Prensa Británica de Mañana, HOY — THE GUARDIAN — SÁBADO, 6 DE ABRIL 2019

TG Sa 6 Apr.jpg

THE GUARDIAN — SÁBADO, 6 DE ABRIL 2019

Las posibilidades de Theresa May de juntar a una mayoría multipartidaria para convencer a los líderes de la UE de que concedan un breve retraso en el Brexit la próxima semana se desvanecen, después de que el Partido Laborista afirmara que May no les había ofrecido «cambios ni compromisos reales» en las conversaciones.

La primera ministra se había comprometido a abrir la puerta a las conversaciones con los laboristas el martes, después de una maratónica reunión del gabinete.

Sin embargo, tras dos días de negociaciones y un intercambio de cartas el viernes, el Partido Laborista ha emitido una declaración en la que criticaba a la primera ministra el no haberles ofrecido ningún «cambio ni compromiso real».

«Instamos a la primera ministra a presentar cambios genuinos a su acuerdo, en un esfuerzo por encontrar una alternativa que pueda ganar apoyo en el parlamento y unir al país,» dijo un portavoz.

La nota pesimista llegó al dirigirse May por carta al presidente del Consejo Europeo Donald Tusk el viernes por la mañana, pidiendo que se retrase el Brexit hasta el 30 de junio mientras continúan las conversaciones entre partidos.

Incluso antes de la declaración del Partido Laborista, funcionarios de la UE ya habían mostrado su desconcierto porque May no lograra concertar un plan de coalición respaldando un acuerdo viable, lo que ha aumentado el riesgo de que tomen una línea dura en la cumbre del próximo miércoles.

La carta de May sugiere que Reino Unido se está preparando para presentar candidatos a las elecciones parlamentarias europeas el 23 de mayo si no se llega a un acuerdo. Sin embargo, hubo una considerable oposición en algunas partes de Europa, ya que Francia ha manifestado su disposición para un Brexit sin acuerdo el 12 de abril si no había nuevas propuestas británicas significativas.

España y Bélgica apoyan esta opción, según una nota de una reunión de los Veintisiete a la que ha tenido acceso The Guardian.

Mientras Alemania adoptaba un tono más conciliatorio, la nota diplomática revela que el embajador francés ha obtenido el apoyo de sus colegas españoles y belgas al argumentar que solo debería haber, como máximo, una extensión breve del Artículo 50 para evitar una crisis financiera instantánea, diciendo: «Probablemente podríamos extender esto por un par de semanas, para prepararnos en los mercados ”.

Los líderes europeos que ya desconfiaban de la posibilidad de una extensión larga quedaron aún más confundidos el viernes por un tuit del parlamentario conservador Jacob Rees-Mogg, quien dijo que Reino Unido debería «destruir» a la UE desde dentro en caso de un retraso significativo.

«El funcionamiento de la Unión es un elemento central en nuestra forma de proceder», dijo un funcionario de la UE. «El tuit de Jacob Rees-Mogg muestra lo que son capaces de hacer.»

Mientras tanto, el ministro del Brexit Keir Starmer dijo que el gobierno se estaba negando a aprobar cambios en la declaración política negociada con Bruselas.

En cambio el segundo al mando de May, David Lidington, envió a Starmer una propuesta para que las dos partes acordaran un memorando por separado sobre los temas que el laborismo había planteado.

Aún así, Downing Street rechazó la descripción que hizo el laborismo de la postura del gobierno. «Hemos hecho propuestas serias en las conversaciones esta semana y estamos preparados para buscar cambios en la declaración política, a fin de lograr un acuerdo que sea aceptable para ambas partes», dijo un portavoz.

«Estamos listos para mantener más discusiones detalladas este fin de semana con el fin de buscar cualquier cambio de este tipo, en el período previo al Consejo Europeo el miércoles. El gobierno está decidido a trabajar de manera constructiva para entregar al pueblo el Brexit que ha votado y evitar participar en las elecciones parlamentarias europeas.»

May ha dicho también, en su carta a Tusk, que si no puede lograr un acuerdo del Brexit con el laborismo espera que las dos partes puedan idear un proceso para que el Parlamento elija entre varias opciones de Brexit, y acepte cumplirlo.

Las negociaciones entre el Partido Laborista y el gobierno comenzaron el miércoles, después de que la primera ministra dijera que esperaba encontrar un acuerdo multipartidario que pudiera lograr una mayoría parlamentaria, y no solo depender de los votos conservadores y del DUP de Irlanda del Norte.

May ha solicitado tres votaciones de la Cámara de los Comunes para su acuerdo del Brexit pero no logró ganar la mayoría en ninguna ocasión, ya que el DUP y una serie de rebeldes pro-Brexit votaron en su contra.

Después de la reunión de gabinete del martes, los miembros del «Escuadrón Gaukeward» — liderado por el ministro de justicia David Gauke y la ministra de trabajo y pensiones Amber Rudd — creían que la primera ministra prefería sacrificar algunas de sus líneas rojas, incluida la membresía de la unión aduanera, en lugar de tolerar un Brexit sin acuerdo.

Sin embargo, la ruptura de las conversaciones del viernes por no haber alcanzado progresos aumentará la alarma sobre el riesgo de que los Veintisiete rechacen cualquier nueva extensión el próximo miércoles, y termine empujando a Reino Unido a una retirada sin un acuerdo en lugar de soportar más parálisis política.

Altos cargos del Partido Laborista involucrados en las negociaciones estaban sorprendidos por la rácana oferta del gobierno, que contrastaba con el serio compromiso mostrado el día anterior por Lidington y el jefe de personal de May, Gavin Barwell.

Diplomáticos de la UE han estado observando las conversaciones de cerca, en busca de evidencias del surgimiento de una mayoría estable para cualquier tipo de acuerdo para el Brexit.