METRO — MIÉRCOLES, 31 DE JULIO 2019
Las opiniones transmitidas de generación en generación crean un «sesgo inconsciente»
El príncipe Harry ha advertido que el comportamiento racista se transmite de generación en generación debido a la forma en que se cría a las personas.
El hijo de la Princesa Diana dijo que de esa forma se les está «enseñando a odiar» sin saberlo, mientras realizaba una entrevista con la primatóloga Jane Goodall para el número de septiembre de la revista Vogue — donde ha participado como editora invitada su esposa Meghan.
Harry — quien ha deplorado en la entrevista las burlas racistas de que fue objeto su mujer — respondió después de que la doctora Goodall, de 85 años, dijera durante las preguntas y respuestas que los humanos compartían instintos agresivos con los chimpancés, los cuales «tenemos que luchar para superar».
«Es lo mismo que un sesgo inconsciente, algo que mucha gente no entiende, que no sabe porqué sienten lo que sienten. Aunque te acerques a alguien y le digas ‘lo que acabas de decir, o la forma en que te has comportado, es racista’, te dirán que no lo son», dijo a la aclamada científica inglesa.
«No digo que seas racista, solo digo que tu sesgo inconsciente está demostrando que, debido a la forma en que te criaron, al ambiente en el que te criaste, tu sesgo te sugiere que tengas este punto de vista donde, naturalmente, mirarás a alguien de una manera diferente.’
‘Solo se te puede enseñar a odiar. A menos que reconozcamos que somos parte de este ciclo, siempre vamos a luchar contra él,» añadió.
Al principio de su romance con Meghan — cuya madre Doria Ragland es afroamericana — el príncipe, de 34 años, denunció el «absoluto sexismo y racismo» de los comentarios que ella recibía en internet.
El príncipe fue acusado de racismo en 2009 después de llamar en broma a un colega del ejército asiático «nuestro pequeño amigo paki». Y en 2005 fue criticado por grupos judíos por haber usado indumentaria nazi en una fiesta de disfraces.
Su abuelo el príncipe Phillip, de 98 años, es conocido por sus desatinos raciales y dijo una vez a un estudiante británico en China: «Si te quedas aquí mucho más tiempo, volverás a casa con los ojos rasgados».
