
i — LUNES, 15 DE OCTUBRE 2018
Las esperanzas de alcanzar un acuerdo sobre la retirada británica de Europa se han frustrado este domingo, solo unos días antes de que Theresa May participe en una cumbre con los líderes de los Veintisiete.
La especulación de que se llegaría a un acuerdo aumentó cuando el ministro del Brexit Dominic Raab hizo un viaje de último minuto a Bruselas para sostener conversaciones cara a cara con el negociador en jefe de la UE Michel Barnier, en medio de sugerencias de que se acercaba un acuerdo.
Los embajadores de los 27 estados miembros de la UE también fueron convocados a una reunión, en un nuevo signo de que el acuerdo estaba cerca. Sin embargo, a pesar de las sugerencias de que los negociadores habían llegado a un acuerdo tentativo, se conoció la noticia de que los problemas clave, incluida la cuestión de la frontera irlandesa, seguían sin resolverse.
Después de las conversaciones — que duraron poco más de una hora — Barnier publicó en Twitter que «a pesar de los intensos esfuerzos algunos temas clave siguen abiertos, incluido el respaldo [irlandés] para evitar una frontera dura».
La ruptura de las conversaciones se produce cuando la primera ministra entra en el período más precario de su cargo, al enfrentar el riesgo creciente de un motín en el gabinete antes del consejo de la UE el miércoles.
Su ex colega del gabinete David Davis la amenazó abiertamente con una elección de liderazgo del partido a menos que cambie su postura sobre el Brexit, mientras que nueve ministros del gabinete están considerando renunciar por el mismo asunto.
Fuentes cercanas a Davis han dicho que quiere que se le presente a May un ultimátum, por el que los parlamentarios tratarán de expulsarla si ella se niega a cambiar su postura sobre el Brexit antes de la crucial reunión del miércoles.
Se ha conocido que Sir Graham Brady, presidente del grupo parlamentario conservador ‘1922 Committee’ , ha recibido 44 cartas de censura para la Primera Ministra — a falta de solo cuatro para lograr la cifra que desencadenaría una elección de jefe de gobierno — tras informes de que varios ministros euroescépticos del gabinete celebran una reunión esta noche para coordinar su respuesta a los planes del Brexit de May.
Otro batacazo para la primera ministra es la insinuación que han hecho la líder de los conservadores escoceses Ruth Davidson y el secretario escocés David Mundell, por la que estarían dispuestos a renunciar si Irlanda del Norte recibiera condiciones comerciales especiales en cualquier acuerdo. Las tensiones del gobierno se están extendiendo por la redacción precisa de un acuerdo de ‘respaldo’ (‘backstop’) aduanero que evite la imposición de una «frontera dura» en la isla de Irlanda.
Los ministros y parlamentarios euroescépticos están exigiendo que el respaldo tenga una fecha de finalización firme, pero el ministro de salud Matt Hancock se negó a dar esa seguridad. En cambio, sugirió que se podrían establecer «condiciones» para el punto en el que «los acuerdos vayan a terminar».
Entre las posibilidades consideradas por el gobierno para evitar un motín conservador en toda regla se encuentra una «cláusula de ruptura» que le daría a Reino Unido la oportunidad de terminar el acuerdo de respaldo si no hubiera un acuerdo comercial a la vista.
Hancock dijo también que informaría a los 27 estados restantes de la UE y al Parlamento Europeo sobre el estado de las negociaciones.
Las fuentes sugieren que las conversaciones no se reanudarán hasta la reunión del Consejo de la UE el miércoles, lo cual da a May muy poco margen de maniobra.
Arlene Foster, líder del Partido Unitario Demócrata de Irlanda del Norte (DUP), tiene previsto reunirse hoy con el Taoiseach (premier irlandés) Leo Varadkar en Dublín para discutir temas relacionados con el Brexit, que incluyen el obstáculo clave del respaldo de la frontera irlandesa.


