Prensa británica de mañana, HOY — i — MARTES, 11 DE SEPTIEMBRE 2018

i Tue 11 Sep

i — MARTES, 11 DE SEPTIEMBRE 2018

Líderes europeos han lanzado una operación para «salvar a Theresa», entre temores en Bruselas de que podría ser derrocada por Boris Johnson.

A poco más de seis meses de la salida de Reino Unido de la UE, la Unión Europea está intensificando sus esfuerzos para llegar a un acuerdo con Theresa May sobre los términos del Brexit.

Michel Barnier, el principal negociador del bloque de los 27, insistió ayer en que un acuerdo era «realista» y «posible» para noviembre. Sus comentarios desencadenaron un aumento inmediato en el valor de la libra esterlina.

La nueva evidencia de la mejora en la atmósfera entre Londres y Bruselas llega después de que Johnson comparase la estrategia de May para el Brexit con envolver a la constitución británica en «un chaleco suicida».

Funcionarios de la UE han estado estudiando atentamente sus pronunciamientos desde que renunció como ministro de exteriores, en protesta por los planes de Chequers para la negociación del Brexit por parte de May.

Asimismo, son conscientes de que la primera ministra se enfrenta a un momento de máxima dificultad cuando se dirija a un grupo de 1,000 personas diciéndole «fuera Chequers» durante la conferencia del Partido Conservador el 2 de octubre.

Los aliados euroescépticos de Johnson le han advertido que sus días podrían estar contados si no cambia de dirección.

Una fuente de Bruselas me dijo: «Somos muy conscientes de la presión sobre Theresa May. Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para no aumentársela.»

«No estamos cambiando nuestras líneas rojas, pero queremos trabajar con Chequers. Tiene algunos elementos positivos.»

La hostilidad en Bruselas hacia Johnson lleva 25 años, desde cuando era reportero de la UE, y ha descrito esa etapa con historias espeluznantes sobre sus actividades comparándolas con «arrojar piedras sobre la pared del jardín».

Prensa británica de mañana, HOY — THE TIMES — LUNES, 10 DE SEPTIEMBRE 2018

TI Mo 20 Sep

THE TIMES — LUNES, 10 DE SEPTIEMBRE 2018

Aliados de Boris Johnson han acusado a Downing Street de emprender una campaña para desacreditarlo, mientras enfrentaba fuertes críticas ayer por comparar la estrategia de Chequers de Theresa May con un chaleco-bomba.

En uno de los varios ataques ministeriales que ha recibido, el ministro del interior Sajid Javid ha criticado el lenguaje de Johnson. Asimismo, un excolega de Johnson en el Ministerio de Asuntos Exteriores calificó los comentarios de «escandalosos, inapropiados y dañinos».

El exministro de exteriores también ha sido condenado por el padre de la víctima más joven de los atentados suicidas en Londres en 2005. Graham Foulkes dijo que los comentarios de Johnson eran «realmente terribles» y le pidió que se disculpara.

Por su parte, los amigos de Johnson han acusado a la oficina de la primera ministra de haber orquestado y aprobado la ejecución de una «operación exitosa» para alimentar la disputa y avivar los rumores sobre su vida privada. En medio de las crecientes acritudes, esto a su vez ha sido calificado como «mentiras» por una fuente muy enterada de Downing Street.

[Foto: Carrie Symonds, 30 años, empleada del Partido Conservador, ha sido vinculada sentimentalmente con Boris Johnson, de 54 años. Crédito: Enterprise News and Pictures]

——————————

La derecha populista ha logrado sustanciales avances en las elecciones suecas de anoche, mientras el primer ministro del país nórdico lucha por mantenerse en el cargo.

Casi uno de cada cinco votantes ha recurrido a los demócratas radicales de derecha en Suecia, al tiempo que los socialdemócratas gobernantes de Stefan Lofven estaban en camino de caer a su nivel de aprobación más bajo en más de un siglo. Los expertos creen que habrá semanas o meses de paralización, ya que los dos bloques principales iniciarán espinosas negociaciones para formar un nuevo gobierno.

Demócratas de Suecia, cuyas políticas más destacadas pasan por sacar al país de la Unión Europea y cerrar las fronteras a los refugiados, afirmaron ser los «verdaderos ganadores» de las elecciones. Jimmie Akesson, su líder, instó a la alianza de centroderecha a unir fuerzas con su partido.

