¿Podrá ganar (como Churchill)?

METRO — JUEVES, 7 DE NOVIEMBRE 2019

Primer ministro reúne a los conservadores en confuso inicio de campaña

Boris Johnson ha insistido en que los conservadores pueden ganar las elecciones generales al lanzar su campaña ayer, luego de unas 24 horas muy confusas para su partido.

El primer ministro hizo el mismo gesto de la «V de la victoria» que se atribuye a su ídolo Sir Winston Churchill en un discurso en las afueras de Downing Street, al regresar de su visita a la reina Isabel II para empezar oficialmente una carrera electoral ya empañada por una serie de fallos garrafales.

Iniciando formalmente la ‘batalla’democrática, el líder laborista Jeremy Corbyn quiso hacer lo propio en la ciudad norteña de Telford mientras Jo Swinson, la representante del Partido Liberal-Demócrata, se decantó por hacerlo en Londres.

Johnson dijo que el laborismo quería «pasarse todo el 2020 haciendo dos referéndums» para el Brexit y para la independencia escocesa, a pesar de que el partido dice que se opone a convocar a otra elección más al norte de la frontera.

El mandatario y candidato británico dijo a los electores que un nuevo gobierno conservador «ejecutará el Brexit» y «desatará todo el potencial de Reino Unido».

Sin embargo su discurso dejó su lugar en el foco de atención por la sorprendente renuncia — solo minutos antes de sus palabras de lanzamiento electoral — de su ministro Alan Cairns, por acusaciones acerca del papel de un antiguo colaborador en un juicio por violación.

Cairns dijo que renunciaba como ministro de Gales debido a la «especulación» en torno al «muy delicado asunto«, que se encuentra bajo investigación. Dijo que confiaba en que sería absuelto de toda irregularidad.

Asimismo, Cairns niega las acusaciones de que sabía que Ross England, antiguo miembro de su personal, hizo afirmaciones sobre el historial sexual de una víctima cuando fue testigo en un juicio por violación en 2018, algo que no está permitido y que provocó el colapso del juicio.

El juez acusó a England de sabotear deliberadamente el juicio pero, a pesar de ello, Cairns le apoyó más tarde como candidato para las elecciones de la Asamblea de Gales.

Mientras tanto, Corbyn ha calificado los planes económicos de Johnson como «Thatcherismo con esteroides», en referencia a la ideología de bajo gasto y libre mercado de la exprimera ministra conservadora Margaret Thatcher.

El Partido Laborista quiere llevar el debate electoral lejos del Brexit y enfocarse en asuntos domésticos como la salud, el medio ambiente y el bienestar social, diciendo que revertirá la creciente desigualdad social de Gran Bretaña.

Otros partidos en la carrera incluyen a los Liberal-Demócratas, que quieren anular el Brexit; el Partido Nacional Escocés (SNP), que también se opone al Brexit y quiere que Escocia abandone Reino Unido y se convierta en un país independiente; y el Partido del Brexit, que quiere que Gran Bretaña abandone el bloque sin un acuerdo.

Rees-Mogg, condenado por sus declaraciones sobre Grenfell

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THE GUARDIAN — MIÉRCOLES, 6 DE NOVIEMBRE 2019

Los intentos de Jacob Rees-Mogg de aclarar sus comentarios — dijo que las víctimas del incendio de Grenfell carecían de «sentido común»— han provocado indignación en sobrevivientes y activistas.

El rapero Stormzy se unió a familiares — entre los que estaba el sobrino de una víctima de la Torre Grenfell que murió después de que la brigada de bomberos de Londres le dijera que se quede allí — en rechazar airadamente la declaración del ministro del gabinete, de que las víctimas debieron haber abandonado la torre en llamas.

El líder de la Cámara de los Comunes emitió «una profunda disculpa» después de decir a un entrevistador de radio: «Creo que si alguno de nosotros estuviese en un incendio, independientemente de lo que diga la brigada de bomberos, abandonaría el edificio en llamas. Parece que es algo que tiene sentido común.»

Karim Mussilhy — cuyo tío Hesham Rehman, de 57 años, murió en el incendio — dijo que Rees-Mogg era un «idiota» cuyas declaraciones revelan la distancia que hay entre el gobierno y la comunidad de Grenfell.

«La disculpa es demasiado tardía,» dijo a The Guardian. “’Lo siento’ no significa nada. Es una frase tan fácil de decir. Sus palabras significan algo, pero hemos tenido palabras y ninguna acción.»

La plataforma activista Justice4Grenfell describió los comentarios originales de Rees-Mogg como «atroces» y Jeremy Corbyn los llamó «groseros» e «insensibles».

«¿Qué tiene que tener alguien para reaccionar ante una tragedia completamente evitable como Grenfell diciendo que las víctimas carecían de sentido común?», tuiteó el líder laborista.

Stormzy — quien ha defendido durante mucho tiempo a los sobrevivientes de Grenfell y se opusp a la respuesta de Theresa May al desastre — pidió a Rees-Mogg que renunciara, tuiteando: «Estos políticos son en realidad extranjeros.»

«Queda claro que [tantos] de ustedes, los políticos, son malvados y viles y es por eso que los odiamos,» dijo. «72 personas murieron en una tragedia de la que usted tiene la culpa … Esto no se trata de política, se trata de las personas que nos gobiernan, que carecen de la humanidad o empatía más básica. Para mí es una locura.»

Matt Wrack, secretario general de la Unión de Brigadas de Bomberos (FBU, por sus siglas en inglés), dijo que era «cruelmente irresponsable» que una figura gubernamental de alto rango sugiriera que el público debía ignorar a los bomberos durante un incendio.

El estallido de indignación por los comentarios de Rees-Mogg se produjo en un día difícil para el Partido Conservador, en vísperas del lanzamiento de su campaña electoral. Anteriormente, se reveló que el Tesoro no entregaría el coste de los planes económicos del Partido Laborista, como lo deseaba el gobierno, porque violaba las reglas de imparcialidad del servicio civil.

Su compañero de partido Andrew Bridgen agravó la ira más tarde, durante un intercambio con el presentador de BBC Radio 4 Evan Davis, en el que pareció sugerir que Rees-Mogg era «más listo» que los que murieron.

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Indican a candidatos conservadores no prometer nada sobre el NHS o el clima

Según un documento interno filtrado de la sede del Partido Conservador, se pedirá a sus candidatos en las elecciones generales que no suscriban promesas específicas para proteger al NHS de la privatización o acuerdos comerciales, ni abordar el cambio climático.

La nota informativa de 11 páginas explica la posición del partido en nueve áreas clave y «recomienda encarecidamente» a los posibles parlamentarios conservadores «no firmar ninguna promesa» a menos que se haya acordado desde su alta dirección.

Sin embargo, apoyar al tiro deportivo está permitido «como parte importante de la vida rural,» dice el documento.

Aunque la sesión informativa explica porqué es innecesario hacer ciertas promesas y porqué podría ser contraproducente, es probable que los líderes de la oposición se aprovechen de las demandas de la cúpula conservadora, para decir que no se puede confiar en que ese partido cumpla con sus promesas sobre ciertos temas importantes.