El mundo exige acción a Brasil mientras arde el Amazonas

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THE GUARDIAN — SÁBADO, 24 DE AGOSTO 2019

UE amenaza con bloqueo de acuerdos comerciales mientras prepara la cumbre del G7

Los líderes de las principales democracias del mundo celebrarán conversaciones de emergencia este fin de semana sobre los incendios forestales que afectan a la Amazonía, a medida que cobran impulso los esfuerzos internacionales para obligar a Brasil a cambiar sus políticas de deforestación.

Antes de la llegada de los jefes de estado y gobierno al G7 en Biarritz hoy sábado, Francia e Irlanda ya han amenazado con bloquear el acuerdo de libre comercio con el Mercosur entre la UE y las naciones sudamericanas si el gobierno de Jair Bolsonaro no detiene la deforestación de la región amazónica, la cual ha alimentado los incendios según expertos.

Otros miembros de la UE ya han sentido presiones para abandonar el acuerdo con el Mercosur, ya impopular entre los agricultores europeos.

El taoiseach (presidente) irlandés Leo Varadkar — quien fue el primero en cuestionar el acuerdo con el Mercosur el viernes — dijo que el intento de Bolsonaro de culpar a los grupos ecologistas es «orwelliano».

El gobierno finlandés, que actualmente preside la UE, pidió a los estados miembros que consideren más restricciones comerciales.

El ministro de finanzas de ese país Mika Lintila dijo que «condena la destrucción de la Amazonía, y hace un llamado a Finlandia y la UE a que consideren urgentemente la posibilidad de prohibir las importaciones de carne de ternera brasileña».

Boris Johnson — quien asistirá a la cumbre del G7 por primera vez como primer ministro — dijo que estaba «profundamente preocupado» por la conflagración amazónica, pero que había recibido presiones de Jeremy Corbyn para apoyar sanciones contra Bolsonaro quien, según el líder laborista, «ha permitido y alentado estos incendios».

Las reacciones de la opinión pública también se intensificaron el viernes. En Brasil se llevaron a cabo protestas contra las políticas ambientales del gobierno en 40 ciudades, y hubo manifestaciones en las inmediaciones de embajadas y consulados brasileños en varias capitales europeas.

«Este país hizo un esfuerzo hercúleo para reducir la deforestación en la Amazonía y ahora estamos viendo cómo se echa todo por la borda», tuiteó Marina Silva, exministra de medio ambiente del país sudamericano. “Brasil había dejado de ser un villano y ahora vuelve a ser un paria. Debemos detener esta locura”, agregó.

Por su parte Francia acusó a Bolsonaro de mentir a su presidente Emmanuel Macron sobre sus compromisos asumidos para combatir la emergencia climática, por lo que el país ya no apoyaría el acuerdo con el Mercosur — es decir, Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Se necesitaron dos décadas para negociar dicho acuerdo, pero aún no se ha ratificado.

Macron dijo que los incendios forestales constituyen una crisis internacional y prometió poner el tema a la cabeza de la agenda de la cumbre del G7, que comienza el sábado por la noche en Biarritz.

En una entrevista anoche, Macron dijo que la Amazonía necesitaba una mejor gestión para terminar con el «ecocidio» que está ocurriendo en la selva tropical.

Lanzando una crítica más a Bolsonaro, el mandatario francés dijo al portal de noticias francés Konbini: “Necesitamos encontrar una gobernanza adecuada para la Amazonía. Esto significa que necesitamos implicar a las ONG y a las poblaciones locales mucho más de lo que hacemos ahora, y debemos detener la deforestación industrial que está ocurriendo en todas partes”.

La canciller alemana Angela Merkel apoyó la decisión de discutir el tema en el G7. «El alcance de los incendios en la zona del Amazonas es impactante y amenazante, no solo para Brasil y los demás países afectados sino también para todo el mundo», dijo a la prensa el viernes en Berlín el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

Un portavoz del gobierno alemán señaló que el acuerdo con el Mercosur incluía compromisos estrictos y vinculantes sobre el medio ambiente y el desarrollo sostenible, pero no dijo qué medidas tomaría Alemania en respuesta a las violaciones brasileñas de esos compromisos.

Bolsonaro autorizó el uso de tropas militares para combatir los incendios el viernes, y a partir del sábado se desplegarán fuerzas brasileñas en las regiones afectadas de la Amazonía para ayudar a apagar incendios durante un mes, según un decreto presidencial. A medida que la crisis se profundizaba también se informó que realizaría un viaje a la región.

El mandatario sudamericano ha pintado el aluvión de críticas como parte de una conspiración internacional que eventualmente podría usarse para justificar una «intervención» extranjera en la Amazonía.

«Esto sucede en todo el mundo, no solo en Brasil», dijo sobre los incendios.

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[Foto de un bombero combatiendo el fuego en Río Branco, Brasil, mientras aumentan los temores por la región amazónica.]