
Tarjeta Europea de Salud
En resumen: ya no será válida, tendrá que comprar un seguro de viaje
Durante años los británicos que viajan, estudian y trabajan en Europa han confiado en la Tarjeta Europea de Salud (EHIC), que otorga al titular tratamiento médico proporcionado por el estado si enferma o tiene un accidente en un país de la UE/EEA.
Hace dos semanas, el gobierno de Reino Unido definió su última posición sobre la atención médica cuando viajaba al extranjero, advirtiendo que si Reino Unido se va sin un acuerdo, nuestros EHICs ya no serán válidos.
El gobierno también aconseja a cualquier persona que viaje — el 29 de marzo o después — a cualquiera de los países de la UE y a Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, que compre un seguro de viaje para cubrir su atención médica «tal como lo haría si visita un país que no pertenece a la UE».
Asimismo, también se están realizando conversaciones de gobierno a gobierno sobre acuerdos futuros de atención médica para ciudadanos de Reino Unido después del día del Brexit, pero aún no se han implementado. Quienes estén estudiando o trabajando temporalmente en el extranjero ya no podrán comprar un seguro de viaje, pues ya se han ido del país. Es probable que tengan que correr el riesgo, ya que la otra opción sería comprar costosos seguros locales por varios cientos de libras.
EHIC nunca tuvo la intención de cubrir a residentes de larga duración domiciliados en otro país, pero muchos contaban con él especialmente si pasan solo una parte del año en el extranjero, o recién llegando a un nuevo país.
Visados y viajes
En resumen: se acabaron los viajes a Europa sin visado; probablemente se implanten visados de 90 días por £52
Podría decirse que es la posibilidad más descabellada de todas, pero si el impasse del Brexit no termina, los turistas británicos tendrán que solicitar un visado para transitar por la mayor parte de Europa continental.
Esa fue la advertencia de Bruselas esta semana, donde se dice que existe una posibilidad muy real de que los ciudadanos de Reino Unido tengan que solicitar un visado de €60 (£52) para ingresar al espacio Schengen, que incluye a la mayoría de los países de la UE que generalmente visitamos.
Este problema afecta a las conversaciones estancadas en una disputa con España, por la que el territorio británico de ultramar de Gibraltar debería estar descrito como una «colonia» en el libro de estatutos de la UE.
Si no se encuentra una solución, Reino Unido quedará en un limbo legal porque no está en la lista de países a los que se requiere un visado para visitar la UE, ni en la lista de países exceptuados.
Esto podría significar que los ciudadanos británicos que viajan a Europa para Semana Santa tengan que pagar por un visado Schengen, o que se les deje esperando un acuerdo bilateral. En un movimiento recíproco, los ciudadanos de la UE que vengan a Reino Unido enfrentarán una situación similar. Más adelante, la UE está proponiendo un sistema de exención de visado electrónico válido por tres años a 7€.
También quedan preguntas sobre cómo serán tratados los viajeros cuando lleguen a Europa. Portugal es el único estado de la UE hasta el momento que ha dicho que creará un tercer carril en el control de pasaportes del aeropuerto para acelerar el paso de los británicos quienes, sin un acuerdo, tendrán que hacer cola junto a pasajeros con pasaportes que no pertenecen a la UE, con los inevitables y largos retrasos.
Compensación por billetes aéreos
En resumen: el gobierno se compromete a mantener los pagos determinados por la UE por demora de vuelos, pero las aerolíneas podrían usar los cambios para evitar pagar
Las regulaciones de compensación de vuelos de la Unión Europea han sido discutidas en casi todos los tribunales de Reino Unido. Por lo tanto, ¿no ofrecería el Brexit a las aerolíneas otra oportunidad para dejar de pagar a los pasajeros después de un largo retraso o una cancelación?
Esa ha sido la advertencia de especialistas legales esta semana, a pesar de las promesas del gobierno de que, en caso de no haber acuerdo, se mantendrán los derechos de vuelo de los pasajeros. La Ley de Retirada de la UE establece que las regulaciones de Bruselas, tal como se aplican ahora, se convertirán en leyes nacionales, lo que significa que las mismas reglas continuarán aplicándose hasta que los legisladores en Reino Unido decidan lo contrario.
En virtud a ello, los pasajeros aún podrán reclamar hasta €600 (£536) en compensación cuando problemas de responsabilidad de la aerolínea causen que su vuelo aterrice más de tres horas tarde o se cancele. También tendrán derecho a comidas y hoteles si los retrasos se deben a problemas fuera del control de la aerolínea.
Sin embargo, a poco más de un mes del Brexit, abogados especialistas en compensación de vuelos dicen que no ha habido ninguna explicación sobre cómo funcionará. Las reglas de compensación actualmente se aplican a todas las líneas aéreas con base en la UE, y a los vuelos que salen de aeropuertos de la UE en aerolíneas que no son de la UE.
La redacción de la nueva legislación tendría que ser hermética, dice el abogado Coby Benson — abogado de Bott & Company — porque en el pasado las aerolíneas han utilizado cualquier ambigüedad para desestimar reclamaciones legítimas, y las han discutido en los tribunales.
«Anticipamos que si la nueva legislación adoptada no es del todo clara, las aerolíneas se aprovecharán de esto para evitar efectuar pagos. Esta ha sido la historia de esta legislación desde el principio, y solo veo venir más batallas judiciales. Si las aerolíneas detectan una oportunidad de salida, intentarán utilizarla en su beneficio,” dice.
(… continuará…)
Autores del artículo: Patrick Collinson y Miles Brignall
Publicado en The Guardian el sábado, 23 de febrero de 2019 07:00 GMT
Enlace al artículo original: https://www.theguardian.com/politics/2019/feb/23/brexit-what-happens-the-next-day-if-there-is-no-deal