El ministro del interior italiano de línea dura Matteo Salvini ha saludado el avance como otra victoria para las fuerzas insurgentes de la derecha europea, diciendo en Twitter que «Suecia, la patria del multiculturalismo y modelo de la izquierda, finalmente ha decidido cambiar después de años de inmigración rampante. Ahora incluso allí […] están diciendo no a esta Europa de burócratas y especuladores, no a los inmigrantes ilegales, no al extremismo islámico.»

——————————

Los bebedores deberían pasar dos días libres de alcohol por semana, ha dicho el funcionario de salud pública más antiguo del país distanciándose del enfoque de sus colegas del Servicio Nacional de Salud (NHS).

Duncan Selbie, director ejecutivo de Public Health England, dijo ayer a The Times que disfrutar de una bebida era «absolutamente bueno» y que su consejo de tomarse días sin beber era más un consejo que un objetivo.

Dijo que beber no debería tratarse del mismo modo que fumar y aceptó que el alcohol es «una gran parte del disfrute británico», y que la mayoría de personas no va a dejar de preocuparse por su salud.

Selbie estableció un claro contraste con el enfoque adoptado por la directora médica Dame Sally Davies, quien ha dicho que piensa en el riesgo de cáncer de mama cada vez que levanta una copa de vino.

Prensa británica de mañana, HOY — THE INDEPENDENT — LUNES, 10 DE SEPTIEMBRE 2018

IN Mo 20 Sep

THE INDEPENDENT — LUNES, 10 DE SEPTIEMBRE 2018

Corea del Norte cumple 70 anos (foto): Kim Jong-un ha presidido una celebración masiva en Pyongyang, pero sin sacar a la vista sus armas nucleares.

—————————-

Las últimas divisiones internas en el Partido Conservador han estallado en forma de una amarga disputa pública por la «repugnante» crítica de Boris Johnson a Theresa May.

Algunos conservadores de alto rango criticaron duramente al exministro de exteriores por haber acusado a la primera ministra de haber «puesto un chaleco suicida» a Reino Unido.

El ministro del interior Sajid Javid reprendió a su excolega de gabinete y dijo: «Creo que hay mucho mejores formas de articular diferencias».

En el programa de Andrew Marr en la BBC, Javid agregó que el público quería que los políticos usaran un «lenguaje comedido».

Pero otros parlamentarios saltaron en defensa de Johnson, a medida que las líneas divisorias de un posible concurso de liderazgo en el partido comienzan a tomar forma.

El parlamentario de Uxbridge ha criticado en varias ocasiones el plan de Chequers, y ha utilizado un artículo periodístico el domingo para sugerir que May trataba de «envolver un chaleco-bomba alrededor de la constitución británica».

Su última descarga a la primera ministra provocó condenas inmediatas, que han llevado incluso a un ministro a prometer públicamente acabar con la carrera de Johnson por este asunto.

Alan Duncan, ministro de exteriores que trabajó en el equipo de Johnson durante dos años, escribió en Twitter: «Que Boris diga que la opinión de la primera ministra es como la de un terrorista suicida es demasiado. Esto marca uno de los momentos más desagradables en la política británica moderna.»

«Lo siento, pero este es el final político de Boris Johnson. Si no es ahora, me aseguraré de que lo sea más tarde.»

El ministro de vivienda James Brokenshire agregó su voz a las críticas y calificó los comentarios de Johnson como «incorrectos».

«Creo que se ha equivocado en esto … creo que el tono que ha utilizado no es correcto y creo que solo debemos enfocarnos en avanzar realmente con el plan de Chequers».

Pero mientras las hostilidades conservadoras se extendían a la guerra abierta en público Zac Goldsmith — parlamentario por Richmond Park aliado de Johnson — devolvió el golpe a Duncan diciendo que «hay varios motivos detrás de este tuit, pero sabiendo quién es su autor podemos estar seguros de que los ‘principios’ no son uno de ellos».

Por su parte, el parlamentario eurófobo Jacob Rees-Mogg dijo a The Independent que pensaba que la acusación del «cinturón-bomba» de Johnson era poco más que «una frase de moda característicamente colorida».

«Estoy de acuerdo con el sentimiento. La crítica a la redacción de Boris sirve simplemente para resaltar su punto. Significa que más personas escuchan las críticas de Boris a [el acuerdo de] Chequers y muchos coincidirán con él.»