
THE DAILY TELEGRAPH — JUEVES, 14 DE MARZO 2019
Foto del gabinete rebelde: (en el sentido de las agujas del reloj, desde arriba a la izquierda) los ministros Amber Rudd, David Gauke, Greg Clark y David Mundell se abstuvieron anoche de apoyar en el Parlamento a su primera ministra.
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Un plan para posponer el Brexit hasta dos años se ha puesto en marcha anoche después de que cuatro ministros del gabinete traicionaran a Theresa May ayudando a anular la opción de un Brexit sin acuerdo para siempre.
El Brexit se retrasará hasta el 30 de junio, incluso si se puede persuadir a los parlamentarios a que respalden un acuerdo la próxima semana. Si se vuelve a rechazar otra propuesta de acuerdo, será inevitable un retraso «mucho más prolongado», advirtió May.
En una noche histórica en la Cámara de los Comunes, la mandataria británica ha perdido el control de su partido y del proceso del Brexit después de que Amber Rudd, David Gauke, Greg Clark y David Mundell desafiaran tres acuerdos de bancada del Partido Conservador y se abstuvieran de una votación — la cual tampoco hubiera podido mantener ningún acuerdo sobre la mesa de debates, aún ganándola.
El gobierno perdió la votación por 321 votos contra 278, lo que obligó a May a otorgar a los parlamentarios una votación sobre el retraso del Brexit esta noche.
May dijo que la cámara podría votar por un retraso «corto y agudo» de tres meses, dependiendo de que voten por un acuerdo antes del 20 de marzo.
La votación contendría una orden a May para que solicite a la UE un mayor retraso en la reunión del Consejo Europeo del 21 de marzo, lo cual significaría que Reino Unido tendría que participar en las elecciones europeas de mayo. Se espera que los legisladores voten a favor de un retraso esta noche.
The Daily Telegraph entiende que los ministros ya han discutido la posibilidad de un retraso de dos años para el Brexit.
Un total de 18 miembros del gobierno votaron a favor, o se abstuvieron de votar, una moción que bloqueó una opción de Brexit sin acuerdo para siempre, a pesar de haber apoyado un manifiesto que prometía que Gran Bretaña estaría dispuesta a alejarse de la UE sin un acuerdo.
Anoche trascendió también que una importante figura del gobierno — que apoya la permanencia en la Unión Europea — dijo a los ministros que podían abstenerse sin que eso implicase que fuesen despedidos, lo cual contradecía las declaraciones de Julian Smith, el jefe de bancada, de quien se decía que estaba «enfadadísimo».
Un parlamentario dijo: «[El miembro del gobierno no identificado] Actuó por cuenta propia — no creo que [May] supiera qué estaba haciendo. Todo fue parte de una conspiración para que los rebeldes que apoyan la permanencia consiguieran obstruir la salida sin acuerdo».
May ha quedado tan debilitada que no ha despedido a ninguno de los ministros que desafiaron la disposición, entre los cuales también se encuentra Claire Perry, la ministra de comercio. Sarah Newton, la ministra de poblaciones vulnerables, fue la única que renunció.
Además, el Partido Conservador estaba al borde de una guerra abierta cuando el canciller Philip Hammond usó su Declaración de Primavera para establecer una alternativa al Brexit. Dijo que era hora de «trazar un camino hacia la construcción de un consenso […] para un acuerdo que podamos apoyar colectivamente,» un comentario que se ha visto como un llamado a un acuerdo con el Partido Laborista en vez de seguir la disposición de May para convencer a la bancada conservadora y convocar a una tercera votación sobre su acuerdo.
May ahora está bajo presión de algunos miembros del gabinete, incluido Hammond, para que celebre una serie de los llamados ‘votos indicativos’ para averiguar qué quiere votar el Parlamento. Los votos sobre las opciones — que podrían incluir un «mercado común 2.0» e incluso una unión aduanera — no serían vinculantes, pero informarían al gobierno sobre qué tipo de acuerdo alcanzaría una mayoría.
Si la mandataria no permite esas votaciones, un grupo multipartidario planea presentar una enmienda a la votación de esta noche para garantizar que los votos indicativos se produzcan la próxima semana.
Los parlamentarios rechazaron también un intento por parte de los antieuropeístas de cambiar la fecha de salida de Gran Bretaña de la UE al 22 de mayo, y luego imponer un período de «suspensión» por dos años y medio para permitir un acuerdo comercial. El llamado «compromiso Malthouse» fue derrotada por 374 a 164, una mayoría de 210.
Iain Duncan Smith, el ex líder conservador, dijo: «Nunca en mis 27 años como parlamentario he visto algo como lo que está sucediendo en el gobierno ahora.»