METRO — LUNES, 14 DE OCTUBRE 2019
«Archi-brexiter» insinúa que el gabinete cederá para llegar a acuerdo
Uno de los ‘Brexiters’ más locuaces del Parlamento admitió que podría tener que «tragarse sus palabras» mientras Boris Johnson intenta impulsar su acuerdo para el Brexit.
El líder de la Cámara de los Comunes Jacob Rees-Mogg ha instado ayer a los parlamentarios a que apoyen las nuevas propuestas del primer ministro británico, para resolver las disputas sobre la cláusula de salvaguarda (‘backstop’) para la frontera irlandesa, que mantendría a Irlanda del Norte dentro del territorio aduanero de Reino Unido pero aplicando las tarifas arancelarias de la UE en su frontera.
Los críticos de la propuesta han sugerido que el acuerdo — el cual ha sido debatido por Johnson con el primer ministro irlandés Leo Varadkar el jueves pasado — es similar al acuerdo de retirada propuesto por Theresa May, rechazado tres veces por el Parlamento y calificado por Rees-Mogg en ese momento como ‘completamente imprudente, poco práctico, burocrático y traidor del sentido común’.
A pesar de ello, Mogg — expresidente del Grupo de Investigación Europeo (ERG) del Partido Conservador, abiertamente anti-UE — dijo ayer que la situación «parece mucho más positiva esta semana que la semana pasada», e insinuó concesiones por parte del Gabinete.
Cuando Sophy Ridge — presentadora de Sky News — le preguntó si las propuestas de Johnson eran similares a las de la primera ministra anterior, Mogg dijo: «Tendremos que averiguar en un día o dos si me tendré que tragar mis palabras o no; el tiempo lo dirá. Hay una frase de Churchill que dice que a menudo tenía que tragarse sus palabras y que las consideraba una dieta muy nutritiva, y eso es algo que sucede en la política.»
Asimismo, Mogg insistió en que Johnson era «alguien en quien un archiescéptico, y hasta un miembro del Partido del Brexit, puede confiar».
Ayer, en una conferencia telefónica con sus ministros del gabinete, el primer ministro británico insistió en que «hay un camino a seguir para un acuerdo que asegure todos nuestros intereses».
Sin embargo, advirtió que aún quedaba «una cantidad importante de trabajo para conseguirlo, y debemos estar preparados para salir [de la Unión Europea] el 31 de octubre».
Johnson presentará sus propuestas en Bruselas el jueves.
Sin embargo, el negociador en jefe sobre el Brexit por parte de la UE, Michel Barnier, sugirió ayer que Gran Bretaña debe llegar a un acuerdo el martes, 48 horas antes.
Dijo que «queda mucho trabajo por hacer» y agregó: «Las discusiones a nivel técnico continuarán mañana.»
La Ley Benn obliga al primer ministro británico a solicitar a la UE una extensión más allá del 31 de octubre, si el Parlamento no ha aprobado un acuerdo sobre el Brexit para este sábado, en que los parlamentarios sesionarán por primera vez en fin de semana desde la Guerra de las Malvinas en 1982.
Johnson ya no tiene una mayoría activa en los Comunes después de haber desaforado a 21 parlamentarios conservadores que votaron en contra del Gobierno.
El Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) — cuyos votos son cruciales para el primer ministro — advirtió que su plan para el Brexit «no puede funcionar». Tanto el líder laborista Jeremy Corbyn como su homóloga del Partido Liberal-Demócrata, Jo Swinson, también se oponen.
Mientras tanto, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo que estaba preparado para apoyar una extensión del Brexit más allá del 31 de octubre.
«Depende de los británicos decidir si pedirán una extensión. Pero si Boris Johnson pide tiempo adicional, lo que probablemente no hará, consideraría poco histórico rechazar tal solicitud.»
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‘Smirkgate’: condenan a ministra del interior por sonreír en entrevista de BBC
El periodista Andrew Marr ha acusado a la ministra del interior Priti Patel de haberse reído hoy en su programa de la BBC, mientras le preguntaba sobre los temores que tienen las empresas sobre el Brexit.
Marr enfrentó a Patel luego de expresar su preocupación por el enfoque de línea dura de Reino Unido para abandonar la UE, enumerando una serie de organismos preocupados por lo que sucederá cuando el país salga del bloque europeo, entre los que se encuentran representantes de la industria química, aeroespacial y alimentaria.
