
THE INDEPENDENT — JUEVES, 4 DE ABRIL 2019
El laborismo estará al borde de una gran crisis si Jeremy Corbyn no exige un segundo referéndum a cambio de cualquier acuerdo para el Brexit que firme con Theresa May.
Una serie de cargos de alto nivel del Partido Laborista — entre quienes se encuentra la ministra de asuntos exteriores de oposición Emily Thornberry — cree que obtener una votación pública es una obligación absoluta, mientras que 11 parlamentarios han escrito una carta abierta a Corbyn en The Independent diciendo que «sería insostenible para el laborismo» no insistir en uno.
Mientras Corbyn estaba en la oficina de la primera ministra sosteniendo las conversaciones, uno de los principales patrocinadores sindicales de su partido también respaldó una moción en la que se pedía un referéndum confirmatorio sobre cualquier acuerdo.
Sin embargo, conocedores de las conversaciones en el lado laborista han indicado que una nueva votación podría no ser una de las preguntas que su líder haga a May. Asimismo, un miembro del gabinete de oposición que asistió con Corbyn a la reunión declaró horas antes que un acuerdo respaldado por el partido no necesitaría un referéndum.
Las revelaciones se producen a pesar de que el Partido Laborista y el mismo Corbyn respaldaron una moción en la Cámara de los Comunes días atrás convocando a un referéndum sobre cualquier plan del Brexit que apruebe el Parlamento.
The Independent ha estado apoyando un nuevo referéndum a través de su campaña Final Say, y ha respaldado las dos grandes manifestaciones a través del centro de Londres exigiéndolo.
El miércoles Corbyn estuvo acompañado en las conversaciones por el jefe de la bancada laborista Nick Brown, el portavoz del Brexit Sir Keir Starmer y la ministra de comercio de oposición Rebecca Long-Bailey, invitado por May el martes por la noche en un audaz movimiento de estrategia política.
Ninguna de las partes estaba preparada para establecer una posición específica antes de las conversaciones, pero cuando se conoció el miércoles la posibilidad de la reunión los partidarios de los laboristas de un nuevo referéndum dejaron en claro que ésta debía ser una demanda fija.
En una carta publicada por The Independent, los 11 parlamentarios — que se describen a sí mismos como simpatizantes de Corbyn — ahora se están organizando en un grupo parlamentario llamado «Amamos el Socialismo, Odiamos el Brexit», diciendo: «Nuestro trabajo es encontrar un modo de romper el estancamiento. En nuestra opinión, la única forma de hacerlo es con un voto público.”
Entre los integrantes de esta agrupación se encuentran los parlamentarios Clive Lewis, Marsha de Córdova, Rachael Maskell y Anneliese Dodds, junto a otros conocidos parlamentarios de izquierdas como Kate Osamor y Lloyd Russell-Moyle.
Según ellos, May ha acudido al laborismo para que éste la «rescate» después de no haber sido capaz ella de convencer a la Cámara de los Comunes de su propuesta para el Brexit, pero afirman que ninguna garantía que dé la primera ministra será duradera, además de que podría ser anulada por un futuro líder.
Los parlamentarios dicen que la única manera de garantizar la reputación de los laboristas ante las bases del partido y el electorado es dar al público la última palabra sobre cualquier acuerdo para el Brexit que acuerde el Parlamento.
“Las opiniones de los miembros son claras. La política democráticamente establecida del Partido Laborista, aprobada en la conferencia del partido en septiembre de 2018, es oponerse a cualquier acuerdo para el Brexit que no cumpla con las seis demandas del laborismo, y someter cualquier acuerdo que las incumpla a una votación pública.”
«Sería insostenible para el partido no insistir en una votación pública sobre un acuerdo que no haya cumplido con estas pruebas.”
«Nosotros, que le apoyamos, le instamos además a que haga suya la propuesta de un voto confirmatorio en sus negociaciones con Theresa May, y a que luche para derribar a este gobierno.”

