Revelan que Dominic Cummings integra grupo científico secreto del Covid-19

THE GUARDIAN — SÁBADO, 25 DE ABRIL DE 2020

Lista filtrada revela presencia del asesor de Johnson y aliado de Vote Leave en organismo presuntamente independiente

El principal asesor político del primer ministro británico, Dominic Cummings, así como un científico de datos con el que trabajó en la campaña Vote Leave para el Brexit, integran el grupo científico secreto que asesora al Gobierno sobre la pandemia del coronavirus, según una lista filtrada a The Guardian.

Tanto Cummings como el científico Ben Warner estuvieron entre los 23 asistentes presentes en una reunión crucial del Grupo Asesor Científico para Emergencias (SAGE) el 23 de marzo — el día en que Boris Johnson anunció el confinamiento nacional en un discurso televisado.

Varios asistentes al SAGE dijeron a The Guardian que tanto Cummings como Warner habían estado participando en las reuniones de dicho grupo desde febrero. La inclusión de asesores de Downing Street en SAGE genera dudas sobre la independencia de su asesoramiento científico.

En los últimos días, ha habido crecientes presiones sobre Downing Street para revelar más detalles sobre el grupo, que brinda asesoramiento científico a los niveles superiores del Gobierno durante las emergencias. Tanto la lista de miembros de SAGE, como los consejos que emite a los ministros sobre el brote de Covid-19, se mantienen en secreto.

Según informes, Warner fue reclutado por Downing Street el año pasado por Cummings después de haber dirigido el modelo de campaña para las elecciones generales del Partido Conservador. También se dice que trabajó estrechamente con Cummings en el modelado de datos utilizado en la campaña Vote Leave, para que Reino Unido abandone la Unión Europea.

El exasesor científico principal del gobierno, Sir David King, dijo que estaba «conmocionado» al descubrir que había asesores políticos en SAGE. «Si [el grupo] está dando consejos científicos, estos consejos deben estar libres de cualquier sesgo político,» dijo. «Esto es muy importante».

Cuando le dijeron que Cummings había asistido a la reunión del 23 de marzo, King respondió: “Oh, Dios mío. ¿Por eso es que no quieren que sepamos quién estaba allí?»

King dijo que los asesores políticos nunca estuvieron en comités equivalentes de SAGE cuando los presidió y argumentó que Cummings — quien no es científico — podría haber reportado su propia interpretación del consejo de SAGE al primer ministro.

Otros exmiembros de SAGE también dijeron que no podían recordar que hubiera nombramientos políticos en comités anteriores. David Lidington — exministro de la Oficina del Gabinete y segundo de Theresa May mientras fue primera ministra — dijo: “No conozco a ningún ministro ni asesor especial, ciertamente no durante la gestión de Theresa May, que haya estado involucrado en paneles científicos de asesoría.«

En una declaración proporcionada por Downing Street, un portavoz del Gobierno dijo: “Los participantes expertos a menudo varían para cada reunión de acuerdo con la experiencia requerida. También asisten varios representantes de los ministerios y de Downing Street.»

Participantes del SAGE dijeron a The Guardian que los asesores de Downing Street no solo observaban las reuniones de asesoramiento, sino que participaban activamente en las discusiones sobre la formación de consejos.

En una carta al Parlamento este mes Sir Patrick Vallance, asesor científico principal del Gobierno que preside SAGE, dijo que la «decisión de no revelar» la lista de miembros del comité se basó en el asesoramiento del Centro para la Protección de la Infraestructura Nacional.

«Esto contribuye a salvaguardar la seguridad personal de los miembros individuales y los protege de cualquier forma de cabildeo o influencia no deseada que pueda dificultar su capacidad de dar consejos imparciales,» escribió Vallance. «Por supuesto que no impedimos que las personas revelen que han asistido al SAGE.»

El viernes el director médico del Gobierno, profesor Chris Whitty, pareció indicar un cambio de dirección diciendo que el público tenía derecho a saber quién estaba sentado en el SAGE.

Whitty dijo a un comité de selección científica de la Cámara de los Comunes que si bien era importante considerar las preocupaciones de seguridad, «no había absolutamente ningún impedimento» de parte suya o de Vallance. Cuando se le preguntó si en el clima actual revelar los nombres de los miembros del grupo aumentaría la confianza del público en el asesoramiento científico que se estaba dando, Whitty respondió: «Sí».

