
i ā VIERNES, 12 DE OCTUBRE 2018
Theresa May enfrenta una revuelta en la CĆ”mara de los Comunes por el crĆ©dito universal (UC) despuĆ©s de que su ministra responsable del sistema contradijera la lĆnea del gobierno y admitiera que el crĆ©dito dejarĆ” a algunas familias Ā«en peor estadoĀ».
El Departamento de Trabajo y Pensiones (DWP, por sus siglas en inglés) debe aprobar los reglamentos para implementar la próxima fase de la «migración gestionada» hacia el controvertido nuevo sistema de beneficios, aunque un número creciente de parlamentarios conservadores han expresado públicamente sus preocupaciones. Se proyecta que los cambios afecten a 3,95 millones de personas mÔs a partir de julio.
La tarea del gobierno se complicó el jueves cuando la ministra de trabajo y pensiones, Esther McVey, rompió con la lĆnea de Downing Street y admitió que algunas familias saldrĆan perdiendo bajo el UC, lo que contradice los comentarios de la primera ministra a principios de esta semana.
Ā«He dicho que tomamos decisiones difĆciles. Algunas personas estarĆ”n peor,Ā» dijo a la BBC. āBajo el sistema anterior, 700,000 personas no ganaban Ā£285 al mes, por lo que no recibieron el dinero que se les debĆa. Con el antiguo sistema, los mĆ”s vulnerables de la sociedad no recibĆan tanto dinero como el que recibirĆ”n.Ā»
El Partido Laborista estĆ” instando al gobierno a permitir un debate completo antes de que se aprueben las regulaciones en medio de la creciente disidencia sobre la UC, que es significativamente menos generosa que los beneficios a los que reemplaza teniendo en cuenta los profundos recortes impuestos por George Osborne.
El proceso se complicarĆ” aĆŗn mĆ”s por el Partido Unionista Demócrata (DUP), cuyos 10 diputados generalmente votan apoyando al gobierno; sin embargo, estĆ”n enfrentados a May sobre el Brexit junto a un puƱado de rebeldes conservadores, que podrĆan ser suficientes para poner en riesgo a su mayorĆa.
Varios parlamentarios conservadoresĀ ā entre ellos Johnny Mercer, representante de Plymouth, el presidente del comitĆ© de educación Robert Halfon, y la siempre opuesta Heidi AllenĀ ā han pedido que se reviertan los recortes en el sistema.
El ex primer ministro Sir John Major dijo el jueves que la reforma del bienestar podrĆa ser tan perjudicial para los conservadores como fue el ‘impuesto a la comunidad’ en la dĆ©cada de 1980.
Un ministro conservador bien informado dijo que existĆa la preocupación de que esta medida pueda llegar a ser Ā«la gota que rebalsa el vasoĀ» para la suerte de May, mientras hay una cantidad de parlamentarios preocupados por la implementación del programa.
Por su parte, una fuente de DWP dijo que las regulaciones pasarƔn por el parlamento en el otoƱo.
Downing Street se distanció de los comentarios de McVey e insistió en que la ministra se referĆa a los nuevos beneficiarios, a los que no se les podrĆa pagar tanto como en aƱos anteriores.


