THE INDEPENDENT — VIERNES, 2 DE AGOSTO 2019
Carney advierte que ni un acuerdo con la UE salvaría la economía británica
El Banco de Inglaterra ha advertido hoy que Gran Bretaña enfrenta una probabilidad de tres de caer en recesión económica incluso si hay un Brexit ordenado, mientras recortaba sus previsiones de crecimiento económico para el próximo año — aunque mantuvo las tasas de interés estables en 0.75 por ciento.
Asimismo, el banco central ha pronosticado también que un Brexit sin acuerdo significaría un crecimiento aún más lento, un nuevo golpe al valor de la libra esterlina y una inflación creciente.
El gobernador de la entidad Mark Carney emitió la severa advertencia cuando la libra continuaba su caída — que ha alcanzado su nivel más bajo frente al dólar en dos años y medio — mientras que otros datos mostraban una fuerte disminución en la producción industrial de Reino Unido.
La intervención del banco se produce después de una semana en la que Boris Johnson ha enfrentado repetidamente a los líderes de la Unión Europea, con lo cual pareció aumentar la posibilidad de que Reino Unido abandone la UE sin un acuerdo.
La declaración ha suscitado llamados al primer ministro para que descarte la opción de Brexit sin acuerdo, y así evitar lo que un parlamentario de alto nivel ha descrito como una amenaza de «tsunami» económico para el país.
El Partido Laborista dijo que la imagen reflejada en el informe de inflación del banco en agosto de 2019 mostró que los conservadores habían sido «completamente incompetentes en la gestión de la economía», mientras que los Liberal-Demócratas dijeron que de esa manera se confirma que «cualquier forma de Brexit debilitará nuestra economía».
Los mercados financieros de todo el mundo ya están valorando la probabilidad significativa de que Reino Unido abandone la UE sin un acuerdo a finales de este año.
Sin embargo, se requiere que el banco elabore sus pronósticos en el supuesto de una salida ordenada con acuerdo en octubre, de acuerdo con la política gubernamental establecida.
Sobre esta base, el Banco de Inglaterra ha reducido su pronóstico de crecimiento para este año y el próximo al 1.3 por ciento, lo que marcaría el aumento más débil en el PIB desde 2009 — cuando la economía todavía se recuperaba de la crisis financiera.
La institución también indicó que había una probabilidad del 30 por ciento de que el crecimiento en el año hasta el primer trimestre de 2020 sea negativo.
La manufactura en Reino Unido se contrajo más rápidamente en casi siete años durante el mes de julio, de acuerdo con una encuesta a gerentes de compras del sector. Dicha aceleración se atribuyó a la crisis del Brexit, junto con una economía mundial debilitada por las tensiones comerciales. Según este baremo, la fabricación en Reino Unido se ha reducido por tres meses consecutivos.
Downing Street y el Tesoro declinaron responder a los comentarios de Carney, citando la necesidad de respetar la independencia del banco central.
A pesar de ello Peter Dowd, secretario jefe adjunto del Tesoro, dijo que el informe de inflación presenta «una vista panorámica del desastre que los conservadores han causado en nuestra economía con la caída de la inversión empresarial, debilidad de la productividad, salarios estancados y crecimiento intermitente».
Asimismo Chuka Ummuna, portavoz del Tesoro de los Liberal-Demócratas, dijo: «Está perfectamente claro que el Brexit ya está dañando nuestra economía: el sector manufacturero se está acercando a mínimos históricos y la libra está atrapada en un marcado declive. ¿Cómo puede el gobierno conservador afirmar que puede poner fin a la austeridad y hacer crecer la economía, cuando su política del Brexit la está llevando al límite?»
“El mensaje de los Liberal-Demócratas es ahora más urgente que nunca: dar al pueblo una última palabra, detener el Brexit y, con el país nuevamente encaminado, arreglar la economía. Detener un Brexit sin acuerdo es vital, pero detener el Brexit por completo debe ser el objetivo.”
La parlamentaria laborista Rachel Reeves, presidenta del Comité de Comercio de la Cámara de los Comunes, dijo que era «pura imprudencia» por parte del gobierno no haber descartado un Brexit sin acuerdo.
Los £2,100 millones prometidos el miércoles por el canciller Sajid Javid para preparar un Brexit sin acuerdo deben gastarse en revertir los recortes de beneficios e invertir en escuelas y hospitales, «no en apuntalar las defensas contra un tsunami», agregó Reeves.
Las actas de la reunión del miércoles del Comité de Política Monetaria (MPC) del banco central — publicadas al mismo tiempo que las previsiones — mostraron que el MPC había votado por unanimidad mantener las tasas de interés inalteradas, es decir en 0,75 por ciento.
«El MPC considera que es probable que el crecimiento subyacente del PIB se mantenga moderado durante el próximo año, mientras las incertidumbres relacionadas con el Brexit pesan sobre el gasto en mayor medida que en mayo», dijo el Banco de Inglaterra.
En declaraciones a los periodistas Carney señaló que la inversión empresarial, que representa poco más del 9 por ciento del PIB de Gran Bretaña, sigue siendo baja tanto históricamente como en comparación con otros países.
Incluso si hay un Brexit ordenado, «parte de esa [inversión] no volverá, porque la oportunidad ya se ha perdido», dijo.
Señalando otra restricción a la inversión que probablemente persistirá más allá de octubre, Carney señaló que en los últimos meses las empresas sienten mayor inseguridad sobre la futura relación comercial de Gran Bretaña con la UE, y que las negociaciones para llegar a un acuerdo de libre comercio a largo plazo probablemente tomen «algún tiempo».
«Por lo tanto, [las empresas] buscan claridad sobre esa relación futura … y los acuerdos comerciales toman mucho tiempo para negociarse realmente. Tenemos que pasar de un escenario sin acuerdo a uno con acuerdo, pero convertir ese acuerdo en un [acuerdo comercial] real puede llevar algún tiempo más,» dijo.
El banco también ha admitido «una inconsistencia» entre su previsión de un Brexit suave y los precios de mercado, lo que también afecta sus pronósticos y refleja un mayor pesimismo.
«Por lo tanto, un pronóstico más consistente tendría menos espacio para el crecimiento del PIB y la inflación del IPC,» dijo el Banco de Inglaterra.
Además, pronosticó que la inflación de los precios al consumidor aumentaría por encima de su objetivo del 2 por ciento en dos años.
Si hay un Brexit sin acuerdo la libra caerá, la inflación aumentará y el crecimiento del PIB se desacelerará.
Ben Broadbent, miembro del MPC, dijo que la esperada disminución en el valor de la libra esterlina tardaría varios años en convertirse en inflación para el ciudadano de a pie.
Sin embargo Broadbent advirtió que en algunas áreas, como la gasolina y los alimentos, los precios tienden a reaccionar «bastante rápido».
Hablando junto a Carney en la conferencia de prensa, agregó: «Alrededor del 30 por ciento de lo que consumimos [en Reino Unido] es importado, directa o indirectamente.»
El banco reiteró su posición de que las tasas de interés podrían aumentar o disminuir en respuesta a las dificultades derivadas del Brexit.
Aún así, Carney advirtió que hay «límites» a lo que la institución puede hacer para apoyar la economía.
La política monetaria no puede compensar los efectos de ‘shocks’ como el Brexit, pero sí puede ayudar a suavizar el ajuste de la economía a estos shocks, acotó.
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Punto de quiebre
Los residentes de Whaley Bridge (Derbyshire) han recibido la orden de evacuar su pueblo luego de que parte de una pared del reservorio colapsara (foto).
