
i — MARTES, 2 DE OCTUBRE 2018
Momento de la verdad para Boris Johnson: el exministro de exteriores emitirá su propio manifiesto para vencer a los laboristas en las próximas elecciones generales, en lo que será visto como un discurso dirigido a las bases conservadoras en que les propondrá ser el próximo líder del Partido Conservador.
Johnson instará a su partido a centrarse en la ley y el orden, en recortes de impuestos y en la construcción de más viviendas, ya que busca ampliar su posición más allá del Brexit.
En lo que se anuncia como el discurso del líder competidor, Johnson abordará a alrededor de 1,500 miembros de las bases en un evento paralelo de la conferencia anual del partido, llamándolos a «creer en los valores conservadores» para vencer a Jeremy Corbyn.
Advirtiendo contra el intento de «imitar a Corbyn», Johnson llamará además a su partido a que «abracen las ideas conservadoras básicas, y a que las ajusten a los problemas de hoy».
«De ninguna manera debemos seguir a Corbyn, y debemos dejar de tratar el capitalismo como a una especie de palabra tabú», dirá Johnson.
«No podemos perder nuestra fe en la competencia, la elección y los mercados, pero debemos reiterar la verdad de que simplemente no hay otro sistema que sea tan milagrosamente exitoso para satisfacer los deseos y las necesidades humanas.»
En cambio, según Johnson, los «tories» deben establecer impuestos para «estimular la inversión y el crecimiento», mientras se apunta constantemente «no a aumentar sino a reducir los impuestos».
«Es el enfoque conservador que hace las cosas, así que sigamos nuestros instintos conservadores.»
En un intento por arrojar más carne en el asador de los conservadores, Johnson agregará que «solo una economía fuerte del sector privado puede pagar servicios públicos excelentes».
Es probable que sus palabras se vean como un intento de Johnson por distanciarse de su «a la mierda con los empresarios», frase que espetó a principios de este año en respuesta a las preocupaciones sobre el Brexit por parte del sector privado.
En una señal de que los barones del partido tomaron debida nota de la amenaza soltada por Johnson, éste ha recibido ataques coordinados de ellos durante la conferencia.
Ayer, en una sonada reprimenda condenatoria, el canciller Philip Hammond desestimó las posibilidades de Johnson de convertirse en primer ministro diciendo: «No creo que eso vaya a suceder».
Hammond presentó a su excolega del gabinete por no tener «ningún conocimiento en detalle» sobre temas complejos como el Brexit, y sugirió que su mayor logro hasta la fecha había sido la introducción del sistema ciclístico urbano — conocido como ‘Boris Bikes’ — mientras fue alcalde de Londres.
Por otro lado, algunos informes han sugerido ayer que parlamentarios conservadores se han apuntado a la campaña interna llamada «Todos menos Boris», y buscarán abuchear y burlarse de Johnson en un esfuerzo por sacarlo del foco de la atención.
Sin embargo, en un gran impulso para el extravagante ‘Brexiteer’, una encuesta de miembros del partido en vísperas de su gran discurso lo sitúa como claro favorito para reemplazar a May como líder partidario.
Una encuesta realizada por Conservative Home — el sitio web de las bases del partido — mostró que 30% de los activistas quieren ver a Johnson como el próximo líder por delante de Sajid Javid, en el segundo lugar con menos del 20% de las preferencias.
