Prensa Británica de Mañana, HOY — THE INDEPENDENT — VIERNES, 5 DE OCTUBRE 2018

IN Fr 5 Oct

THE INDEPENDENT — VIERNES, 5 DE OCTUBRE 2018

Occidente estrecha el cerco a Rusia: espías de Moscú han lanzado una serie de ataques cibernéticos contra autoridades británicas e investigadores de armas químicas, tras el ataque de Salisbury.

La agencia de inteligencia militar GRU habría intentado atacar el laboratorio de defensa de Porton Down y el Ministerio de Asuntos Exteriores, tras el envenenamiento de Sergei Skripal en marzo.

En abril, cuatro rusos fueron arrestados cuando intentaban lanzar un importante ciberataque de «acceso cercano» contra la sede de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW) en La Haya.

Investigadores holandeses dijeron que los espías también tenían la intención de viajar al laboratorio de OPCW en Spiez, Suiza, donde se analizaba en ese momento muestras de novichok de Salisbury.

La primera ministra Theresa May y el primer ministro holandés Mark Rutte condenaron las acciones de Rusia en una declaración conjunta, acusando a Moscú de mostrar «desprecio por los valores globales y las reglas que nos mantienen a todos a salvo».

El Kremlin desestimó las nuevas acusaciones como «fantasías» después de negar cualquier participación en el envenenamiento de Salisbury.

En las reuniones informativas del jueves, funcionarios de Whitehall confirmaron que la inteligencia británica ayudó a frustrar la operación contra la OPCW.

Los rusos detenidos viajaron bajo los nombres de Aleksei Sergeyvich Morenets, Evgenii Mikhaylovich Serebriakov, Oleg Mikhaylovich Sotnikov y Alexey Valeryevich Minin.

Habían llegado a La Haya tres días antes con pasaportes diplomáticos y no está claro si están usando alias.

Dos de los pasaportes, de ocupación «operadores cibernéticos», se emitieron el mismo día de abril de 2017 y tienen números correlativos.

Los dos asesinos del GRU que envenenaron a Sergei Skripal en Salisbury fueron encontrados viajando con pasaportes falsos cuya numeración estaba separada solo por tres dígitos.

Los hombres alquilaron un Citroen modelo C3 — que tiene un espacioso maletero — a nombre de Alexey Minin para emprender su operación antes de ir a su hotel.

Luego, el 13 de abril — el mismo día en que Donald Trump dio una conferencia de prensa sobre los ataques aéreos estadounidenses contra Siria — se desplazaron en el vehículo al cuartel general de la OPCW, justo al lado de la calle Johan de Wittlaan en La Haya.

Las imágenes muestran que se estacionaron fuera del cerco perimetral y abrieron el maletero para usar una computadora, alimentada por una batería portátil que se había comprado en los Países Bajos y conectada a una antena WiFi que escondieron bajo un abrigo.

Mientras los oficiales holandeses se acercaban a ellos, uno de los hombres intentó destruir parte del equipo sin conseguirlo, dejando una computadora y teléfonos que revelaron una cantidad considerable de inteligencia adicional.

Los hombres habían limpiado la habitación de su hotel, llevándose desperdicios y cualquier otro artículo que pudiera permitir de alguna manera que los agentes de contraespionaje los rastrearan.

Sin embargo, una vez arrestados, fueron escoltados al aeropuerto hasta que tomaron un avión de regreso a Rusia. Funcionarios de Reino Unido explicaron que esto habría sido una decisión del gobierno holandés.

Deja un comentario