Se sabe que varios miembros de SAGE — así como científicos en sus subcomités asesores — están frustrados por lo que ven como una cultura de secretismo que corre el riesgo de reducir la confianza del público en la respuesta del Gobierno al Covid-19.

Desde el brote, los ministros se han adherido al guión de que sus políticas están guiadas por asesoramiento científico, negándose a revelar de dónde proviene el consejo o qué contiene exactamente.

Otros países han sido más abiertos sobre la evidencia científica tras sus decisiones, y el enfoque de Reino Unido ha despertado suspicacias en el extranjero.

El diario The New York Times informó el jueves que el SAGE opera en «una caja negra virtual». «Su lista de miembros es secreta, sus reuniones son a puerta cerrada, sus recomendaciones son privadas y las actas de sus deliberaciones se publican mucho más tarde, si acaso se publican.»

The Guardian entiende que el SAGE sesionó por primera vez para una reunión de precaución para discutir el Covid-19 el día 22 de enero, y luego nuevamente el 28 de enero. Se reunió nueve veces más en febrero y 10 veces en marzo. Actualmente se reúne alrededor de dos veces por semana.

Se entiende que, si bien directores médicos y asesores científicos principales de las administraciones delegadas en Escocia, Gales e Irlanda del Norte han podido asistir a las reuniones del SAGE, lo han estado haciendo solo como observadores. A diferencia de Cummings y Warner, a ellos no se les permite hacer preguntas, sino que tenían que enviarlas previamente y por escrito.

Si bien los miembros principales del comité, como Whitty, asisten a todas las reuniones, otros expertos clínicos, científicos y epidemiólogos no asisten a todas, pero se les puede pedir de forma rotativa que brinden asesoramiento específico. El SAGE tiende a guiarse por preguntas específicas que las reuniones del grupo de emergencias Cobra de la Oficina del Gabinete les pide que consideren.

Otros participantes del SAGE en la reunión del 23 de marzo fueron Sharon Peacock, directora del Servicio Nacional de Infecciones de Public Health England, e Ian Diamond, jefe del Servicio de Estadísticas del Gobierno. Neil Ferguson — epidemiólogo del Imperial College cuyos modelos han sido fundamentales para la toma de decisiones del Gobierno — también estuvo presente, junto con los especialistas en enfermedades infecciosas Graham Medley y John Edmunds.

Otros asistentes fueron Brooke Rogers, profesora de ciencias del comportamiento en King’s College London — que también preside el Grupo Asesor de Ciencias del Comportamiento de la Evaluación Nacional de Riesgos de la Oficina del Gabinete — y James Rubin, también del King’s College, que preside un subcomité del SAGE que brinda asesoramiento específico sobre ciencias del comportamiento.

Sin embargo, es la inclusión de dos asesores políticos de Downing Street el hecho que generará dudas sobre si la estructura del proceso de asesoramiento científico del Gobierno está libre de interferencia política.

Una fuente en Downing Street dijo que en marzo Cummings desempeñaba un papel dominante en la respuesta al brote de Covid-19. Se entiende que Cummings es cercano a Warner, cuyo hermano Marc Warner dirige Faculty — una empresa de inteligencia artificial que The Guardian reveló está involucrada en una operación de data mining «sin precedentes» como parte de la respuesta del Gobierno al brote de coronavirus.

Como experto científico de datos, Ben Warner trabajó anteriormente en la empresa de inteligencia artificial de su hermano, asociada con Palantir — la firma de datos norteamericana fundada por el multimillonario de derecha Peter Thiel — para consolidar las bases de datos del Gobierno de Reino Unido para ayudar a los ministros a responder a la pandemia.

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Ministros fueron advertidos el año pasado de los riesgos de pandemia de coronavirus

En 2019 se advirtió a los ministros que Reino Unido debía tener un plan sólido para hacer frente a un virus pandémico, y sus consecuencias sociales y económicas potencialmente catastróficas, en una sesión informativa confidencial de la Oficina del Gabinete filtrada a The Guardian.

El documento detallado advertía que incluso una pandemia leve podría costar decenas de miles de vidas, y estableció «requisitos de capacidad» imprescindibles para mitigar los riesgos para el país, así como el daño potencial de no hacerlo.

El hecho se conoce luego que el número de muertos en hospitales de Reino Unido por coronavirus se dirige hacia 20.000. Hace menos de un mes el profesor Stephen Powis, director médico de NHS England, dijo que el país «habría hecho muy bien» en quedarse por debajo de esta sombría cifra.

