Johnson consigue su acuerdo… pero el referĆ©ndum depende de los expulsados

THE INDEPENDENT — VIERNES, 18 DE OCTUBRE 2019

Rechazo del DUP hace que exconservadores tengan la llave de la votación popular

Los parlamentarios conservadores expulsados ​​del partido por Boris Johnson estĆ”n listos para aprobar un nuevo referĆ©ndum sobre el Brexit si, como esperan sus impulsores, el acuerdo del primer ministro es rechazado el sĆ”bado.

Johnson firmó hoy su acuerdo en Bruselas (foto), pero la oposición del Partido Unionista DemocrÔtico de Irlanda del Norte (DUP) significa que la CÔmara de los Comunes lo puede detener.

La histórica decisión laborista de respaldar un referĆ©ndum sobre el acuerdo del primer ministro — junto con la determinación del DUP de bloquearlo — ha sido aclamada como un elemento que puede Ā«cambiar el resultado del partidoĀ».

Los partidarios de una votación final confían en que ahora tendrÔn los números a su favor, y que hasta 15 de los conservadores despedidos por Johnson se unirÔn a ellos aunque sea, fundamentalmente, solo después que el acuerdo haya sido rechazado en los Comunes.

Por esta razón, es poco probable que la votación crucial se realice el sÔbado. MÔs bien, se prevé que se retenga hasta que el acuerdo del Johnson haya sido derrotado y que se realice recién a principios de la próxima semana, como única solución a la nueva crisis creada.

Un exconservador — que ahora ocupa su escaƱo en la cĆ”mara como independiente — dijo a The Independent: Ā«La mayorĆ­a de nuestro grupo respaldarĆ” el acuerdo, pero si esperamos a despuĆ©s de que caiga hasta 15 cambiarĆ”n de bando, mĆ”s 10 o 12 conservadores que continĆŗan con la consigna de bancada.Ā»

«Eso significaría una mayoría para un referéndum sobre el acuerdo, pero es vital lograr la secuencia correcta y no avanzar demasiado pronto.»

El excanciller Philip Hammond, la exministra del interior Amber Rudd, el exministro del justicia David Gauke y el exportavoz de salud Stephen Hammond se encuentran entre los exconservadores que han dejado abierta la opción de respaldar un referéndum.

La posibilidad de que la mayorĆ­a de la CĆ”mara de los ComunesĀ apoye un referĆ©ndumĀ se hizo mucho mĆ”s probable cuando Johnson asumió el enorme riesgo de firmar un acuerdo en Bruselas sin contar con el apoyo del DUP — algo que Downing Street habĆ­a dicho insistentemente que nunca sucederĆ­a.

Cuando se le preguntó si Johnson ganarĆ­a la votación, una fuente del gobierno respondió: Ā«No voy a cometer la arrogancia de decir ‘sĆ­, creo que tenemos los nĆŗmeros para ganar’.Ā» En privado, Downing Street teme perder por alrededor de 20 votos.

Antes, el Partido Laborista habƭa anunciado repentinamente que estaba listo para permitir que se aprobara el acuerdo de Johnson si estaba unido a un referƩndum, despuƩs de que Jeremy Corbyn fuera persuadido para dar el paso al frente.

Jenny Chapman — portavoz laborista sobre el Brexit — puso las posibilidades de una votación exitosa para un referĆ©ndum en Ā«50-50Ā», y admitió que muchos de los parlamentarios del partido todavĆ­a estaban Ā«pensĆ”ndoselo bienĀ» antes de respaldarlo.

«Tenemos que responder a los hechos a medida que sucedan, y ser tan pragmÔticos como podamos,» dijo Chapman al explicar el cambio de postura, que solo iba a respaldar un referéndum que fuera sobre un acuerdo «creíble».

Los jefes de bancada laboristas creen que pueden reducir el número de sus parlamentarios que votan en contra del referéndum a menos de 20, en comparación con los mÔs de 30 opositores que había antes.

Margaret Beckett, co-líder laborista del comité político para el voto popular, elogió el viraje y dijo: «La decisión del laborismo de respaldar una votación popular sobre cualquier propuesta para el Brexit puede cambiar el resultado del partido.»

Se espera que el número de parlamentarios laboristas que respalden el acuerdo de Johnson sea «en números simples», después de que él debilitara los compromisos de Theresa May de mantener los derechos de los trabajadores, las protecciones ambientales y las de seguridad.

El mecanismo mƔs claro para asegurar un referƩndum final es adjuntarlo a un acuerdo coordinado, como lo propusieron los jefes de bancada laboristas Peter Kyle y Phil Wilson.

Kyle dijo que «tenía ganas de empezar», pero agregó: «No diré si vamos a empezar a presionar el sÔbado o no.» Agregó: «Las próximas 12 horas, las próximas 24 horas serÔn decisivas. »

La decisión de no protagonizar un enfrentamiento por el referĆ©ndum el sĆ”bado podrĆ­a ser una decepción para los cientos de miles de personas que se espera estĆ©n en las afueras del Parlamento mientras se lleva a cabo el debate, en la manifestación Let Us Be Heard [‘Que se nos escuche’] convocada por este diario.

En Bruselas, el primer ministro se mostró optimista y dijo: «Estoy muy seguro de que, cuando mis colegas en el Parlamento estudien este acuerdo, querrÔn votarlo el sÔbado».

Sin embargo, horas antes el DUP parecía desbaratar tantas esperanzas de éxito acusando a Johnson de amenazar a la Unión y a la «santidad profesada» del Acuerdo del Viernes Santo.

Los aliados de los conservadores en Irlanda del Norte dijeron que votarĆ­an en contra porque crea una frontera aduanera en el Mar de Irlanda, sin que los unionistas en el parlamento de Stormont tengan fuerza representativa para bloquearlo.

«En nuestra opinión, estas propuestas no son beneficiosas para el bienestar económico de Irlanda del Norte y socavan la integridad de la Unión,» dijo el comunicado del DUP.

Steve Baker, presidente del Grupo de Investigación Europeo (ERG) — que agrupa a los jefes de bancada conservadores de lĆ­nea mĆ”s dura — dijo que todavĆ­a estaba indeciso.

El gobierno esperaba que solo tres o cuatro ‘Brexiteers’ conservadores votaran en contra pero ese total podrĆ­a duplicarse, al no contar ya con el DUP.

Anteriormente, los parlamentarios vieron cómo el gobierno intentaba presentar el enfrentamiento del sÔbado como una opción de «Brexit con acuerdo contra Brexit sin acuerdo», al haber ganado el derecho a proponer múltiples enmiendas por solo 12 votos.

Esto significa que se exigirĆ” a Johnson — segĆŗn la Ley Benn — que solicite un retraso al Brexit para evitar una salida sin acuerdo en Halloween, si su acuerdo es rechazado.