THE GUARDIAN — LUNES, 20 DE ABRIL DE 2020
Gestores de salud en Inglaterra expresan «intensa frustración»
Líderes del sector sanitario han atacado directamente al Gobierno por primera vez durante la crisis del coronavirus por la escasez de equipos de protección personal (EPP), después de que un cargamento de batas quirúrgicas desesperadamente necesario, que incluso ya había sido anunciado por los ministros, no llegó a Reino Unido.
En una intervención sin precedentes — que los líderes sanitarios califican privadamente como resultado de «una intensa frustración y exasperación» — organismos que representan a los hospitales del NHS en Inglaterra exhortaron a los ministros a «concentrarse en lo que podemos estar seguros» después de semanas de «amarga experiencia» con entregas fallidas.
NHS Confederation y NHS Providers se han manifestado ante la alarma continua de que la escasez de equipos pronto tendrá efectos desastrosos en la primera línea de atención médica, mientras representantes de personal de cuidados intensivos han advertido el domingo que la escasez crítica de EPP podría llevar a algunos trabajadores a negarse a seguir trabajando allí.
Después de que The Guardian revelara el viernes que se había pedido a médicos y enfermeras que trabajaran sin cobertura protectora y que recurrieran a delantales para reemplazarlos, el ministro del gabinete Robert Jenrick prometió que 84 toneladas de EPP llegarían de Turquía — incluyendo 400,000 batas quirúrgicas muy necesarias — el domingo.
Sin embargo, después de que ese envío se retrasara sin ninguna explicación, las frustraciones de los altos funcionarios sanitarios se desbordaron. «Decenas» de hospitales corren ahora el riesgo de quedarse sin EPP en los próximos días a menos que se puedan encontrar nuevos suministros, dijo una fuente del NHS conocedora de los hechos.
Citando ejemplos previos de promesas de envíos que no llegaron o contenían artículos incorrectos, NHS Providers — organismo representativo de los fideicomisos hospitalarios — ha exigido que los ministros, incluido el titular de sanidad Matt Hancock, dejen de hablar en público sobre las entregas que esperan y solo las anuncien una vez que ya han llegado.
Los envíos enviados por adelantado que no llegan aumentan la ansiedad entre el personal de primera línea y dificultan que los hospitales planifiquen la mejor manera de evitar que sus médicos y enfermeras se contagien, dijeron los altos funcionarios.
“En las últimas 24 horas, hemos visto un enfoque inútil en un envío individual procedente de Turquía. Se nos dice que este envío todavía está atascado en Turquía sin ninguna certeza, en el momento en que se emitió este comentario, de cuántos vestidos, si los hay, serán transportados a Reino Unido, [ni] cuándo,» dijo Chris Hopson, director ejecutivo de NHS Providers.
«Dadas las incertidumbres actuales sobre la fabricación y el suministro de batas, debido a la escasez mundial, sugerimos que en lugar de hacer anuncios futuros sobre qué batas podrían estar disponible para entrega y cuándo, solo se centren en aquello de lo que podemos estar seguros.»
«La amarga experiencia en las últimas semanas ha demostrado que no se puede confiar en los cargamentos prometidos de vestidos hasta que lleguen, se comprueben y se descubra que contienen el kit adecuado,» agregó. “Por ejemplo, un envío de 200,000 trajes que llegaron de China la semana pasada en realidad contenía solo 20,000. Esto sigue a casos anteriores de envíos de trajes mal etiquetados y que no aprueban los tests de seguridad.»
—————–
Harry y Meghan no hablarán con ‘prensa amarilla’ de Reino Unido
El duque y la duquesa de Sussex han dicho a los editores de los diarios sensacionalistas británicos que nunca más volverán a tratar con sus medios, en un ataque directo sin precedentes contra una gran parte de los medios de comunicación que deja pocas posibilidades de reparar la relación con ellos.
El domingo por la noche, el príncipe Harry y Meghan Markle enviaron una carta a los editores de The Sun, Daily Mail, Daily Mirror y Daily Express diciendo que de ahora en adelante no responderán a ninguna pregunta de los periodistas que trabajen para esos medios. En su lugar habrá, de parte de la pareja, una política de «cero concesiones», excepto cuando sea estrictamente necesario y solo a través de sus abogados.
En un ataque redactado en términos muy altos y muy claros, el duque y la duquesa dicen que se niegan a «ofrecerse a sí mismos como moneda de cambio de una economía de clickbait [búsqueda de clics en internet] y distorsión» y acusaron a los medios de publicar historias «distorsionadas, falsas o invasivas más allá de lo razonable».
La medida está diseñada para indicar al público en general que no debe confiar en ningún informe que publiquen los tabloides británicos sobre la pareja.
