Prensa británica de mañana, HOY — METRO — JUEVES, 6 DE SEPTIEMBRE 2018

ME Thu 6 Sep

METRO — JUEVES, 6 DE SEPTIEMBRE 2018

Los hombres de Putin, en nuestras calles: estos son los dos rusos buscados por las intoxicaciones con gas Novichok en Salisbury, sonriendo momentos después de llevar a cabo su siniestra misión (foto).

Ruslan Boshirov y Alexander Petrov, que untaron la toxina en la puerta de entrada de la casa de su compatriota Sergei Skripal, fueron registrados en cámaras paseando por el centro de la ciudad.

La pareja — miembros de la agencia GRU donde trabajaba el exinformante del MI6 — había ingresado la sustancia como contrabando a través del aeropuerto de Gatwick dentro de una botella de perfume Nina Ricci, en marzo.

La botella con restos líquidos de Novichok fue dejada en un cubo público de basura tras el ataque. Meses después la encontraría Charlie Rowley, cuya pareja, Dawn Sturgess, murió por haber rociado el contenido en su muñeca.

Boshirov y Petrov — con esos nombres figuraban en los pasaportes rusos que usaban, pero que muy probablemente son seudónimos — son ahora los hombres más buscados de Reino Unido.

Theresa May dijo que el ataque — que Skripal, de 67 años, y su hija Yulia, de 34, sobrevivieron luego de permanecer meses ingresados en el hospital — fue «casi seguramente aprobado a muy alto nivel dentro del estado ruso».

«Esta no fue una operación aislada», dijo la primera ministra a los parlamentarios ayer.

«Las acciones del GRU son una amenaza para todos nuestros aliados y para todos nuestros ciudadanos».

Las fotos de los dos posibles asesinos se hicieron públicas después de que la policía registrara 11,000 horas de imágenes de CCTV.

La pareja llegó a Gatwick desde Moscú el viernes 2 de marzo y se registró en el hotel City Stay — que cuenta con habitaciones de £48 por noche — en Bow, al este de Londres.

Al día siguiente viajaron en tren a Salisbury para ver la casa de Skripal, antes de regresar a Londres y regresar al día siguiente para dejar el veneno.

La grabación de ellos sonriendo juntos fue capturada a las 1.05 p.m., tres horas antes de que los Skripal colapsaran en el centro de la ciudad después de salir a comer a mediodía del domingo en la pizzería Zizzi.

Para entonces, los dos ya estaban en un tren de regreso a Londres, camino a Heathrow para tomar el vuelo de Aeroflot de regreso a Moscú a las 10:30 de la noche.

Reino Unido ha pedido hoy una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el envenenamiento y ha emitido una orden de arresto europea para los implicados.

Sin embargo, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, volvió a insistir en que el Kremlin no ha participado, diciendo que «los nombres publicados en los medios y las fotografías no nos dicen nada».

Prensa británica de mañana, HOY — THE TIMES — JUEVES, 6 DE SEPTIEMBRE 2018

TI Thu 6 Sep

THE TIMES — JUEVES, 6 DE SEPTIEMBRE 2018

May se venga de Rusia: la primera ministra está preparando una ciberguerra contra la red de espionaje de Putin, después de haber acusado a dos de sus agentes de llevar a cabo el ataque con gas nervioso de Salisbury.

Entregando una notificación de nuevas operaciones encubiertas contra los servicios de inteligencia militar rusa, la primera ministra dijo que se trataba de una amenaza a «todos nuestros aliados y para todos nuestros ciudadanos» y prometió hacer «lo que sea necesario para mantener seguro a nuestro pueblo».

En un comunicado de la Cámara de los Comunes ayer, May nombró a dos miembros de la inteligencia militar del Kremlin como los principales sospechosos en el envenenamiento del exespía ruso Sergei Skripal de 67 años, y su hija, Julia, de 34, con gas nervioso el 4 de marzo pasado.

La primera ministra capturó la atención de los parlamentarios al revelar que los servicios de seguridad e inteligencia de Reino Unido habían establecido que los acusados — que usaban los nombres Alexander Petrov y Ruslan Boshirov (foto) — eran agentes del GRU (agencia de inteligencia extranjera rusa).

May también ha señalado con el dedo al presidente Putin, dejando en claro que el ataque «no fue una operación aislada» y que «casi seguramente» fue aprobado a muy alto nivel dentro del estado ruso.

———————

Antes de marzo de este año, pocos fuera del mundillo del espionaje habían oído hablar de Sergei Skripal: un antiguo espía ruso que vive tranquilo en su anonimato de Salisbury, dando conferencias privadas de vez en cuando sobre inteligencia, bebiendo en los pubs locales — un excedente, una reliquia medio olvidada de la antigua Guerra Fría.

Y luego alguien trata de matarlo, desencadenando tormentas diplomáticas y una de las investigaciones criminales más extensas de los tiempos modernos.

Skripal — o Agente Enseguida, según su nombre clave en el MI6 — ha resultado ser una figura histórica mucho más importante que lo que se esperaba, incluso que lo que esperaba el propio Skripal.

El asesinato del exoficial de inteligencia ruso Alexander Litvinenko parecía ofrecer un precedente obvio de lo que había sucedido en Salisbury, pero este caso era diferente: Litvinenko había sido crítico abierto del régimen de Putin, e investigaba y exponía casos de corrupción; Skripal había mantenido un perfil muy bajo y, además de eso, estaba en Reino Unido como resultado de un intercambio de espías.