
i — JUEVES, 4 DE JULIO 2019
Hasta 70 parlamentarios laboristas enfrentan la posibilidad de no ser elegidos, entre los cuales hay varios leales a Jeremy Corbyn, como resultado de los preparativos del partido para una elección general.
Los parlamentarios tienen hasta el lunes para informar al ejecutivo laborista si tienen la intención de presentarse en las próximas elecciones, lo que abre la posibilidad de que los miembros enfrenten «vueltas electorales» en caso de que sus electores decidan reemplazarlos.
Jennie Formby, secretaria general del Partido Laborista, se ha dirigido a los parlamentarios la semana pasada dándoles solo quince días para decidir si quieren postularse a la reelección en los próximos comicios internos.
Según una investigación realizada por un grupo laborista interno que se negó a ser identificado, hasta 70 parlamentarios corren el riesgo de no ser seleccionados.
El informe ha provocado acusaciones de que es un intento de los altos cargos del partido de «purgar» a los parlamentarios anti-Corbyn.
Un parlamentario laborista dijo a este diario que «algunos están preocupados, otros se están organizando, todos estamos pensando en ello».
«Es otro ejemplo de cómo no nos van a quitar el pie de la garganta hasta que nos hayan ahogado.»
«No hay ningún lugar donde esconderse del proyecto Corbyn. Ni en la bancada parlamentaria, ni en cargos parlamentarios, ni enviando tuits obcecuentes. Si no compartes su visión, vendrán a por ti.»
Otro legislador laborista de alto nivel agregó: «La gente está realmente enojada por eso. Podría significar que muchos parlamentarios realmente buenos y trabajadores se vean afectados.»
Los hechos se producen después de que activistas votaran a favor de que sea más fácil anular la selección de parlamentarios durante la conferencia anual laborista en septiembre del año pasado.
Los miembros designados tendrían que pasar por un proceso de reselección si un tercio de las sucursales locales de un distrito electoral y los sindicatos afiliados votaran a favor de él en una «votación de activación».
Sin embargo dichos cambios podrían ser contraproducentes para varios leales a Corbyn, en medio de preocupaciones sobre la postura ante el Brexit del partido y los problemas internos locales.
Entre los mencionados se encuentran la exministra de desarrollo internacional de la oposición Kate Osamor, la ministra de negocios de la oposición Laura Pidcock e incluso la ministra de interior de la oposición, Diane Abbott, aunque no se espera que pierdan una vuelta electoral.
Una fuente secreta del gabinete dijo que los temores sobre las posibles deselecciones habían obligado a los parlamentarios laboristas a «guardar» sus informes acerca del gabinete para concentrarse en enfrentar los desafíos locales.
Por su parte, altos cargos laboristas se vieron obligados a intervenir para prevenir que Ellie Reeves — que está muy avanzada en su embarazo — enfrente una moción de censura.
La semana pasada, decenas de parlamentarios recibieron lecciones sobre cómo desafiar la deselección a través de un grupo creado por el líder adjunto del partido Tom Watson, denominado Future Britain Group.
Un portavoz del partido dijo: «Bajo las reglas internas establecidas en el Partido Laborista, los procesos de reselección se llevan a cabo dentro de cada distrito electoral entre cada elección general.»
La mayoría de los parlamentarios laboristas que se cree que están bajo amenaza de deselección son moderados que han criticado a Jeremy Corbyn. Entre los que están en riesgo destacan:
Hilary Benn – El legislador por Leeds Central ha sido un objetivo para activistas locales.
Ellie Reeves – La parlamentaria embarazada enfrentaba una moción de censura por haber firmado una petición contra Chris Williamson.
Louise Ellman – La parlamentaria por Liverpool Riverside crítica del manejo del antisemitismo por parte de los líderes.
Yvette Cooper – El parlamentario moderado se ha pronunciado en contra de Corbyn.
Angela Eagle: atacada por su sucursal local por oposición a Corbyn.
Margaret Beckett: atacada por Momentum el año pasado por sus críticas al líder laborista.
Diane Abbott: enfrenta la ira de grupos judíos ortodoxos locales, pero es poco probable que se vea amenazada.