El anuncio se produce cuando Meghan se prepara para enfrentar al diario Mail On Sunday en un caso judicial por haber publicado una carta que ella envió a su padre — de quien está distanciada — con una audiencia virtual programada para el viernes.
En la carta, Harry y Meghan dicen a los editores que creen que una prensa libre es la piedra angular de cualquier democracia para «arrojar luz sobre lugares oscuros, contar historias que de otra manera no se contarían, defender lo que es correcto, desafiar al poder y hacer rendir cuentas a quienes abusan del sistema».
El mensaje de sus representantes dice: «Es gravemente preocupante que un sector influyente de los medios, durante muchos años, haya tratado de esquivar la responsabilidad de lo que dicen o imprimen, incluso cuando saben que ha sido distorsionado, es falso, o invade la privacidad más allá de lo razonable. Cuando el poder se disfruta sin responsabilidad, la confianza que todos depositamos en esta industria tan necesaria se degrada.»
“Esta forma de hacer negocios tiene un coste humano real y afecta a todos los rincones de la sociedad. El duque y la duquesa de Sussex han visto cómo las personas que conocen — y perfectos desconocidos — sufren por la destrucción completa de sus vidas sin ninguna buena razón, aparte del hecho de que el chismorreo salaz aumenta los ingresos por publicidad de estas empresas.”
Dirigiéndose directamente a cada uno de los editores, la carta continúa: “Dicho esto, tenga usted en cuenta que el duque y la duquesa de Sussex no tendrán interacciones con su medio de comunicación. No habrá corroboración ni concesión alguna. Adicionalmente, esta política es válida para el equipo de comunicaciones [de Harry y Meghan], con el fin de protegerlos también de aquel lado de la industria que los lectores nunca ven.»
“Esta política no trata de evitar las críticas. No trata de cerrar una conversación pública ni de censurar informes precisos. Los medios tienen todo el derecho a informar y, de hecho, tienen una opinión sobre el duque y la duquesa de Sussex, buena o mala. Pero no pueden basarse en una mentira.»
Representantes de la pareja dijeron que tendrán mucho gusto de interactuar con otros medios — especialmente de prensa local y nuevos medios de comunicación — «para destacar los problemas y las causas que tan desesperadamente necesitan ser reconocidos […] Lo que no harán es ofrecerse como moneda de cambio para una economía de clickbait y distorsión.»
La prohibición total de la pareja de tratar con medios sensacionalistas británicos también se aplica a las ediciones dominicales de sus periódicos y a sus sitios web asociados. Harry y Meghan han dejado en claro previamente que se oponen particularmente a la forma en que se transmiten por todo el mundo las historias de los periódicos británicos sobre la pareja — especialmente aplicable a MailOnline, publicación en internet del Daily Mail que tiene una enorme audiencia en Estados Unidos, y a su columnista estrella Piers Morgan.
La pareja se ha mudado recientemente a California después de renunciar a sus roles reales formales, después de una estadía en Canadá. Su traslado a Norteamérica fue revelado por primera vez por The Sun a principios de año, en una historia que se cree enfureció a la pareja.
Después de perder el despacho real financiado por los contribuyentes, su estrategia de comunicación ahora será dirigida por la empresa estadounidense Sunshine Sachs — que normalmente gestiona la carrera de estrellas de cine y televisión — a través de solo un representante en Reino Unido. Esto les permitirá adoptar las técnicas de gestión de imagen que usan las celebridades modernas, comunicándose directamente con el público a través de redes sociales y eligiendo cuidadosamente los medios para hacerlo.
En paralelo, los juicios de Harry contra las compañías matrices tanto de The Sun como del Daily Mirror — por supuestos casos históricos de piratería telefónica — también están en curso.
Corresponsales reales de larga trayectoria dijeron previamente a The Guardian que el duque de Sussex — cuya madre, la princesa Diana, resultó mortalmente herida en un accidente automovilístico mientras era perseguida por paparazzi — ha tenido una relación cada vez más antagónica con los medios. Durante una excursión real, dijo a los periodistas que la cubrían: «Gracias por venir aunque nadie los haya invitado.»
——————
Primer ministro no asistió a reuniones clave sobre el virus
El gobierno de Boris Johnson se ha encontrado bajo la presión de defender su gestión de la pandemia de coronavirus, después de que Michael Gove se viera obligado a admitir que el primer ministro se perdió cinco reuniones clave de emergencia cuando la crisis atacó por primera vez.
Mientras los ministros advierten cada vez de manera más enérgica que la escasez de equipo de protección personal podría continuar, las tasas de tests del virus a la población siguen siendo obstinadamente bajas, y el número de muertes en el hospital aumenta — el domingo llegó a 16.060 — algunos parlamentarios conservadores han expresado en privado su preocupación de que Downing Street no está manteniendo un control firme sobre la crisis.
