
THE GUARDIAN — MARTES, 9 DE OCTUBRE 2018
El uso de la fuerza por parte de la policía metropolitana ha aumentado considerablemente en el último año, y las personas negras son mucho más propensas a ser sometidas a tales tácticas que cualquier otra persona.
De acuerdo con el análisis que ha hecho The Guardian de las cifras oficiales, la fuerza policial más grande de Reino Unido implementó métodos que van desde el empleo de esposas hasta el uso de pistolas paralizantes, aerosoles CS, bastones y cañones 41,329 veces de abril a agosto de este año, 270 veces diarias como promedio. Eso se compara con 23,118 en el período correspondiente del año pasado, un aumento del 79%, y 62,153 en todo el período 2017-18.
En el 39% de las ocasiones en que el Met usó la fuerza en los primeros cinco meses del año se hizo en personas negras, que constituyen aproximadamente el 13% de la población de Londres.
Organizaciones benéficas y parlamentarios han despertado la alarma sobre los agentes, que recurren cada vez más a tales tácticas y que la población negra suele estar en el lado receptor. El sindicato de oficiales de policía dijo que los recortes presupuestales, el aumento de delitos violentos y un nuevo sistema de denuncias eran el origen de las cifras.
Sin embargo Deborah Coles, directora ejecutiva de la organización benéfica Inquest, dijo: “El uso cada vez mayor de la fuerza conlleva un riesgo cada vez mayor de lesiones graves y muerte. El uso de la fuerza solo debe ser un último recurso y debe ser proporcional. Un número cada vez mayor sugiere que el uso rutinario de la fuerza se está convirtiendo en la primera respuesta, en lugar de la última, y eso plantea importantes cuestiones sobre el entrenamiento y la cultura policial.»
“Esto también proporciona aún más evidencia sobre el exceso de políticas y la criminalización de personas de comunidades negras y minoritarias. Plantea preguntas importantes sobre el racismo estructural, y cómo esto está integrado en las prácticas policiales.»
Blancos y asiáticos están representados minoritariamente en las estadísticas, con aproximadamente el 59% y el 18% de la población de la capital, pero representando el 42% y el 11% de las ocasiones, respectivamente, en que los oficiales desplegaron la fuerza.
El parlamentario laborista David Lammy dijo: “El racismo sistémico todavía impregna cada etapa del sistema de justicia penal. Se debe hacer más para erradicar este sesgo, si queremos generar confianza entre la policía y las comunidades a las que sirven.»
Matt Twist, subcomisionado asistente del Met, dijo que los oficiales solo usaban la fuerza cuando se percibía una amenaza pública o a su propia seguridad, y que las cifras no debían compararse con la demografía de la población.
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El sitio web de investigación Bellingcat ha identificado al segundo sospechoso responsable del envenenamiento de Sergei Skripal como Alexander Mishkin, médico que trabaja para la agencia de espionaje militar rusa GRU.
Bellingcat dijo haber rastreado la identidad real de Mishkin después de obtener una copia escaneada de su pasaporte real. Se contrastó los detalles con personas que lo conocían y usando información de código abierto, dijo.
El mes pasado Bellingcat ya identificó al otro sospechoso — previamente conocido como Ruslan Boshirov — como el coronel Anatoliy Chepiga, veterano de las fuerzas especiales.
Mishkin y Chepiga presuntamente envenenaron a Skripal y a su hija Yulia en marzo pasado usando el gas nervioso soviético Novichok. Ambos ingresaron a Reino Unido utilizando las falsas identidades de Boshirov y Alexander Petrov.
Según Bellingcat, Petrov es Mishkin, médico militar entrenado que trabaja encubierto para el GRU. El pasaporte de Mishkin, emitido en 2001 en San Petersburgo, da su nombre real. Nació en Loyga, una aldea en el distrito de Archangelsk en el norte de Rusia, según el documento.
Mishkin estudió y se graduó en una de las academias de medicina militar de élite de Rusia, y fue entrenado como médico militar de las fuerzas armadas navales rusas.
Durante sus estudios, Mishkin fue reclutado por el GRU, dijo Bellingcat, y para 2010 ya se había mudado a Moscú. Fue allí donde recibió su identidad secreta, incluida una segunda identificación nacional y un pasaporte de viaje, bajo el alias de Petrov.
El sitio web debe revelar más detalles en una conferencia de prensa hoy martes en la Cámara de los Comunes. También publicará un informe completo que detalla cómo se identificó a Mishkin, junto con entrevistas a testigos, a la 1 pm.
Se ha establecido que Mishkin viajó extensamente entre 2011 y 2018 utilizando su identidad falsa.
Hizo varios viajes a Ucrania y a la vecina República de Transnistria, apoyada por Moscú. Su último viaje a Kiev ocurrió en diciembre de 2013, en un momento en que se realizaban protestas antigubernamentales contra el presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, quien semanas después huyó a Rusia.
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Se ha dicho a los líderes mundiales que tienen la obligación moral de acelerar su acción en la crisis climática, tras un nuevo informe de la ONU que muestra que incluso medio grado de calentamiento adicional afectaría a cientos de millones de personas, diezmará los corales e intensificará los extremos de calor.
A pesar de esto, la respuesta silenciosa de Gran Bretaña, Australia y otros gobiernos destaca las inmensas dificultades políticas que enfrenta la adopción de vías para llegar al límite relativamente seguro de 1.5°C más que las temperaturas preindustriales, esbozado el lunes por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
El informe — que se presentará en una importante cumbre sobre el clima en Polonia en diciembre, conocida como COP24 — deja poco tiempo para las disputas. El informe señaló que las emisiones deben reducirse en un 45% antes de 2030 para mantener el calentamiento dentro del límite de 1.5°C. Eso significa que deben tomarse decisiones en los próximos dos años para retirar las centrales eléctricas de carbón y reemplazarlas con fuentes renovables, ya que las grandes inversiones generalmente tienen un ciclo de vida de al menos una década.