Marcado como «oficial / sensible», el documento de Evaluación de Riesgos de Seguridad Nacional (NSRA) de 2019 fue firmado por Sir Patrick Vallance, principal asesor científico del gobierno, así como por un asesor principal de seguridad nacional del primer ministro cuyo nombre se pidió a The Guardian mantener en reserva.

Las recomendaciones incluidas incluían la necesidad de almacenar EPP (equipo de protección personal), organizar acuerdos de compra avanzada para otro kits esenciales, establecer procedimientos para la vigilancia de enfermedades y el seguimiento de contactos, y elaborar planes para controlar un aumento excesivo de muertes.

También se marcó como prioridad tener planes para ayudar a ciudadanos británicos en el extranjero y repatriarlos al Reino Unido.

Todas estas áreas han sido objeto de un escrutinio implacable desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, y el Gobierno ha sido acusado de reaccionar de manera demasiado lenta ante la crisis. Ahora está bajo una presión sostenida para proporcionar respuestas sobre lo que se hizo a nivel local y nacional en lo relacionado al apoyo que los planificadores han pedido durante mucho tiempo, en medio de crecientes temores de que los ministros hayan quedado «atrapados» por la crisis y solo hayan estado tratando de ponerse al día desde entonces.

El documento de la Oficina del Gabinete, que abarca más de 600 páginas, no solo analizó el riesgo de una pandemia de gripe viral, sino que también abordó específicamente el potencial de un brote de coronavirus (los primeros SARS y MERS eran ambos coronavirus), aunque consideraba esto potencialmente mucho menos dañino. En realidad, Reino Unido está lidiando ahora con un híbrido de los dos, lo que plantea nuevas preguntas sobre si los ministros fueron lo suficientemente rápidos como para reconocer los peligros y pudieron confiar en los preparativos que ya estaban en marcha.

Basándose en evaluaciones de seguridad anteriores y registros de riesgos para la salud, el documento advirtió implícitamente a los ministros que no podían permitirse el lujo de ser complacientes. «Un nuevo virus pandémico podría ser altamente transmisible y altamente virulento», dijo. «Por lo tanto, la aparición de pandemias significativamente más graves que el peor de los casos razonables […] es posible.»

El Gobierno se negó a proporcionar detalles específicos sobre los preparativos realizados antes de la pandemia, pero dijo que sería injusto decir que estaban «comenzando desde cero», señalando los ejercicios de planificación llevados a cabo en los últimos años.

«Esta es una pandemia mundial sin precedentes y hemos tomado las medidas correctas en el momento adecuado para combatirla, guiados en todo momento por el mejor asesoramiento científico,» dijo un portavoz del Gobierno.

“El Gobierno ha sido proactivo en la implementación de las lecciones aprendidas en torno a la preparación para pandemias. Esto incluye tener preparadas propuestas legislativas adaptables rápidamente a lo que se convirtió en la Ley del Coronavirus, planes para fortalecer la planificación del exceso de muertes, planificación para el reclutamiento y despliegue de personal y voluntarios jubilados, y orientación para las partes interesadas y los sectores de todo el Gobierno.»

Sin embargo, una fuente con conocimiento del documento de la Oficina del Gabinete dijo que Reino Unido no se había centrado adecuadamente en la amenaza de pandemia, y que había sido pillado desprevenido.

“Lo realmente frustrante es que había planes. Pero en los últimos años, la planificación de emergencias solo se ha centrado en impulsores políticos como el Brexit y las inundaciones.»

“Había un plan nacional para enfrentar una pandemia que debería haberse implementado. ¿Pero quién asumió el control de eso? ¿Y quién fue responsable de asegurarse de que los planes se efectuaran a nivel local? La verdad es que no estoy seguro de que alguien lo estuviera haciendo.”

La fuente agregó: “[Es como si hubiéramos] estado pagando un seguro contra terceros por incendio y robo para una pandemia, cuando lo que necesitábamos era un seguro integral. Esto nos ha pillado a contrapié.»

Rachel Reeves, ministra de la Oficina del Gabinete por parte de la oposición, dijo que las revelaciones son «alarmantes … y plantean serias preguntas sobre la planificación e idoneidad del Gobierno para lidiar con una pandemia de coronavirus».

Reeves exigió a su similar de gobierno Michael Gove hacer una declaración ante el Parlamento el lunes para explicar «si este informe fue leído, y qué acciones se tomaron al respecto».

El documento NSRA establece una serie de posibles peores escenarios razonables (RWCS) para la propagación de una pandemia viral similar a la gripe, que los expertos en planificación de emergencias consideran como punto de referencia para su preparación en la crisis actual.

