara de los Comunes, por un lado, y el Parlamento Europeo y el Consejo por el otro, debemos llegar a un acuerdo antes de principios de noviembre. Creo que es posible.»
Cuando se le preguntó acerca de las afirmaciones de que había dicho a un grupo de parlamentarios británicos que las propuestas de Chequers estaban en punto muerto, Barnier agregó: «Nunca he dicho eso, no creo eso. No es mi sentimiento.»
Los comentarios que sugieren que Chequers tiene una oportunidad fueron un apoyo bienvenido por May, quien se enfrenta a la amenaza de un desafío a su liderazgo por parte de Boris Johnson.
El exministro de exteriores, que dice que la estrategia de May para el Brexit será un «chaleco-bomba» para Reino Unido, podría ganar el respaldo de decenas de conservadores que también se oponen.
No obstante, Johnson recibió un mazazo mediático cuando aparecieron denuncias de que hasta 12 parlamentarios preferirían renunciar a representar al partido antes que quedar bajo su mando, dejándole sin mayoría en el parlamento.
El político de 54 años ha enfurecido a algunos de sus colegas conservadores al haber usado la frase ‘chaleco-bomba’.
Y enfrenta vergonzosas afirmaciones de que una cadena de hasta diez infidelidades fue lo que provocó la decisión de su esposa Marina Wheeler de divorciarse de él.
Ha trascendido que Wheeler — también de 54 años — le acusará de adulterio durante el proceso de divorcio.
Según los informes, Wheeler montó en furia luego de leer los textos que intercambiaba con Carrie Symonds — de 30 años —, exagente de prensa del Partido Conservador.
Los comentarios de Barnier parecen dar peso a los informes de que se lanzará una operación ‘Salvemos a Theresa’ en una cumbre de la UE la próxima semana en Salzburgo, Austria.
Los líderes podrían acordar enviar al negociador en jefe con nuevas pautas que le den más margen para alcanzar un compromiso con May, según informa el diario económico Financial Times.
Steve Baker, ex ministro del Brexit, afirmó que hasta 80 parlamentarios conservadores podrían votar «no» si se presenta ante el Parlamento un acuerdo al estilo de Chequers que asegure vínculos cercanos y constantes con la Unión Europea.
A su vez, la oficina de la primera ministra dijo que ni Baker ni sus colegas eurófobos de la agrupación European Research Group habían encontrado alternativas creíbles al plan de May.
