THE GUARDIAN — MARTES, 7 DE ABRIL DE 2020
Entregan mando al ministro de exteriores el día en que Reino Unido sobrepasa las 5,000 muertes
Boris Johnson ha sido ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) después de que sus síntomas de coronavirus empeoraran. Su cargo general en el gobierno ha sido entregado a Dominic Raab, el ministro de Asuntos Exteriores.
En un hecho sin precedentes durante una crisis de salud pública, el primer ministro británico fue trasladado a la UCI del hospital de St Thomas — en el centro de Londres — a las 7 de la tarde del lunes, como medida de precaución por si necesitara ventilación, se dijo. Johnson permanecía consciente el lunes por la noche.
Un portavoz de su despacho dijo que “en el transcurso de esta tarde, la condición del primer ministro ha empeorado y, por consejo de su equipo médico, ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos del hospital.
“El primer ministro ha pedido al ministro de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, quien es el primer secretario de Estado, que le sustituya cuando sea necesario. El primer ministro está recibiendo una atención excelente y agradece a todo el personal del NHS por su arduo trabajo y dedicación.”
Las camas de las UCI están reservadas para pacientes muy enfermos y, en el caso del Covid-19, a menudo aquellos que necesitan un respirador mecánico para ayudar a su respiración. Desde que fue admitido por primera vez en St Thomas el domingo por la noche se entiende que Johnson, de 55 años, ha recibido oxígeno solo a través de una máscara no invasiva.
Se entiende que su prometida embarazada, Carrie Symonds — que está recuperándose de síntomas del coronavirus — estaba muy ansiosa por la condición de Johnson.
La noticia de su hospitalización, 11 días después de desarrollar tos y fiebre, ha causado preocupación nacional e internacional. Líderes mundiales, desde el presidente estadounidense Donald Trump hasta el presidente francés Emmanuel Macron, han enviado sus mejores deseos y ánimo para su recuperación.
Trump dijo: «Nos entristece mucho saber que [Johnson] ha sido llevado a cuidados intensivos esta tarde, hace un momento, y todos los estadounidenses están orando por su recuperación. Ha sido un muy buen amigo. Realmente ha sido algo muy especial: firme, resuelto, no se rinde, no se rinde.»
Trump dijo también haber pedido a dos compañías que ofrecían tratamiento para el coronavirus que se pongan en contacto con Londres «inmediatamente». «Realmente han avanzado la terapéutica … y ya ha llegado a Londres, la oficina de Londres tiene todo lo que necesitan. Veremos si podemos ser de ayuda. Nos hemos puesto en contacto con todos los médicos de Boris y veremos qué sucederá, pero están listos para comenzar.»
Poco después del anuncio, Raab compareció en los medios en un intento de tranquilizar al público, diciendo que los asuntos de gobierno continuarán. Dijo además a la BBC que había un «espíritu de equipo increíblemente fuerte» tras Johnson, y que los ministros se enfocarían en entregar los planes que había puesto en marcha.
Raab agregó que el primer ministro estaba en buenas manos, que está recibiendo una atención excelente, y ha prometido que el gobierno sacaría a todo el país de la pandemia.
El Palacio de Buckingham dijo, acerca de la Reina: «Su Majestad ha sido informada por Downing Street [la oficina del primer ministro].
La decisión de entregar el poder a Raab, de 46 años, se tomó después de la preocupación mostrada por el gabinete y los parlamentarios de que Johnson debió haber estado descansando y no trabajando, en medio de sugerencias de que la gravedad de los síntomas del coronavirus del primer ministro — tos persistente y fiebre alta — estaban siendo minimizados por él y sus ayudantes.
Al mediodía del lunes, Downing Street seguía insistiendo en que el primer ministro podía leer su ‘caja roja’ de documentos urgentes de gobierno y, durante la conferencia de prensa diaria de las 5 de la tarde, Raab afirmó que Johnson todavía estaba completamente a cargo y dando instrucciones.
Downing Street había insistido el lunes más temprano que Johnson solo estaba en el hospital como una «medida de precaución» y para «pruebas de rutina», diciendo hasta su ingreso el domingo por la noche que sufría síntomas leves.
Las afirmaciones de que su condición no se había deteriorado se vieron sometidas a un mayor escrutinio después de que se conociera desde el jueves de la semana pasada que se estaba preparando una cama en el St Thomas para Johnson, quien pasó la noche del domingo en un pabellón vacío que normalmente se usa para procedimientos electivos, dijo una fuente, antes de ser trasladado a la UCI el lunes por la noche.
