
THE INDEPENDENT — MARTES, 9 DE ABRIL 2019
May suplica tiempo a la UE entre candentes disputas en el gabinete: la primera ministra se encuentra camino a Europa, para solicitar a Francia y Alemania una extensión de las conversaciones sobre el Brexit que podrían dejar a Reino Unido encerrado en lo que los furiosos rebeldes conservadores han calificado como «miembros de segunda clase» del bloque de los Veintisiete.
La mandataria pedirá al presidente Emmanuel Macron y a la canciller Angela Merkel un retraso en la retirada británica para buscar un acuerdo de salida. Es probable que May se vea obligada a aceptar condiciones estrictas.
Macron ha indicado que no le parece correcto que Reino Unido utilice su presencia continuada en interrumpir los asuntos de la UE — como lo sugieren algunos ‘Brexiteers’ — especialmente por la obstrucción que esto ocasiona en los presupuestos del bloque.
Además de prometer no interferir en los negocios de la UE, May tendrá que convencer a los líderes europeos de que las conversaciones con el Partido Laborista están progresando, a pesar de que Jeremy Corbyn critica a la Primera Ministra por no ceder en sus «líneas rojas» para el Brexit.
Los Brexiteers conservadores ya están furiosos ante la perspectiva de un nuevo retraso, por no mencionar la idea de que ello aseguraría un acuerdo aprobado por Corbyn.
Una fuente del gabinete dijo a The Independent: «La idea de pasar por todo eso para tener una membresía de segunda clase en la UE, en la que estamos callados sin opinar sobre nada, ¿cómo ha llegado el Brexit a esto?»
Asimismo, una reunión de los ministros del gabinete en Downing Street habría sido interrumpida brevemente por una «rabieta» de la ministra principal Andrea Leadsom sobre el terrible estado del Brexit.
Signos de tensiones desbordadas también surgieron cuando el parlamentario conservador Mark François convocó a una votación esta semana para permitir que los parlamentarios conservadores demuestren que han «perdido la fe» en el liderazgo de May.
Sin embargo, con el partido dividido tras de ella, la mandataria se dirigirá a Berlín para una reunión con su similar alemana el martes a la hora del almuerzo, y luego a París más avanzada la tarde.
Francia advirtió que Reino Unido debe aportar un plan con un «respaldo político claro y creíble» en Westminster para recibir una extensión adicional al proceso de dos años del Brexit, cuyo final estaba previsto para el 29 de marzo.
Aún así, Macron también ha prometido anteriormente que su país «nunca abandonará a Irlanda», como una indicación aparente de que no insistirá en un Brexit sin acuerdo este viernes, hasta ahora la nueva fecha oficial de salida.
Lo anterior significa que para asegurar el plazo adicional — que probablemente sea mucho más largo que lo que desearía May — la primera ministra tendrá que dar garantías a Macron de que Reino Unido no utilizará su presencia continua como miembro saliente de la UE para interferir en los asuntos del bloque.
Un funcionario del gobierno dijo: «En Europa leen los periódicos británicos, y saben que algunas personas aquí dicen que si nos quedamos durante el resto del año deberíamos crear caos.»
En su carta al presidente del Consejo Europeo Donald Tusk el 5 de abril solicitando la prórroga, May sentó las bases de las garantías prometiendo que Reino Unido continuaría actuando «como miembro responsable y constructivo [de la UE], de conformidad con el deber de cooperación sincera a lo largo de este período único».
Antes de las reuniones con los dos líderes que se esperan para el martes, la primera ministra también abogó por una extensión con otras figuras clave, como el primer ministro holandés Mark Rutte, el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker y el mismo Tusk.
Rutte dijo que sería «crucial» para los países de la UE saber «cuándo y sobre qué base» Reino Unido ratificaría su acuerdo de retirada, y que necesitarían garantías de «cooperación sincera» de Londres antes de otorgar una extensión.
Tusk ha recomendado una extensión de un año al proceso del Brexit, con una cláusula de interrupción que permite una salida anticipada si se ratifica un acuerdo de retirada en Westminster.
Las conversaciones sobre el Brexit entre el gobierno y el Partido Laborista se reanudaron a nivel oficial el lunes por la noche, después de cuatro días de pocos avances.
Al preguntarle si el gobierno estaba tomando en serio las discusiones, Corbyn dijo: «Las conversaciones tienen que significar un movimiento, y hasta ahora no ha habido cambios en esas líneas rojas.»
«Estamos buscando movimiento. Porque no queremos una salida de la UE sin un acuerdo.»
En declaraciones conjuntas, Downing Street y el Partido Laborista dijeron que las conversaciones «técnicas» se estaban reiniciando después del diálogo por teléfono y correos electrónicos durante el fin de semana, y que probablemente se realicen más conversaciones el martes.
Sin embargo, la sugerencia de que la primera ministra ofrecería a Corbyn una unión aduanera como incentivo para que apoye su acuerdo para el Brexit aún no había sido confirmada anoche.









