Prensa Británica de mañana, HOY — METRO — VIERNES, 18 DE ENERO 2019

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METRO — VIERNES, 18 DE ENERO 2019

El príncipe Felipe ha resultado ileso pero ‘conmocionado’ luego que su todoterreno Land Rover quedara volcado sobre un lado, en un accidente donde él estaba al volante ayer.

Al parecer el Duque de Edimburgo, de 97 años de edad, ha salido de la carretera para tomar una autovía comarcal, cuando se ha visto envuelto en un accidente con un vehículo de la marca Kia.

Personas que pasaban por el lugar se apresuraron a ayudar al príncipe consorte para que salga de su vehículo, que ha quedado con el parabrisas destrozado en la autovía A149, cerca de la propiedad real de Sandringham en Norfolk, aproximadamente a las 3 de la tarde.

El conductor del Kia y su pasajera sufrieron heridas leves y fueron llevados al hospital.

La policía dijo que Felipe y el otro conductor tomaron la prueba de alcoholemia y que los resultados fueron negativos. Un testigo dijo a la BBC que la Land Rover del duque recibió un choque frontal en el lateral.

«Le ayudamos, estaba muy consicente, estaba muy conmocionado y había mucha policía alrededor.»

El príncipe Philip regresó a Sandringham y recibió el alta médica luego de haber sido examinado como medida de precaución.

Berneen Caney, de 25 años, que presenció el accidente, dijo: «Parece que fue muy grave, había un montón de vidrios en la carretera y escombros. Vi que uno de los autos estaba muy dañado. La Range Rover, sus ventanas estaban rotas.»

La trabajadora social, de King’s Lynn, agregó: «Cuando pasé, la Range Rover se había volcado de lado.»

«No vi mucho porque estaba más preocupada porque el auto que tenía delante frenaba para no pisar los escombros del accidente, porque había vidrios por toda la carretera.»

«Había mucha gente allí, incluida la policía, y también había un paramédico.»

Prensa Británica de mañana, HOY — METRO — JUEVES, 17 DE ENERO 2019

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METRO — JUEVES, 17 DE ENERO 2019

Theresa May ha iniciado conversaciones con líderes de la oposición anoche, después de sobrevivir por poco el intento de Jeremy Corbyn de derrocarla.

Sin embargo, el Partido Laborista ha respondido que comenzaría las negociaciones solo si ella accedía a descartar un Brexit sin acuerdo. El «punto muerto mexicano» (situación en la que, confrontados tres oponentes, ninguno saca ventaja al atacar primero) parecía listo para prolongar la parálisis que afecta a la Cámara de los Comunes.

May, que ha vencido la moción de censura de Corbyn por 325 a 306, fue acusada por el líder laborista de «dirigir un gobierno zombie», ya que su estrategia para el Brexit no tiene ninguna posibilidad de ser aprobada.

La mandataria rechazó la petición del líder laborista de convocar a una elección general para poner fin al estancamiento, alegando que «traería caos cuando necesitamos certeza».

Asimismo, May ha rechazado los pedidos que se le hicieron, de romper el estancamiento respaldando la demanda de un segundo referéndum.

Mientras tanto, los líderes de la UE rechazaron la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo, después de que el acuerdo que May forjó con ellos fuese rechazado el martes por un récord histórico de 230 votos en la Cámara de los Comunes.

La victoria de 19 votos de la primera ministra anoche se produjo gracias a los diez parlamentarios del DUP, que firmaron un pacto en 2017 para apoyarla pero votaron en contra de su acuerdo con la UE, porque se oponen a las propuestas de cláusula de salvaguarda («backstop») que afecta a Irlanda del Norte.

May dijo después de su victoria: «Tenemos la responsabilidad de identificar una forma de avanzar que pueda asegurar el respaldo de la Cámara.»

«Me gustaría invitar a los líderes de los partidos parlamentarios a reunirse conmigo de manera individual y me gustaría comenzar estas reuniones esta noche.»

Corbyn respondió: «Antes de que pueda haber una discusión positiva sobre el camino a seguir, el gobierno debe eliminar claramente, y de una vez por todas, la posibilidad de la catástrofe de un Brexit sin tener un acuerdo con la UE y todo el caos que se produciría como resultado de eso.»

Más tarde, el portavoz de May dijo que no se retiraría la opción de un Brexit sin acuerdo de la negociación. Por su parte, el portavoz de Corbyn reiteró su demanda de que se descartara, diciendo que mantener la perspectiva abierta era «esencialmente un chantaje».

El SNP asistió a conversaciones informales anoche, pero dijo que solo iniciaría negociaciones completas si la «base» de las discusiones era descartar un Brexit sin acuerdo, posponerlo y considerar la opción de convocar a un nuevo referéndum.

Antes de la votación, Corbyn advirtió a May que su «acuerdo Frankenstein» estaba «oficialmente muerto», y agregó: «Si un gobierno no puede obtener su legislación a través del Parlamento, debe acudir al pueblo para un nuevo mandato. No cabe duda de que este es un gobierno zombie.»

Corbyn continuó presionando para que May llame a elecciones en vez de a un referéndum, a pesar de que 71 de sus parlamentarios rompieron filas para pedir que se convoque este último.

El laborista Chuka Umunna, que apoya la permanencia en Europa, exhortó: «Debemos pasar a la siguiente etapa e inmediatamente respaldar un voto popular como una forma de detener el Brexit sin acuerdo, y resolver esto.»

Se espera que Corbyn solicite más mociones de censura para mantener la presión sobre May. Sin embargo, ha recibido advertencias que otros partidos de la oposición podrían hacer que esta estrategia no tenga sentido, si se niegan a respaldarlo por creer que es poco probable que gane. Liz Saville-Roberts, de Plaid Cymru, dijo que una serie de mociones fallidas empeorarían la «parálisis parlamentaria».

Anoche, en un comunicado hecho en las puertas de su despacho en Downing Street, May confirmó que había mantenido conversaciones iniciales con los Liberal Demócratas, el SNP y Plaid Cymru, con el fin de encontrar una manera de llevar a cabo el Brexit.

Dijo también que era «decepcionante» que el Partido Laborista eligiera no participar, pero que su puerta seguiría abierta.