Antes de ello, The Guardian conoció de la frustración entre los ministros por el hecho de que Johnson permaneciera en el cargo durante tanto tiempo en lugar de descansar, incluso después de haber recibido tratamiento con oxígeno por no haber logrado evitar los síntomas de Covid-19 durante 11 días.
La noticia se conoce cuando la cifra de muertos en Reino Unido por coronavirus superó por primera vez las 5.000 personas, aumentando en 439 hasta 5.373. El aumento diario reportado ha bajado por segundo día consecutivo, pero una fuente del Ministerio de Sanidad advirtió que esto puede deberse a un menor informe los fines de semana, y dijo que esta tendencia debería ser menor durante esta semana para ser motivo de optimismo.
En la conferencia de prensa diaria de Downing Street a las 5 pm, Raab dijo que Johnson seguía estando «a cargo, dirigiendo y dando instrucciones cuando es necesario».
Sin embargo, admitió después no haber hablado con Johnson desde el sábado, un día antes de que el primer ministro fuera ingresado al hospital por consejo médico.
Downing Street insistió en que había sido «transparente en todo momento» sobre la condición médica de Johnson, a pesar de haber afirmado hasta el momento de su ingreso al hospital que sus síntomas eran «leves». Su portavoz descartó esa descripción el lunes y dijo que su tos y fiebre eran «persistentes».
Dos ministros, James Duddridge y Nadine Dorries, sugirieron que Johnson necesitaba tiempo para recuperarse. Duddridge dijo que era importante para el primer ministro ahora «descansar, cuidarse y dejar que otros hagan el trabajo pesado».
Sin embargo Iain Duncan Smith, exlíder conservador y amigo del primer ministro, dijo que tenía buenas razones para no querer alejarse hasta ahora.
«Su primer pensamiento no ha sido realmente para sí mismo, ha sido en cierto sentido para el pueblo británico. No quiere que los británicos se sientan demasiado preocupados por él. Quiere que estén tranquilos, lo que dice mucho de la clase de persona que es,» dijo a la BBC.
Duncan Smith también intentó calmar los temores en torno a la admisión hospitalaria de Johnson, diciendo que el público «no debería hacer tantas lecturas sobre su ingreso en la UCI».
“Estoy seguro de que los médicos han hecho esto para asegurarse de que puedan estabilizarlo por completo y tratar lo que sea que tenga. Como digo, puede tener una infección secundaria fuerte que necesita ser tratada con bastante urgencia,» dijo.
Después de la admisión en el hospital del primer ministro, Raab dirigió la reunión matutina diaria del coronavirus, conocida internamente como el «gabinete de guerra». Sin embargo, varias fuentes del gabinete dijeron que había una preocupación de que la negativa de Johnson a abandonar el poder hubiera causado impotencia en la parte superior del gobierno.
Dominic Cummings, el asesor más importante del primer ministro, también se está aislando de los síntomas del coronavirus y aún no ha vuelto a trabajar.
Mientras que el primer ministro ya ha estado en aislamiento por más de una semana, se han reportado tensiones entre el canciller Rishi Sunak y el ministro de sanidad Matt Hancock sobre las demandas competitivas de los impactos en la salud del coronavirus y sus efectos en la economía. Fuentes conservadoras han insistido en que los problemas estaban en gran medida a nivel de los funcionarios.
Mientras tanto, Downing Street y el ministerio de sanidad se han sentido frustrados con NHS England — supuestamente porque no comparte datos lo suficientemente rápido en las reuniones de «sit-rep» [informes de situación] sobre el estado de los servicios — y con Public Health England, por no estar de acuerdo en buscar rápidamente en proveedores privados la capacidad de pruebas externas.
Chris Whitty, el director médico, también dijo que era «demasiado pronto» y un «error» tener una «discusión seria sobre todas las cosas que debemos hacer paso a paso para pasar a la siguiente fase de gestión», sin que Reino Unido haya llegado a un pico máximo en el número de casos.
También enfatizó que el gobierno necesitaría equilibrar muchos factores para decidir si relajar el confinamiento o no. Estos incluyen a la cantidad de personas que mueren directamente por el virus en sí, a las que mueren indirectamente si el NHS se sobrecarga con los casos, a los efectos de posponer otros tipos de atención médica debido al coronavirus y al impacto en la salud a largo plazo en las personas debido a razones sociales y económicas.
