THE TIMES — DOMINGO, 17 DE NOVIEMBRE 2019
Acusan a SAS y Black Watch de crímenes de guerra en Oriente Próximo
La evidencia que implicaba a soldados británicos en asesinato de niños y tortura de civiles fue encubierta por altos mandos militares, según documentos filtrados que el gobierno había mantenido en secreto.
Detectives militares han desvelado preocupantes acusaciones de que el alto comando trató de ocultar crímenes de guerra cometidos por tropas británicas en Afganistán e Irak, según ha establecido una investigación de un año realizada por The Sunday Times y el programa televisivo BBC Panorama.
Se encontró evidencia de asesinatos por parte de un soldado del Servicio Aéreo Especial (conocido por sus siglas en inglés SAS, cuerpo de fuerzas especiales del Ejército Británico), así como muertes en custodia, palizas, torturas y abusos sexuales degradantes a detenidos por parte de miembros de la Black Watch (‘Guardia Negra’, batallón de infantería del Regimiento Real Escocés).
Los investigadores militares también descubrieron acusaciones de falsificación de documentos suficientemente graves como para llevar a juicio a oficiales de alto rango.
Uno de los comandantes más importantes del SAS ha sido remitido a los fiscales por haber intentado pervertir el curso de la justicia.
La evidencia apareció durante dos investigaciones sobre crímenes de guerra — Operación Northmoor en Afganistán y el equipo de acusaciones históricas de Irak — que fueron sobreseídas en 2017 por el entonces ministro de defensa Sir Michael Fallon, antes de llegar a la instancia del juicio.
Investigadores de los equipos que desarrollaron ese trabajo expresaron su frustración de que evidencia comprometedora hubiera sido dejada de lado por razones políticas. «Nos quitaron de las manos las decisiones clave,» dijo un investigador.
«Teníamos cada vez más presión del ministro de defensa para cerrar los casos lo antes posible.»
Lord Macdonald, exdirector de fiscalización pública de Inglaterra y Gales, ha revisado dicha evidencia. «Es completamente reprobable que los políticos decidan por su cuenta interferir en investigaciones de crímenes así de serios, y cerrar estas investigaciones antes de que se completen,» afirmó.
Las revelaciones podrían resultar en una investigación de crímenes de guerra a las fuerzas británicas por parte de la Corte Penal Internacional, que está obligada a intervenir cuando los países no establecen responsabilidades dentro de sus fuerzas militares por infracciones a la Convención de Ginebra.
El nuevo escrutinio del caso tendrá impacto en una de las promesas electorales de Boris Johnson. La semana pasada el primer ministro indicó que enmendaría la Ley de Derechos Humanos para proteger a las tropas de acciones legales, mientras su partido considera llevar adelante legislación que haga difícil procesar a las tropas por crímenes de más de 10 años de antigüedad.
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Entrevista al Príncipe Andrés: no tuve sexo, mi coartada es una pizza
El príncipe Andrés afirmó anoche que tiene una coartada para la noche que presuntamente pasó con una «esclava sexual» en Londres en 2001: estaba llevando a su hija Beatrice, entonces de 13 años, a una fiesta de pizzas.
El duque de York dijo que recuerda «con extraña claridad» haber llevado a la princesa a un Pizza Express en Woking (Surrey) porque era «muy inusual» para él acudir a una cadena de restaurantes convencional.
El mes pasado, un documental del programa televisivo Channel 4 Dispatches afirmó que la noche que el hijo de la reina Isabel II pasó con Virginia Giuffre (su apellido de soltera era en ese momento Roberts) fue «probablemente» la del 10 de marzo de 2001. Nunca se especificó la fecha en que supuestamente Giuffre fue forzada — por el pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein — a tener sexo con el príncipe.
Este fin de semana Andrés afirmó haber llevado a su hija Beatrice a la fiesta antes de regresar a la residencia familiar de Sunninghill Park (Berkshire) en esa fecha. The Sunday Times entiende que el Palacio de Buckingham ha presentado una queja ante la Ofcom, el regulador gubernamental de telecomunicaciones, por la emisión de Channel 4.
Andrés — quien afirmó estar preparado a testificar bajo juramento — ha permanecido en silencio durante ocho años en medio de críticas por una fotografía suya con el brazo alrededor de la cintura de Giuffre, entonces de 17 años de edad.
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Un Johnson exultante usa la carta de la inmigración
Los conservadores han alcanzado hoy una ventaja de 17 puntos sobre los laboristas — la mayor desde mayo de 2017 — a un mes de las últimas elecciones, en que Boris Johnson ha revelado planes de represión generalizada contra la inmigración.
El primer ministro dijo que los inmigrantes que lleguen a Gran Bretaña contribuirán «desde el primer día» al NHS, según planes que se revelarán en el manifiesto conservador esta semana.
Asimismo, pagarán un recargo de £625 al llegar para cubrir costes de atención hospitalaria, utilicen o no el servicio de salud.
En la actualidad, los inmigrantes de la UE están exentos y los de fuera de la UE pagan £400.
El enfoque hacia a la inmigración se conoce el mismo día en que una encuesta de YouGov para The Sunday Times ha mostrado a los conservadores alcanzando el 45% de las preferencias, con los laboristas en 28% y los liberal-demócratas en 15%.
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Revelan informe sobre Rusia
La interferencia rusa podrá haber tenido un impacto en el referéndum del Brexit pero su efecto «no es cuantificable», según un informe parlamentario cuya publicación fue impedida por Downing Street.
El informe del Comité Multipartidario de Inteligencia y Seguridad (ISC) sobre las actividades ilícitas rusas en Gran Bretaña no pudo pronunciarse sobre si había afectado el resultado de la votación de 2016.
Emily Thornberry, la ministra de exteriores de la oposición, dijo que la revelación planteaba «serias preguntas» sobre las salvaguardas vigentes para las elecciones generales del próximo mes.
«Si es correcto que nuestros servicios de seguridad no han podido llegar a una conclusión sobre el alcance o el impacto de la interferencia rusa en el referéndum de 2016, entonces esto plantea preguntas serias que requieren respuestas serias,» afirmó.
«Por lo tanto, Boris Johnson necesita aclarar la confusión, tergiversaciones y especulaciones alrededor de este reporte del ISC publicándolo en su integridad en el primer momento posible.»
