Prensa Británica de Mañana, HOY — THE INDEPENDENT — VIERNES, 15 DE MARZO 2019

IN Fr 15 Mar

THE INDEPENDENT — VIERNES, 15 DE MARZO 2019

La unidad del gabinete de Theresa May se ha derrumbado públicamente luego de que ocho de sus ministros más antiguos se negaran a respaldar su plan de retrasar el Brexit por tres meses.

El grupo de rebeldes incluye a su propio ministro del Brexit Stephen Barclay, a quien se han unido otros 187 parlamentarios conservadores para votar en contra de su propuesta.

Ninguno de los ministros que se opuso a la medida — finalmente exitosa — de la primera ministra para retrasar el Brexit será despedido, al haber permitido ella un «voto libre» sobre el tema, en aras de evitar una rebelión masiva al interior de su partido.

El posicionamiento de May se produce luego de una accidentada reunión del gabinete en la mañana, donde los ánimos se exaltaron debido a la rebelión por separado producida la noche anterior, en que los ministros del gabinete se negaron a votar a favor de su propio gobierno y aprobaron una moción que descartó un Brexit sin acuerdo.

Sin embargo, como resultado de las votaciones del jueves por la noche, el camino está despejado para que May presente su propuesta de acuerdo del Brexit — ya rechazada dos veces — a una tercera votación del Parlamento que, de ser aprobada, solicitará posponer el Brexit hasta el 30 de junio para que se apruebe la legislación necesaria.

Las discusiones entre ministros conservadores y sus aliados de gobierno, el Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte, continuaron mientras May busca una mayoría para procesar su acuerdo.

Después de haber perdido en ocasiones anteriores en la Cámara de los Comunes, la primera ministra se vio obligada a dejar que sus parlamentarios votasen la extensión del Artículo 50 el próximo jueves.

La moción presentada al pleno del Parlamento indica que May debe acudir al Consejo Europeo a fines de la próxima semana, y solicitar un retraso hasta finales de junio si los parlamentarios respaldan su acuerdo, y hasta más tarde si no lo hacían.

Sin embargo, con la bancada del Partido Conservador llena de parlamentarios que rechazan la idea de retrasar la salida de Reino Unido y la posibilidad de tener que despedir a decenas de ministros de su gabinete, prefirió permitirles un voto libre.

Además de Barclay, entre los ministros principales que votaron en contra del plan de la mandataria se encuentran el ministro de defensa Gavin Williamson, el de comercio Liam Fox, la jefa de bancada Andrea Leadsom, la secretaria del tesoro Liz Truss, el ministro de transportes Chris Grayling y a la ministra de fomento Penny Mordaunt. El ministro de Gales, Alun Cairns, se abstuvo.

Veintisiete ministros y 11 jefes de bancada más también votaron en contra del enfoque de May, así como el vicepresidente del Partido Conservador James Cleverly y otros ministros del Brexit, como Kwasi Kwarteng y Chris Heaton-Harris. Otros tres jefes de bancada, entre los que se encuentra su propio líder Julian Smith, se negaron a votar.

Downing Street trató de minimizar las divisiones en el gabinete y el partido señalando que la primera ministra les había otorgado un voto libre, por lo que era normal que pudieran elegir actuar como deseaban.

Más bien, la oficina señaló directamente a la Cámara de los Comunes como culpable del caos, al discutir porqué era necesario el aplazamiento: «La primera ministra quería y se esforzaba para que Reino Unido abandonara la Unión Europea el 29 de marzo.»

“Todo lo que ella ha hecho desde que llegó a la oficina tenía la intención de entregar el Brexit. Ella no quería que hubiera una extensión. Más bien, presentó un voto significativo dos veces después de haber llegado a un acuerdo con la UE en noviembre.»

«Los Comunes optaron por rechazar ese acuerdo. Así que ahora tenemos que enfrentar la difícil posición en que nos ha dejado la decisión tomada por el Parlamento.»

Las tensiones ya habían aumentado por la mañana, en que May se sentó en la mesa del gabinete para discutir los eventos de la noche anterior, en que los ministros Amber Rudd, David Gauke, Greg Clark y David Mundell se rebelaron contra sus órdenes de oponerse a un plan que descartara completamente un Brexit sin acuerdo.

Los informes sugirieron que Smith atacó a los que quedaban, y luego irrumpió cuando Clark, el ministro de comercio, trató de explicarse.

Luego de la crisis May accedió a permitir una votación libre sobre la moción del jueves para retrasar el Brexit, en un aparente intento de mantener contentos a los ministros ‘Brexiteers’ y evitar una mayor división.

En otras votaciones el jueves, los parlamentarios conservadores sí cumplieron órdenes que permitieron bloquear con éxito las propuestas de la oposición, que habrían permitido al Parlamento tomar el control del Brexit y decidir qué hacer después.

El resultado confirma que May ahora intentará ganar una tercera votación sobre su acuerdo para el Brexit, luego de que haber sido derrotada por 149 votos el martes y por 230 votos a principios de año.

The Independent entiende que May probablemente programará la votación para el martes de la próxima semana, lo que le dará unos días para tratar de convencer al DUP y a los conservadores euroescépticos para que lo respalden.

Está programado continuar la discusión con el DUP durante el fin de semana. Asimismo la líder del partido, Arlene Foster, dijo que aún no había comprado su boleto de regreso a Belfast.

«Estamos hablando con el gobierno y con el fiscal general en este momento para tratar de hacer realidad un acuerdo porque queremos que el Brexit funcione, queremos que funcione para todo Reino Unido de una manera que no deje atrás a Irlanda del Norte.»

La perspectiva de un retraso prolongado en el Brexit también ha llevado a algunos conservadores a admitir que ahora podrían respaldar el acuerdo de May.

Conor Burns, aliado cercano de Boris Johnson, dijo: “Ahora estoy buscando una razón para apoyarlo. La pretensión de que este Parlamento haya respetado el resultado de este referéndum se está desvaneciendo.»

Otra, Lucy Allan, escribió en Twitter: “Anoche los parlamentarios laboristas, junto con un puñado de conservadores incondicionales, votaron a favor de retirar la opción sin acuerdo de la mesa de debates. Así que ahora no saldremos de la UE el 29 de marzo … y lo aplaudieron.»

«Ahora la opción con la que nos enfrentamos es el acuerdo de Theresa May, o ningún Brexit.»