
THE OBSERVER — DOMINGO, 9 DE SEPTIEMBRE 2018
Los miembros de los tres principales sindicatos de Reino Unido ahora apoyan un nuevo referéndum sobre el Brexit por un margen de más de dos a uno, de acuerdo con una explosiva encuesta que provocará ondas de choque políticas antes del inicio de la temporada de conferencias de los partidos políticos.
La encuesta de YouGov a más de 2.700 miembros de Unite, Unison y GMB para la campaña People’s Vote (Voto del Pueblo) también revela que una mayoría clara de los miembros de los tres sindicatos ahora respalda la permanencia en la UE, y creen que el Brexit será malo para el trabajo y estándares de vida.
La encuesta sale a la luz mientras los delegados sindicales se reúnen en Manchester para la conferencia anual del ente sindical TUC — donde se debatirá el Brexit el lunes — y dos semanas antes de la conferencia del Partido Laborista en Liverpool, donde se espera que los delegados debatan y voten la política que presentarán ante el Brexit. También considerarán los llamados a mantener abierta la opción de un nuevo referéndum sobre cualquier acuerdo que Theresa May consiga para la salida de Reino Unido de la UE.
En una entrevista con The Observer antes de que se dieran a conocer los resultados de la encuesta, el canciller de la oposición John McDonnell dijo que su opción preferida era que los votantes pudieran opinar sobre el manejo del Brexit por parte del gobierno, y cualquier acuerdo traído por Theresa May desde Bruselas, por vía de una elección. Pero dijo que si el laborismo no lograba forzar una en los próximos meses, quería «mantener abiertas todas las opciones», incluso el apoyo a un nuevo referéndum.
McDonnell dijo que estaba seguro de que habría un debate completo y votaciones sobre el Brexit en la conferencia laborista. Y se esforzó por elogiar la campaña de People’s Vote, que dijo que había sido muy «constructiva» dejando en claro que los intentos de la campaña de influir en la política laborista no debían verse «como un ataque contra Jeremy Corbyn o un posicionamiento alrededor del liderazgo. Debe ser un debate constructivo y eso es lo correcto».
La encuesta reveló que los miembros de Unite, el sindicato más grande del país y el mayor contribuyente a las finanzas del Partido Laborista, ahora respaldan un referéndum sobre el acuerdo final del Brexit en un 59% a 33% y respaldan permanecer en la UE entre un 61% y un 35%.
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Los aliados clave de Boris Johnson se unieron en defensa del exministro de exteriores el sábado por la noche, insistiendo en que las noticias de su divorcio y las historias sobre su vida personal no harían nada para dañar sus posibilidades de suceder a Theresa May como líder conservadora después del Brexit.
Johnson ha soportado titulares espeluznantes después de anunciarse que él y su esposa por 25 años, la abogada Marina Wheeler, se van a divorciar. Pero el sábado, mientras Johnson se tomaba su tiempo para ver el quinto partido del Test de cricket entre Inglaterra e India en el estadio Oval de Londres (foto) — donde fue abucheado por la multitud — sus seguidores dijeron que su trayectoria profesional no se vería afectada.
El exministro Andrew Mitchell — quien hubiera respaldado a Johnson como líder en 2016 si éste no hubiera renunciado al concurso para suceder a David Cameron — dijo que «la mayoría de colegas serán comprensivos y solidarios en lo que es un momento difícil para él. Dudo mucho que esto tenga impacto en sus posibilidades de liderazgo». Otro amigo de Johnson — quien dice que el próximo líder del partido debe ser un Brexiter de línea dura — opinó que «hay mucha comprensión. No hay ninguna razón por la cual alguien que se divorcie no pueda continuar siendo primer ministro. Y esto probablemente se aplica a Boris más que a nadie».
Se espera que la próxima aparición pública de Johnson sea en la conferencia de su partido a principios del próximo mes, donde se dirigirá a un evento organizado por ConservativeHome, el sitio web para la base de simpatizantes y miembros del partido. También se especula que empleará un discurso para hacer un nuevo llamado a May para que abandone el acuerdo de Chequers sobre el Brexit — por lo que él renunció al gabinete en julio — y respalde una salida más integral de la UE.









