Prensa Británica de Mañana, HOY — THE INDEPENDENT — DOMINGO, 24 DE MARZO 2019

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THE INDEPENDENT — DOMINGO, 24 DE MARZO 2019

Se estima que 1 millón de personas protagonizaron una de las marchas más grandes de la historia británica para exigir un segundo referéndum sobre el Brexit, y para que el pueblo tenga la última palabra sobre la crisis que se avecina.

Las calles del centro de Londres estuvieron atestadas de manifestantes provenientes de todo el país, instando a los políticos — que se enfrentan a que el país salga de la UE en tan solo tres semanas — a devolver la decisión a los electores.

Cámaras aéreas capturaron espectaculares escenas de la vasta multitud que serpenteaba fuera del Parlamento para escuchar discursos apasionados de parlamentarios de todos los partidos políticos.

Quizás la imagen más dramática fue el despliegue de una enorme pancarta con las palabras de David Davis — parlamentario conservador que apoya el Brexit — antes del referéndum: «Si una democracia no puede cambiar, deja de ser una democracia.»

Entre los oradores se encontraba Tom Watson — líder adjunto del Partido Laborista — que hizo un llamado a Theresa May diciendo: «Mire por la ventana, primera ministra. Abra sus cortinas. Encienda su televisor. Aquí está el pueblo.»

Algunos en la multitud gritaban: «¿dónde está [el líder laborista] Jeremy Corbyn?» Más tarde se reveló que estaba haciendo campaña pre-electoral por su partido en las elecciones locales de Lancashire.

El destacado político conservador Michael Heseltine usó su discurso para expresar «desprecio» por los Brexiteers «que se envuelven en una [bandera] Union Jack» invocando a Winston Churchill para su causa.

Insistiendo en que el primer ministro de posguerra temía el aislamiento, dijo a la multitud: «Recuerdo más de 70 años de paz en Europa, 50 años de asociación europea … democracias parlamentarias que trabajan juntas con un poder basado en una soberanía compartida, muy por encima de cualquier cosa que pudiéramos lograr individualmente.»

La enorme concurrencia puso la manifestación al nivel de la de 2003 contra la guerra de Irak — reconocida durante mucho tiempo como la más grande del Reino Unido — a la que asistieron entre 750,000 y 2 millones de personas.

La marcha se produjo mientras una asediada Theresa May luchaba por su vida política, negándose a garantizar un tercer «voto significativo» sobre su acuerdo porque se le avecina otra fuerte derrota.

A tan solo 20 días del primer día de salida posible impuesto por la Unión Europea:

* El vicepresidente del Partido Conservador dijo que la gran marcha «no nos dijo nada que no sepamos ya», aunque reconoció que era «significativo e importante».

* Un parlamentario conservador pidió una votación secreta de sus colegas para expulsar a la primera ministra, mientras que otros sugirieron que renunciara si hubiera un retraso adicional en el Brexit.

* Los ministros del gabinete en ambos lados de la división parecían estar preparándose para tratar de expulsarla si deriva hacia un Brexit más suave, o si se negara a permitir que los Comunes lo hagan.

* Los parlamentarios laboristas protestaron por que no se les enviara la carta de la noche del viernes de May — donde se sugería que podría retirarse la tercera votación, y que parece haber sido solo dirigida a los conservadores.

* George Osborne se unió a los que sugirieron que el «botón de STOP» para la revocación del Artículo 50 podría ser implementado, ya que la petición que lo exigía supera los 4 millones de firmas, aunque prefirió una «larga demora» para repensar el Brexit.

* Antiguos ex funcionarios públicos dijeron que una investigación «al estilo del informe Chilcot» sobre la «humillación» del Brexit era cada vez más inevitable, en la línea de la investigación de la debacle de la guerra de Irak.

En la marcha, el alcalde de Londres Sadiq Khan usó su discurso para pedir que se revocara el Artículo 50, diciendo: «El pueblo británico no votó al gobierno para apostar por nuestro futuro; no votó por la pesadilla nacional que se ha creado.»