También incluyó predicciones que ofrecían información sobre cómo los planificadores creían que podría evolucionar una crisis como la emergencia actual.

El documento decía:

  • Una pandemia se desarrollaría en hasta «tres olas», y se espera que cada ola dure 15 semanas … «con las semanas pico ocurriendo en las semanas 6 y 7 en cada ola».
  • El 50% de la población estaría infectada y experimentaría síntomas de influenza pandémica durante una o más olas. El número real de personas infectadas sería mayor que esto, ya que habría una serie de casos asintomáticos.
  • Una pandemia de virulencia moderada podría provocar 65.600 muertes.
  • El costo potencial para Reino Unido podría ser de £2.35 trillones.
  • Incluso después del final de la pandemia, es probable que los servicios de salud y asistencia social tarden meses o incluso años en recuperarse.
  • Existiría una gran indignación pública por cualquier mal manejo de los preparativos y la respuesta del gobierno a la emergencia que perciba la ciudadanía.

Fuentes de Whitehall reconocen que convertir los «planes escritos a la realidad» siempre fue un problema, pero dijeron que en algunos aspectos la planificación del Brexit había ayudado.

El portavoz del Gobierno dijo que su respuesta a la emergencia había protegido vidas y negocios: «Nuestra respuesta ha asegurado que el NHS haya recibido todo el apoyo que necesita para garantizar que todos los que requieren tratamiento lo hayan recibido, así como brindar protección a las empresas y tranquilizar a los trabajadores.»

A pesar de esto, la presión política sigue aumentando sobre el Gobierno. El miércoles, el líder laborista Sir Keir Starmer exigió a los ministros que explicaran por qué «fuimos lentos para decretar el confinamiento, en las pruebas y en los equipos de protección».

En una entrevista con la BBC el jueves Dame Deirdre Hine, quien produjo un informe para el Gobierno sobre la pandemia de gripe porcina, dijo que temía que el Gobierno no hubiera implementado los planes para una pandemia. «Creo que han sido complacientes,» dijo.

Johnson vuelve al mando el lunes

METRO — VIERNES, 24 DE ABRIL DE 2020

Primer ministro regresa para enfrentar creciente inquietud del gabinete por extensión del confinamiento

Boris Johnson planea regresar al número 10 de Downing Street este mismo lunes para retomar el control de la crisis del coronavirus, en medio de preocupaciones del Gabinete de que el confinamiento ya ha ido demasiado lejos.

El Primer Ministro ha dicho a sus asistentes que programen reuniones de actualización con ministros individuales del Gabinete la próxima semana para ponerse al día.

Regresará en un momento crítico, con el país encerrado durante ya más de un mes, y los ministros confían en él para inyectar un nuevo impulso en los planes de una estrategia de salida.

Los ministros principales del Gabinete están preocupados de que un cierre prolongado provoque el colapso de decenas de miles de empresas, y ocasione daños irreparables a la economía.

Hay indicios claros de que las empresas y los ciudadanos están cada vez más cansados ​​del confinamiento, dado que es notorio el número cada vez mayor de empresas que reabren y el aumento en el uso de automóviles.

La presión para establecer la ruta de salida al confinamiento se incrementó ayer cuando Nicola Sturgeon, la primera ministra escocesa, reveló los planes de Escocia para lidiar con el virus diciendo que los políticos deberían tratar a los ciudadanos como adultos.

Sturgeon dijo que los escoceses deben prepararse para múltiples confinamientos «sin previo aviso» que se reimpondrán al menos durante el resto de este año, y que la «horrenda realidad» es que los británicos deben prepararse para ciclos repetidos de infección.

Hasta ahora, las cuatro naciones del Reino Unido han actuado al unísono y Sturgeon — quien asiste a las reuniones de respuesta al coronavirus del comité de emergencias Cobra — con frecuencia se ha adelantado a anunciar políticas válidas para todo el país antes de que Westminster las confirme.

Emmanuel Macron, el presidente francés, habló ayer con los alcaldes de las principales ciudades para acordar detalles sobre la salida del confinamiento para su país, que comenzará el 11 de mayo. Otros países como Alemania, Austria y Estados Unidos también han dado detalles públicos sobre qué puede esperar su población en el futuro cercano.

Allegados de Johnson dijeron que estaba «decidido» a regresar a Downing Street la próxima semana desde Chequers, donde se ha estado recuperando desde que salió del hospital el 12 de abril.

