THE SUNDAY TIMES — DOMINGO, 6 DE OCTUBRE 2019
El ‘Speaker’ John Bercow, propuesto como líder de unidad nacional
Boris Johnson desafiará a la Reina a despedirlo en lugar de renunciar al cargo de Primer Ministro en un intento de forzar el Brexit este 31 de octubre, según revelaron ministros del gabinete.
En una escalada sin precedentes de la crisis constitucional, personal de confianza de Johnson dijo que éste no se apartaría a un lado si Bruselas rechazaba sus propuestas y los parlamentarios trataran de destituirlo para evitar un Brexit sin acuerdo.
Las mismas fuentes agregaron que Johnson estaba preparado para «quedarse de okupa» y atrincherarse en Downing Street, incluso si los parlamentarios decidieran no confiar en su gobierno y acordaran que un Primer Ministro interino lo reemplace.
También trascendió que legisladores de las dos cámaras han llegado a discutir la idea de que el ‘Speaker’ [presidente] de la Cámara de los Comunes, John Bercow, asuma el cargo, aunque algunos involucrados en las conversaciones no creen que pueda obtener el apoyo de la mayoría.
Altos cargos del Partido Conservador también han dicho que Johnson se quedaría en su puesto aún si fuera declarado en rebeldía por la corte por ignorar la Ley Benn, un instrumento legal probado por parlamentarios anti-Brexit para prevenir un escenario sin acuerdo. A menos que corra riesgo de ser enviado a prisión.
Una de estas fuentes muy confiables dijo: «Si la policía no se presenta en la puerta de 10 Downing Street con una orden de arresto para el Primer Ministro, él no se irá.»
Los planes de Johnson significan que los incidentes en el Parlamento y la Corte Suprema pueden haber sido solamente un pistoletazo de salida para lo que sería la tormenta constitucional británica más grande de los últimos siglos.
Los detalles de la estrategia trascendieron luego de que el borrador de acuerdo que Johnson quería presentar en Bruselas pareciera estar condenado a muerte. Altos funcionarios del bloque de los Veintisiete anunciaron en la noche del viernes que la propuesta de Johnson de retirar el ‘backstop’ para Irlanda del Norte «no era la base de un acuerdo».
Johnson sostendrá conversaciones telefónicas con otros líderes europeos, como lo hará el miércoles con el Taoiseach [primer ministro] irlandés Leo Varadkar, y el ministro del Brexit Steve Barclay viajará a Holanda hoy para buscar apoyos a los planes de Johnson. El negociador en jefe del Primer Ministro, David Frost, volverá a Bruselas, y se espera que su asesor principal Sir Edward Lister se dirija después a Dublín.
Aún así, funcionarios que trabajan en el tema dicen que esperaban que la UE dé una señal, mañana mismo, de que las conversaciones no llevan a ninguna parte, iniciando un violento cruce de culpas.
Parlamentarios de la oposición y rebeldes conservadores planean actuar si Johnson se rehúsa a extender la fecha final del Brexit del 31 de octubre, instalando a la legisladora más antigua Dame Margaret Beckett como encargada en su reemplazo.
La denominada «alianza rebelde» asume que, si un primer ministro interino tiene el apoyo de la mayoría, Johnson no tendría otra salida que la renuncia. Sin embargo podría no querer hacerlo, ni recomendar a la Reina — un deber protocolar inherente a su cargo — el nombre de un sucesor.
Un ministro del gabinete ha manifestado que «nuestros oponentes han pasado por encima de la convención y no hay nada en el Acta Parlamentaria de Términos Fijos que diga que uno tiene que renunciar. La Reina no va a echar al Primer Ministro. Disolvería el Parlamento y dejaría que el pueblo decida.»
La última vez en que una soberana despidió a un Primer Ministro fue en 1834, cuando Guillermo IV echó a Lord Melbourne.
Y para aumentar la presión sobre Johnson el ministro del Brexit de la oposición, Sir Keir Starmer, intentará mañana forzar una votación parlamentaria para exigir que el gobierno publique el texto legal íntegro de su plan para el Brexit — a lo que ya se ha negado, a pesar de que Varadkar y Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, se lo han solicitado con anterioridad.
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Johnson ‘apoyó’ a Arcuri para trabajar con el gobierno por £100,000
Boris Johnson escribió una carta recomendando a su amiga Jennifer Arcuri para un trabajo de alto nivel como jefa de un ‘quango’ [organismo semi-gubernamental], según correos electrónicos a los que ha tenido acceso The Sunday Times.
Los mensajes muestran que Arcuri nombró al entonces alcalde de Londres como referencia en el formulario de solicitud de un trabajo con un sueldo de £100,000 al año, como directora ejecutiva del ‘quango’ de tecnología Tech City, para el cual estaba evidentemente infracualificada.
Arcuri era una estudiante de 27 años cuando Johnson la habría apoyado para conseguir el puesto, destinado a «líderes empresariales comprobados». Arcuri más tarde escribió sobre el episodio: “Todavía tengo la carta de recomendación de Boris. Jajaja. Y pensar que le pedimos que nos escriba una recomendación para ser CEO de Tech City es divertidísimo.»
La solicitud de empleo data de 2012, semanas después de que Johnson empezara a hacer lobby en el gobierno de la ciudad para que se le permitiera hacerse del control de Tech City, entidad destinada a ayudar al grupo de empresas de tecnología [‘start-ups’] en el este de Londres.
Las revelaciones se suman a las muchas preguntas que han surgido gracias a la poca claridad que el Primer Ministro ha aportado sobre el conflicto de interés, al ofrecer favoritismo a la exmodelo y emprendedora norteamericana mientras sostenía una relación pública con ella.
Seis personas del círculo de amigos de Arcuri han declarado por separado que ella les dijo que tenía un amorío con Johnson.
Anoche, parlamentarios principales han hecho un llamado a Johnson para que aclare las últimas y «serias» revelaciones. Dominic Grieve, el exfiscal general conservador, dice que Johnson debe contestar «ahora» los cuestionamientos a su conducta.
«El hecho de que Boris Johnson haya estado aparentemente dispuesto a entregar una carta de apoyo para un cargo extremadamente importante, a alguien que no tenía nada ni remotamente cercano a las cualificaciones necesarias para el mismo, es impresionante. Es aún más impresionante si, como se ha sugerido ampliamente, hubiera estado sosteniendo una relación personal, lo cual no declaró en su momento.»
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Bien hecho, hijo: George disfruta en su primer partido
El duque de Cambridge ha demostrado ayer de manera concluyente que todavía es posible que los miembros de la familia real disfruten de un gran día sin ningún signo de controversia. El príncipe George, de 6 años, y la princesa Charlotte, de 4, asistieron a su primer partido de fútbol, en Norwich, y se divirtieron muchísimo.
El príncipe Guillermo, ferviente seguidor del Aston Villa y presidente de la Asociación de Fútbol británica (FA), claramente ha logrado transmitir su pasión a sus hijos. George — quien vestía una camiseta color burdeos del «Team Villa» — animó con puños en el aire cuando Villa venció como visitante al Norwich City por 5 a 1, la mejor victoria del equipo en la Premier League desde su victoria por 6-0 ante el Derby en 2008.
La familia pareció evitar todo tratamiento protocolar o VIP, y vieron el partido desde los asientos de público general de la grada. Un fanático expresó su sorpresa diciendo en Twitter: «Estoy sentado al lado del príncipe Guillermo, su esposa y sus hijos en el estadio. No sé si encajo.»
