
THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 21 DE MARZO 2019
May ‘de rodillas’ ante la Unión Europea: Theresa May corre el riesgo de llevar a Gran Bretaña a la «humillación nacional» hincándose de rodillas con la UE para pedir un retraso del Brexit, han advertido los euroescépticos.
La primera ministra escribió ayer al presidente del Consejo Europeo Donald Tusk solicitando que Brexit se retrasara hasta el 30 de junio, tres meses después de lo previsto.
Sin embargo, Tusk rechazó las solicitudes de una extensión incondicional, para insistir en que los líderes de la UE solo otorgarán una breve demora si el acuerdo de May gana el apoyo parlamentario la próxima semana, en un movimiento que aumenta significativamente las posibilidades de una salida sin acuerdo.
Ello significa que la primera ministra ahora sitúa sus esperanzas de aprobar su acuerdo para el Brexit y preservar su administración en una tercera votación significativa, el martes o miércoles de la próxima semana.
Si fracasa — como muchos de los miembros de su propio gabinete creen que sucederá — Bruselas celebrará una cumbre de emergencia con horas de antelación antes de la fecha límite del 29 de marzo, y ofrecerá una extensión larga o un Brexit sin acuerdo.
Existe una creciente especulación de que cualquiera de las dos opciones significaría el final del período de May como primera ministra.
En un intento por ganar apoyos para su acuerdo, la mandataria se dirigió al país desde Downing Street anoche, y dijo a los parlamentarios que el pueblo ya había «tenido suficiente».
May dijo que ya era hora de que los parlamentarios tomaran una decisión sobre el Brexit, y agregó que el Parlamento había hecho «todo lo posible para evitar tomar una decisión».
Parlamentarios conservadores pro y antieuropeos sugirieron ayer que May debía renunciar, y uno de ellos la ha descrito como «la primera ministra menos popular en la historia de todos los primeros ministros».
May — quien anteriormente había prometido 108 veces que Gran Bretaña iba a abandonar la UE el 29 de marzo — ha dejado entrever que renunciaría si el gobierno se veía obligado por la Unión Europea o el Parlamento a aceptar una extensión más allá de junio.
La primera ministra se desplazará hoy a Bruselas para una cumbre de la UE donde presentará su caso pidiendo una breve extensión del Brexit, en medio de llamados de Europa en aras de un largo aplazamiento.
En una señal de que los euroescépticos están cada vez más atrincherados en su posición, el ex líder conservador Iain Duncan Smith dijo que Gran Bretaña enfrentaba una «humillación nacional».
«¿Por qué estamos de rodillas ante la UE pidiendo cosas que no necesitamos? La próxima semana deberíamos llevar a cabo una elección simple entre el acuerdo de May y salir sin acuerdo.»
«Si no hay una elección simple, entonces eso será una humillación nacional. Nos habremos colocado en una posición de súplica.»
Ministros del gabinete en ambos lados del debate sobre el Brexit se muestran cada vez más pesimistas sobre las posibilidades de May de ganar la votación la próxima semana.
Los ministros pro-Europa estaban furiosos después de que la primera ministra rechazara los pedidos de una extensión prolongada. Un miembro del gabinete incluso dijo que eso había dado a los euroescépticos un «incentivo» para votar en contra de su acuerdo.
Otro dijo a The Daily Telegraph: «[May] ha dado un giro completo. Está claramente tratando de ganarse a los parlamentarios laboristas. No funcionará: ya está perdiendo el apoyo de ERG. Ellos están siguiendo una estrategia que garantiza que el MV3 [el tercero voto significativo] falle».
Se entiende que España, Francia y Bélgica ya están preparados para bloquear una extensión, a menos que May pueda convencerlos de que tiene un plan creíble para romper el punto muerto en la Cámara de los Comunes.