Una fuente dijo: «No es el tipo de persona a la que le guste no hacer nada. En verdad, ha estado trabajando casi a tiempo completo durante la semana pasada.»

«El hecho de tener una audiencia telefónica con la Reina el miércoles por la noche muestra que se considera apto para trabajar.»

Johnson ha pasado la semana pasada aumentando su carga de trabajo, preparándose para regresar a Westminster. Ahora habla con su segundo al mando Dominic Raab casi a diario, mantiene reuniones diarias con su equipo político, exige documentos del gobierno y también ha estado siguiendo procedimientos parlamentarios — como la primera comparecencia de Sir Keir Starmer como líder de la oposición durante la ronda parlamentaria de Preguntas al Primer Ministro (PMQ), y una conversación con el mandatario norteamericano Donald Trump para hablar sobre el coronavirus y un acuerdo comercial entre los dos países.

Se ha indicado a los ministros que estén listos para que Johnson vuelva a sus funciones el lunes, aunque Downing Street insistió en que no se había tomado una decisión final y que tendría en cuenta el consejo de sus médicos. Se espera que el Primer Ministro presida una reunión de Gabinete la próxima semana, y altos funcionarios de su propio partido esperan que Johnson dé al país la claridad que le ha faltado a la estrategia de salida.

Se entiende que Raab, Priti Patel, Liz Truss, Robert Jenrick y Rishi Sunak se encuentran entre los defensores más firmes de la reactivación de la economía.

Ministros y científicos coinciden en que el pico del coronavirus ocurrió hace semanas, y con casi la mitad de las camas del NHS ahora vacías, muchos parlamentarios sienten que el confinamiento se está volviendo más difícil de justificar. Una fuente se quejó ayer de que «mantener el confinamiento es contrario a los intereses de todos los ministerios, aparte del de sanidad».

Miembros de alto rango del 1922 Committee — grupo de barones del Partido Conservador — también han enfatizado a los ministros que hay un «equilibrio que debe lograrse» entre la protección al NHS y a la economía.

Una fuente principal dijo: «Nuestro problema ahora es que no hay liderazgo en este momento. Cada uno se posiciona en un bando o en otro porque Boris no está.»

«La mayoría del gabinete está a favor de poner en marcha un plan».

Un ministro dijo: «Es una posición muy difícil de defender, por eso sospecho que Nicola Sturgeon se ha adelantado para ir un paso adelante.»

“Lo más sensato es ser honesto al respecto. Las personas no son niños.»

Sir Geoffrey Clifton-Brown, el tesorero del 1922 Committee, dijo: “A menos que comencemos a implementar una relajación gradual del confinamiento, creo que veremos a un gran número de pequeñas empresas en bancarrota … eso significa decenas de miles de trabajos de las personas en juego.»

Hancock, anfitrión de la rueda de prensa diaria de Downing Street, se negó a decir si el plan de Sturgeon se aplicaría al resto del país.

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Astuto plan del Duque: un cameo en Blackadder para ‘Big Night In’

El duque de Cambridge ha hecho su debut como actor cómico con una aparición sorpresa en un sketch de Blackadder burlándose de sí mismo, en el programa televisivo The Big Night In de anoche.

El duque — quien es fanático de Blackadder — se unió a un sketch televisivo con Stephen Fry, caracterizado como Lord Melchett moderno, antes del comienzo de Clap For The Carers [«aplausos para los cuidadores»] a nivel nacional.

En la obra de teatro para el especial de BBC One, el Duque bromeó sobre la familia real, la educación en el hogar y las llamadas de Zoom sin pantalones puestos, en una colaboración entre Comic Relief y Children In Need para recaudar dinero para la lucha contra el Covid-19.

Escrito por Richard Curtis — quien escribió el programa de televisión original y es el fundador de Comic Relief — el programa empezó con Stephen Fry como Lord Melchett. Conocido por los fanáticos como el Lord Chambelán de Isabel I, el personaje fue actualizado como «jefe de la casa real».

Después de que el ordenador le recordó que era casi la hora de «aplaudir a nuestros cuidadores» a las 8 pm, William le dijo a Melchett, en un sólido momento cómico: «Déjame ver si puedo encontrar mis calcetines. Y mis zapatos. Y mis pantalones.»

Luego, el duque hizo pasar a su esposa y sus tres hijos a las afueras de Anmer Hall, su hogar de Norfolk, listos para el aplauso. La princesa Charlotte abrió el camino seguida por sus hermanos, el príncipe George y el príncipe Louis, en los brazos de su madre.