Parlamentarios de cinco partidos políticos (Laborista, Conservador, Verde, Liberal Demócrata y el SNP) aparecieron en el escenario juntos, junto a Anna Soubry del Grupo Independiente (TIG), instando a sus colegas a respaldar el voto para un segundo referéndum y «poner al país primero» ya que Nicola Sturgeon — la primera ministra escocesa y líder del SNP — afirmó que la primera ministra había puesto el «parlamento contra el pueblo».

Christian Broughton, editor de The Independent, dijo a la multitud: «Marchando juntos y manteniéndonos positivos, demostramos que hay una manera más progresista, comprometida y colaborativa de que la política funcione, y una salida del caos del Brexit.»

The Independent está haciendo campaña para una nueva votación pública a través de su campaña ‘Final Say’, con más de 1.1 millones de personas que han firmado la petición.

The Independent también preguntó a Downing Street si a la primera ministra le gustaría comentar sobre la marcha, pero no recibió respuesta.

Sin embargo James Cleverly, vicepresidente del Partido Conservador, tuiteó: «La marcha por el segundo referéndum de hoy, y los millones de firmas en la petición de revocación del Artículo 50, son significativos e importantes.»

«Pero ninguno de los dos nos dice nada que no supiéramos. Millones de personas en Reino Unido no quieren el Brexit, millones de personas sí lo quieren. Y más del 80% de los parlamentarios fueron elegidos para realizarlo.»

Prensa Británica de Mañana, HOY — THE TIMES — SÁBADO, 23 DE MARZO 2019

TI Sa 23 Mar

THE TIMES — SÁBADO, 23 DE MARZO 2019

Theresa May se ha visto presionada para indicar la fecha de su partida anoche, luego de que el apoyo del gabinete se agotara y el DUP norirlandés evidenciara la falta de confianza en su gestión.

Altos cargos del despacho de la primera ministra confirmaron que las discusiones sobre un calendario para que May deje su cargo ya estaban en marcha. Una fuente de Downing Street dijo que incluso sus aliados más cercanos creían inevitable que tuviera que renunciar. «Es obvio que esto es hacia donde se dirigen las cosas,» dijeron.

El vice primer ministro en funciones David Lidington ha sostenido conversaciones con líderes de la oposición ayer sobre las votaciones de alternativas a su acuerdo para el Brexit.

La medida, que ha indignado a los ‘Brexiteers’, fue interpretada por aliados y críticos como una señal de que Lidington había «tomado el control». Entretanto Greg Clark, el ministro de comercio, dijo que la declaración de la primera ministra el miércoles «no tuvo un gran éxito».

Al menos un partidario del gabinete, quien hace tres semanas quería que May permaneciera en el cargo hasta fin de año, reconoce ahora que la frustración es tan grande que la mandataria deberá considerar su salida de manera inminente.

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Armas similares a las utilizadas por el asesino de Christchurch se encuentran legalmente en venta en Gran Bretaña, a pesar del alarde del gobierno de que las leyes sobre armas de fuego son las más duras del mundo.

The Times ha descubierto que escopetas semiautomáticas, algunas de las cuales están diseñadas para parecerse a los rifles de asalto AK-47, pueden comprarse en internet y en distribuidores de armas de todo el país.

Estas escopetas de estilo de combate disparan cartuchos, pero pueden equiparse con cargadores con capacidad para diez tiros que pueden descargarse rápidamente sin necesidad de recargar. Activistas de control de armas dicen que éstas han sido diseñadas específicamente para explotar los vacíos legales de la reglamentación del sector.

En el momento de su arresto Brenton Tarrant — el presunto asesino de 50 personas en dos mezquitas en Nueva Zelanda — tenía cinco armas, dos de las cuales eran escopetas de propiedad legal. Un experto en armas de fuego que estudia el atentado dijo que ambas escopetas estaban disponibles en Gran Bretaña.