
THE INDEPENDENT — JUEVES, 21 DE FEBRERO 2019
El uso por parte del gobierno de controvertidos poderes especiales para eliminar ciudadanías británicas se ha disparado en más del 600 por ciento en un año.
Shamima Begum es una de las más de 150 personas sometidas desde 2010 «por el bien público» a esta medida.
La eliminación de la ciudadanía significa que la joven de 19 años no tiene derecho a ingresar al Reino Unido ni a obtener un pasaporte británico, y no puede solicitar asistencia para salir del campamento sirio donde actualmente se encuentra detenida con su hijo recién nacido.
La familia de Begum presentará un proceso legal, y su abogado dijo que la adolescente — quien podría obtener la ciudadanía automática de Bangladesh a través de su madre — nació en Reino Unido y nunca ha estado en Bangladesh ni posee un pasaporte de Bangladesh.
Las estadísticas oficiales muestran que las privaciones de ciudadanía solo se han usado contadas veces por año, hasta que se dispararon de 14 personas en 2016 a 104 en 2017.
El Ministerio del Interior se negó a dar una razón para el dramático aumento, y dijo que no podía proporcionar un desglose de cuántos miembros de Isis estaban involucrados ni la justificación de cada caso.
El gobierno ha argumentado que las privaciones de la ciudadanía protegen al público, aunque voces críticas lo acusan de evadir su responsabilidad y sentar un «precedente peligroso».
Lord Anderson, exinspector independiente de la legislación sobre terrorismo, dijo que Begum podría tener la ciudadanía automática de Bangladesh a través de su madre, pero que su estado tendría que ser probado en cada apelación.
«Ella no tiene una conexión real con el país al que pertenece exclusivamente, según el ministro del interior,» dijo al programa Today de BBC Radio 4.
“Debemos asumir la responsabilidad de nuestros propios ciudadanos, al menos en circunstancias en las que hayan pasado sus vidas aquí.»
«Somos responsables de lidiar con las consecuencias, por muy desagradables que sean.»
Lord Anderson sugirió también que eliminar la ciudadanía era una opción «mucho más simple» para el gobierno que dejar que Begum regrese, y agregó: «No necesita permiso de ningún tribunal, solo firma una orden y ya no tiene que tratar con ellos. Simplemente les quita la alfombra debajo de los pies, y no pueden volver.»
El parlamentario, que también es abogado en ejercicio, advirtió: «El hecho podría verse como una abdicación de la responsabilidad al eliminar la ciudadanía de alguien que se radicalizó en nuestro país, que se fue cuando era una niña y alguien con quien estamos equipados para hacer frente relativamente bien, ya sea por juicio o desradicalización.»
Begum dijo a ITV News que estaba «sorprendida» por la medida y sugirió que exploraría cómo obtener la nacionalidad holandesa a través de su esposo, quien es un combatiente de Isis natural de Países Bajos.
La abogada de su familia, Tasnime Akunjee, dijo a The Independent que iniciaría un proceso legal y acusó al gobierno de dejar a Begum efectivamente apátrida.
Otro abogado, Fahad Ansari — quien representó a dos presuntos islamistas de origen bangladesí que ganaron juicios contra la privación de su ciudadanía británica el año pasado — dijo que Begum era un «problema británico».
«Ella ni nació ni creció en Bangladesh, no se radicalizó en Bangladesh; todo sucedió en Reino Unido», dijo Ansari.
«Parece una salida fácil para el Ministerio del Interior no tener que probar su criminalidad en un tribunal de justicia.»
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Foto del once inicial: las parlamentarias Heidi Allen, Anna Soubry y Sarah Wollaston han cruzado el Parlamento desde la bancada del Partido Conservador para unirse al ‘Grupo Independiente’ de los ocho parlamentarios que abandonaron el Partido Laborista días atrás, poco antes de la ronda de preguntas a la primera ministra. También han realizado una serie de eventos de prensa a lo largo del día.
