
THE OBSERVER — DOMINGO, 10 DE FEBRERO 2019
Theresa May ha enfrentado llamados multipartidarios para despedir a su ministro de transportes Chris Grayling anoche, después del calamitoso colapso de un contrato de servicio de ferries adjudicado a una compañía sin barcos para después de un Brexit sin acuerdo.
Altos cargos del Partido Conservador dijeron que la primera ministra «se hizo de la vista gorda» ante la decisión de Grayling de otorgar el contrato por £13.8m a Seaborne Freight para administrar los transbordadores entre Ramsgate y Oostende, a pesar de la burla generalizada y las acusaciones de que la concesión se había otorgado ilegalmente.
El colapso del contrato se produce en medio de la creciente inquietud en la comunidad empresarial internacional sobre la preparación de Gran Bretaña para un resultado sin acuerdo, a menos de 50 días para que se realice el Brexit.
Varios parlamentarios sugirieron que Grayling debería considerar su posición después de que su ministerio revelara que el contrato había sido cancelado. Bob Kerslake, ex jefe del servicio civil, dijo que la saga «solo confirmaría la opinión de muchos de que este país está hecho un desastre.»
Anna Soubry, ex ministra de comercio, dijo que Grayling «debería estar considerando su posición en silencio».
«Chris Grayling tiene una posición crítica en el gobierno, tratando de mitigar lo que sería una crisis muy seria para el país si nos vamos de la Unión Europea sin un acuerdo,» dijo. «No tiene control sobre la naturaleza seria de su trabajo. La primera ministra también debe considerar si no hay alguien más que pueda hacer mejor el trabajo.»
Un parlamentario conservador dijo que Grayling era una «zona de desastre ambulante», y agregó: «Un Brexit sin acuerdo sería una gran crisis nacional, e historias como esta sugieren que no tenemos personas en el lugar que sean capaces de responder a ella.»
Otro parlamentario dijo: «Grayling nunca controla los detalles, como muestra el desastre de Seaborne. Su propuesta de Heathrow será igual, pero mucho más costosa. La primera ministra solo se hace la de la vista gorda, por alguna razón.»
Andy McDonald, el ministro de transporte de la oposición, dijo: “Si bien Theresa May necesita a los pocos amigos que tiene en este momento, no podemos hacer que este incompetente ministro de transportes acumule humillación tras humillación contra nuestro país. Él se tiene que ir.»
Al unirse a los ataques, Vince Cable, el líder del Partido Liberal Democrático (LibDems), dijo: “Rara vez pido a los ministros que se vayan pero Grayling ha cometido demasiados errores groseros. Ya ha perdido la confianza de las administraciones públicas, que ahora requieren de una directiva ministerial para que el gobierno gaste dinero en ferries.»
Downing Street anoche dijo que la primer ministro mantenía confianza plena en Grayling.
—————-
Una investigación revela que niños suicidas de hasta 12 años de edad tienen que esperar más de dos semanas para que las camas de las unidades de salud mental queden libres para que puedan comenzar el tratamiento, a pesar del riesgo a sus vidas.
Un estudio de menores de 18 años con graves problemas de salud mental descubrió que la escasez de camas y personal significa que los servicios del NHS para jóvenes con problemas se han vuelto peligrosos.
Los jóvenes que han intentado terminar su vida autolesionándose o tomando una sobredosis enfrentan a retrasos de hasta 15 días entre la primera visita y la obtención de un lugar en una unidad. Los servicios para niños y adolescentes están tan extendidos que incluso un área enorme como Londres, que cuenta con 10 fideicomisos de salud mental de NHS, a veces se queda sin camas.
En un caso, un niño muy problemático tuvo que ser llevado a 283 millas de la capital hasta Newcastle, porque en ningún lugar tenía una cama libre. En otro, un adolescente con psicosis que también estaba en riesgo de suicidarse terminó a 167 millas de distancia en Sheffield.
Los hallazgos ilustran dramáticamente la crisis en la atención de salud mental del NHS para menores de 18 años, especialmente aquellos cuya enfermedad es tan grave que pone en peligro la vida, una situación que Theresa May hizo una prioridad personal.
La información se encuentra en una auditoría realizada por cuatro psiquiatras, entre los que se encontraba el Dr. Dan Poulter, ex ministro de salud, de 71 niños que terminaron en A&E después de experimentar una crisis de salud mental entre fines de 2015 y la primavera de 2018 y fueron atendidos por el hospital South London & Maudsley (Slam) NHS Trust. Slam es el mayor especialista en salud mental en Inglaterra.
