
METRO — JUEVES, 18 DE ABRIL 2019
Activistas por el cambio climático se han subido al techo de un tren, han bloqueado la calle comercial más concurrida de Gran Bretaña e incluso se pegaron a la valla de Jeremy Corbyn, en una escalada de sus acciones de protesta.
Los organizadores del movimiento Extinction Rebellion amenazaron con más intervenciones durante las vacaciones de Semana Santa, después de interrumpir actividades en Londres por tercer día consecutivo.
Usuarios de transporte público expresaron su frustración mientras las empresas de la zona han informado que las manifestaciones — como la ocupación de Oxford Street, entre otras — habían causado más de £12 millones en pérdidas. Sin embargo, los activistas también atrajeron la felicitación de algunos miembros del público y de grupos indirectamente involucrados.
El portavoz del Partido Verde, Rupert Read, tuiteó: «Lo que los manifestantes están haciendo hoy al interrumpir la actividad económica es totalmente necesario y debe ser aplaudido. No hay empleos en una civilización que desaparece.»
El número de manifestantes arrestados superó los 340, pero los entusiasmados organizadores dijeron que cada vez más personas se estaban uniendo.
Durante las protestas de ayer, dos activistas elegantemente vestidos saltaron al techo de un tren Docklands Light Railway (DLR) en Canary Wharf, uno de los centros financieros de Londres. Fueron arrestados, junto a otro activista que había pegado su mano a la puerta del tren, pero el DLR fue interrumpido por varias horas.
En Islington, norte de Londres, tres manifestantes se pegaron a la valla del jardín de la casa de Jeremy Corbyn y una cuarta activista se encadenó a ella.
Todos afirmaron ser seguidores del líder laborista, pero dijeron que querían que fuera más allá con políticas ecológicas, incluida la declaración de «emergencia climática».
Corbyn estaba en casa, pero salió sin hablar con los manifestantes. Los regalos de huevos de Pascua y flores que hizo el grupo fueron aceptados y recibidos, antes de ser devueltos a la calle más tarde por su esposa Laura Alvarez.
En Oxford Street, el presentador de BBC Springwatch Chris Packham pronunció un discurso ante los manifestantes que bloqueaban el tráfico por tercer día consecutivo.
Dijo a la reunión en el cruce de Oxford Circus: «Estoy aquí como un optimista, creo que nuestra especie es ingeniosa, adaptable e inteligente y podemos encontrar soluciones e implementarlas para un cambio positivo.»
En la plaza del Parlamento continuó el bloqueo de todos los accesos, con manifestantes arrestados por la policía reemplazados inmediatamente por otros recién llegados.
Y durante la intervención en el puente de Waterloo hubo ambiente de fiesta, con improvisados conciertos y clases de yoga a pesar de una orden para que las manifestaciones se limitaran a Marble Arch. La manifestante Katerina Hasapopoulos, arrestada el lunes bajo sospecha de haber causado daño criminal a la sede central de Shell en Londres, estuvo ayer en la multitud en el puente.
«Tan pronto como salí de la celda, fui y serví algo de comida en Marble Arch, y luego vine aquí. Estamos ante una emergencia sin precedentes.»
«He dejado a mis tres hijos, todos menores de seis años, en casa con su padre para hacer esto, porque su futuro depende de ello,» sentenció.
Las demandas del movimiento, que ha iniciado acciones similares en todo el mundo, incluyen un recorte en las emisiones netas de carbono a cero para 2025. El portavoz Robin Boardman-Pattison, de 21 años, dijo: ‘Vamos a aumentar nuestra interrupción a lo largo de la semana’.
El ministro de medio ambiente Michael Gove dijo que el gobierno se ha dado cuenta de que es necesario tomar medidas para enfrentar el cambio climático, e instó a los manifestantes a que pusieran fin a las manifestaciones. Dijo anoche en el programa de televisión de BBC The One Show: «A veces me preocupan algunas de las escenas que hemos visto.»
«Creo que es apropiado que las personas den a conocer sus sentimientos, pero también creo que hemos recibido el mensaje, entendemos que es necesario tomar medidas». Algunas de las actividades que se llevan a cabo en las calles han impedido que las personas hagan su trabajo.»