Cero puntos

Image

METRO — VIERNES, 4 DE OCTUBRE 2019

Líderes europeos hacen fila para desairar la solución de Johnson al Brexit

El plan de Boris Johnson para el Brexit parecía destinado al fracaso anoche, luego que la Unión Europea dijera que no es realizable, legal ni serio.

El Primer Ministro ha insistido en que era un «intento genuino de acabar con la división» mientras trataba de convencer a los parlamentarios en la Cámara de los Comunes.

Sin embargo, Jeremy Corbyn dijo: «Ningún parlamentario laborista puede apoyar un acuerdo tan temerario.» Bruselas había dado al plan una cortés bienvenida el miércoles, elogiando a Johnson por intentar hacer progresos.

Aún así, mandatarios europeos atacaron ayer uno a uno su propuesta por mantener la frontera abierta en Irlanda sin incluir la controvertida cláusula de salvaguarda, conocida como ‘backstop’.

El plan no guarda coherencia ‘ni remotamente con lo que había sido acordado como compromiso suficiente para el backstop’, manifestó el grupo de control del Brexit en el Parlamento Europeo.

Asimismo, su presidente Guy Verhofstadt dijo: «La propuesta infringe una variedad de principios fundamentales y líneas rojas.»

Michel Barnier, negociador principal del Brexit para la Unión Europea, dijo que esperaba «soluciones realizables y efectivas» que «creen una certeza legal y práctica ahora».

«Debemos hacer esto para conservar la paz y la estabilidad en la isla de Irlanda,» agregó.

Por su parte el primer ministro irlandés Leo Varadkar acusó a Johnson de ir en contra de la voluntad de los votantes de Reino Unido, diciendo que «todas las encuestas» desde que el Primer Ministro entró en Downing Street mostraban que la gente ahora quería permanecer en la Unión Europea.

Insistió en que el nuevo plan no proporcionaba ninguna solución, diciendo que no entendía cómo los controles aduaneros propuestos podían hacerse fuera de la frontera física, como indica el plan de Johnson.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, tuiteó: ‘Mi mensaje a Leo Varadkar: respaldamos completamente a Irlanda. Mi mensaje a Boris Johnson: Seguimos abiertos a conversar pero aún no estamos convencidos.»

Downing Street había anunciado el martes que el plan sería la oferta final de Gran Bretaña.

A pesar de ello, Johnson se negó ayer en repetidas ocasiones a descartar hacer concesiones para llegar a un acuerdo antes del 31 de octubre, mientras insiste al mismo tiempo en que Gran Bretaña abandonará la UE pase lo que pase.

«El objetivo de este Gobierno siempre ha sido irse con un acuerdo,» dijo a los parlamentarios. «Quedarse estancado en las posiciones existentes es convertirse en un punto muerto y no en un gran avance.»

Insinuó que podría intentar hacer llegar el plan a través de la Cámara de los Comunes antes de que la UE haya dado su veredicto, para fortalecer su posición.

Johnson quiere que Irlanda del Norte abandone la unión aduanera de la UE junto con Reino Unido, pero también que permanezca en el mercado único.

Eso significaría tener controles aduaneros sobre los bienes que se transportan a través de la frontera irlandesa, y controles estándar sobre los bienes enviados a través del Mar de Irlanda.

El jefe de la policía de Irlanda del Norte, Simon Byrne, advirtió que no enviaría oficiales para vigilar la frontera irlandesa ni sería «arrastrado a ningún otro tipo de vigilancia».

Sin embargo, Johnson insistió en que la frontera permanecería abierta porque la mayoría de los controles de aduanas serían electrónicos, mientras que los físicos podrían hacerse en cualquier lugar de la isla.

El segundo de Varadkar, Simon Coveney, advirtió que el plan de Johnson le daba a la asamblea de Irlanda del Norte una oportunidad cada cuatro años de vetar su permanencia en el mercado único.

La asamblea no ha sesionado desde 2017 debido a las disputas, pero Coveney dijo que el veto podría permitir que «un partido» — el Partido Unionista Democrático (DUP) — fuerce el final del acuerdo.

—————–

El fallido acto del Octubre Rojo

La plataforma ambientalista Extinction Rebellion ha usado un camión de bomberos para rociar 1,800 litros de «sangre falsa» (foto) sobre el edificio del tesoro en el complejo legislativo de Westminster, ayer. Aunque finalmente tuvo éxito, la operación no tuvo el mejor comienzo cuando los activistas climáticos perdieron el control de la manguera, que roció violentamente a los activistas y los dejó empapados en tinte rojo.

Deja un comentario