El sketch fue pregrabado, en parte a través de Zoom y en parte con un camarógrafo a una distancia segura fuera de Anmer Hall.

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Pruebas para 10 millones de trabajadores esenciales y sus familias

Las pruebas para el coronavirus se abrirán a sectores de la población, con alrededor de 10 millones de familias que pueden presentar su solicitud para ver si son elegibles.

Matt Hancock, el ministro de sanidad, anunció anoche que todos aquellos definidos como trabajadores esenciales — maestros, funcionarios públicos y personal de transporte entre otros — tendrían acceso a las pruebas.

El ministro estableció planes para ofrecer pruebas a 7 millones de trabajadores esenciales y sus familias, principalmente en drive-throughs y unidades móviles. Se enviarán alrededor de 1,000 kits de pruebas en el hogar por día antes de que se espere ofrecer alrededor de 20,000 por día.

Amazon los entregará en un plazo de 24 horas y Royal Mail los recogerá al día siguiente.

A partir de hoy, los empleadores podrán registrarse y remitir a los trabajadores clave que se autoaislan porque ellos o alguien en su hogar tiene posibles síntomas. El personal podrá reservar una prueba para ellos o los miembros de su hogar con posibles síntomas.

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Abren línea de ayuda de educación en el hogar para padres «agotados y frenéticos»

Hoy se lanza una línea de ayuda para padres “agitados y frenéticos” que eduquen a sus hijos en casa, en medio de sugerencias de que las aulas no se volverán a abrir hasta al menos el 1 de junio.

Padres de familia que luchan por explicar álgebra o gramática podrán llamar a una línea directa nacional para pedir ayuda.

La medida se conoce luego que los funcionarios del Departamento de Educación avanzan a la tercera fase de su estrategia de coronavirus: la logística de reanudar la escuela.

Las clases se detuvieron el mes pasado para todos excepto los hijos de trabajadores esenciales y jóvenes vulnerables. Desde entonces, los padres han tenido que llevar a cabo la educación de sus hijos, con la ayuda de lecciones virtuales y recursos en línea.

La línea de ayuda The Starline Helpline — disponible seis días a la semana durante el confinamiento — estará a cargo de maestros y expertos en crianza que brindarán asesoramiento confidencial.

Justine Roberts, jefa de Mumsnet — que ayudó a crear la línea de ayuda con apoyo del Gobierno — dijo: “Las clases durante el confinamiento han sido un gran ajuste. No hay duda de que la ansiedad y el estrés son altos en la mezcla, y algunos aportes tranquilizadores de los expertos serán valiosos para los padres agotados y frenéticos.»

Aplauso fantástico

METRO — VIERNES, 24 DE ABRIL DE 2020

Joven aplaude durante 12 horas mientras millones en Gran Bretaña aplauden a personal asistencial 

Un decidido Theo Woods merece una gran felicitación, luego de aplaudir continuamente durante 12 horas con el objeto de recaudar dinero para el NHS.

Millones de personas — entre quienes estuvieron el duque y la duquesa de Cornwall — salieron o se asomaron por sus ventanas a las 8 pm de ayer para aplaudir al personal asistencial de Gran Bretaña por cuarto jueves consecutivo.

Sin embargo Theo, de 13 años, comenzó su desafío a las 8 de la mañana de ayer. El muchacho — que usó guantes de goma para protegerse las manos — descubrió pronto que le empezaban a doler los hombros y los codos, pero continuó. «Los trabajadores del NHS hacen turnos de 12 horas, así que eso es lo que me hizo decidir hacerlo 12 horas,» dijo. «Realmente disfruto aplaudiendo todos los jueves y quería recaudar dinero para el NHS y para lo que está sucediendo.»

Theo — de Hartlepool (condado de Durham) — había recaudado anoche más de diez veces su objetivo de £400. Su hermana Nancy, de siete años, se unió a él aplaudiendo después de terminar sus clases diarias en casa.

La orgullosa madre, Christine Swift, de 48 años, dijo que su hijo se inspiró en el capitán Tom Moore, quien recaudó más de £28 millones para el NHS en plena crisis de Covid-19 al caminar 100 vueltas de su jardín antes de cumplir 100 años. «Estoy inmensamente orgullosa,» agregó.

Los aplausos sonaron desde Cornwall a las Highlands anoche en el último Clap for Carers realizado hasta el momento. Para donar al proyecto de Theo, visite gofundme.com/f/theos-12-hour-clap-for-our-heroes.