
THE GUARDIAN — MIÉRCOLES, 6 DE NOVIEMBRE 2019
Los intentos de Jacob Rees-Mogg de aclarar sus comentarios — dijo que las víctimas del incendio de Grenfell carecían de «sentido común»— han provocado indignación en sobrevivientes y activistas.
El rapero Stormzy se unió a familiares — entre los que estaba el sobrino de una víctima de la Torre Grenfell que murió después de que la brigada de bomberos de Londres le dijera que se quede allí — en rechazar airadamente la declaración del ministro del gabinete, de que las víctimas debieron haber abandonado la torre en llamas.
El líder de la Cámara de los Comunes emitió «una profunda disculpa» después de decir a un entrevistador de radio: «Creo que si alguno de nosotros estuviese en un incendio, independientemente de lo que diga la brigada de bomberos, abandonaría el edificio en llamas. Parece que es algo que tiene sentido común.»
Karim Mussilhy — cuyo tío Hesham Rehman, de 57 años, murió en el incendio — dijo que Rees-Mogg era un «idiota» cuyas declaraciones revelan la distancia que hay entre el gobierno y la comunidad de Grenfell.
«La disculpa es demasiado tardía,» dijo a The Guardian. “’Lo siento’ no significa nada. Es una frase tan fácil de decir. Sus palabras significan algo, pero hemos tenido palabras y ninguna acción.»
La plataforma activista Justice4Grenfell describió los comentarios originales de Rees-Mogg como «atroces» y Jeremy Corbyn los llamó «groseros» e «insensibles».
«¿Qué tiene que tener alguien para reaccionar ante una tragedia completamente evitable como Grenfell diciendo que las víctimas carecían de sentido común?», tuiteó el líder laborista.
Stormzy — quien ha defendido durante mucho tiempo a los sobrevivientes de Grenfell y se opusp a la respuesta de Theresa May al desastre — pidió a Rees-Mogg que renunciara, tuiteando: «Estos políticos son en realidad extranjeros.»
«Queda claro que [tantos] de ustedes, los políticos, son malvados y viles y es por eso que los odiamos,» dijo. «72 personas murieron en una tragedia de la que usted tiene la culpa … Esto no se trata de política, se trata de las personas que nos gobiernan, que carecen de la humanidad o empatía más básica. Para mí es una locura.»
Matt Wrack, secretario general de la Unión de Brigadas de Bomberos (FBU, por sus siglas en inglés), dijo que era «cruelmente irresponsable» que una figura gubernamental de alto rango sugiriera que el público debía ignorar a los bomberos durante un incendio.
El estallido de indignación por los comentarios de Rees-Mogg se produjo en un día difícil para el Partido Conservador, en vísperas del lanzamiento de su campaña electoral. Anteriormente, se reveló que el Tesoro no entregaría el coste de los planes económicos del Partido Laborista, como lo deseaba el gobierno, porque violaba las reglas de imparcialidad del servicio civil.
Su compañero de partido Andrew Bridgen agravó la ira más tarde, durante un intercambio con el presentador de BBC Radio 4 Evan Davis, en el que pareció sugerir que Rees-Mogg era «más listo» que los que murieron.
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Indican a candidatos conservadores no prometer nada sobre el NHS o el clima
Según un documento interno filtrado de la sede del Partido Conservador, se pedirá a sus candidatos en las elecciones generales que no suscriban promesas específicas para proteger al NHS de la privatización o acuerdos comerciales, ni abordar el cambio climático.
La nota informativa de 11 páginas explica la posición del partido en nueve áreas clave y «recomienda encarecidamente» a los posibles parlamentarios conservadores «no firmar ninguna promesa» a menos que se haya acordado desde su alta dirección.
Sin embargo, apoyar al tiro deportivo está permitido «como parte importante de la vida rural,» dice el documento.
Aunque la sesión informativa explica porqué es innecesario hacer ciertas promesas y porqué podría ser contraproducente, es probable que los líderes de la oposición se aprovechen de las demandas de la cúpula conservadora, para decir que no se puede confiar en que ese partido cumpla con sus promesas sobre ciertos temas importantes.
