
THE OBSERVER — DOMINGO, 2 DE FEBRERO DE 2020
Primer ministro promete no hacer concesiones a la UE
Tan pronto como se arriaron las Union Jacks de sus mástiles en Bruselas y Estrasburgo después de 47 años de torturada membresía británica, Boris Johnson se estaba preparando para lanzar a Reino Unido a otra intransigente batalla con las 27 naciones restantes de la Unión Europea.
La mañana después de finalmente haber logrado su objetivo de sacar a Reino Unido del club europeo, Downing Street publicó fotografías del primer ministro golpeando triunfante un gong a las 11 pm (medianoche, hora de Bruselas) cuando el país declaró su salida. El texto de un breve discurso que hizo cuando el reloj dio las once también fue publicado.
«Quiero que todos recuerden que estuvieron aquí después de las 11 de la noche, en Downing Street, cuando terminamos de entregar el Brexit», dijo Johnson en una reunión de asesores, funcionarios y simpatizantes en el interior de sus oficinas.
“Este es un momento fantástico en la vida de nuestro país. Hay muy pocos momentos que puedan llamarse un punto de inflexión histórico, y este es uno de ellos. Este no es el fin o el principio del fin; es el principio del principio», dijo a sus invitados. “Hemos recuperado el control esta noche, lo hicimos. Este es un punto de inflexión en la vida de nuestra nación».
Cuando golpeó el gong efusivamente, Johnson solo estaba mostrando músculo para combatir más con los ahora exsocios de Reino Unido.
Ahora comienza un período de transición de 11 meses durante el cual el primer ministro y su gobierno enfrentarán la hercúlea tarea de asegurar una futura relación comercial y de seguridad con la UE. Si no hay acuerdo para el 31 de diciembre, Reino Unido enfrentará un descenso en un acantilado lanzándose hacia territorio económico desconocido.
Antes de la fase dos del proceso, Downing Street salió al cruce ayer para dejar en claro que Johnson — envalentonado por haber logrado el Brexit donde Theresa May había fallado — no cederá ni un milímetro cuando se reanude la pelea.
El primer ministro pronunciará un discurso el lunes diciendo que Reino Unido buscará llegar a un acuerdo comercial de línea dura en menos de un año que sea «al menos tan ambicioso» como el alcanzado por Canadá con la UE en 2017, después de siete años de difíciles negociaciones, y no hará concesiones para facilitar un acuerdo.
La UE está dejando en claro sus resultados. Insiste en que Reino Unido debe aceptar la alineación con sus normas sobre los derechos de los trabajadores, el medio ambiente y la ayuda estatal, como precio de un acuerdo (por temor a que de lo contrario Reino Unido robe una ventaja competitiva). Sin embargo, Johnson dirá que su gobierno no hará tales concesiones, bajo ninguna circunstancia. No habrá alineación alguna.
La UE también insiste en que se debe permitir a sus miembros el acceso a las aguas de pesca de Reino Unido antes de que se pueda llegar a un acuerdo comercial, y que desea un papel futuro para el Tribunal Europeo de Justicia en cualquier disputa con Reino Unido. De nuevo, Johnson resistirá.
Downing Street tampoco hizo nada para desmentir informes por los que Reino Unido se prepara para imponer controles aduaneros y fronterizos completos a todos los productos europeos que ingresen a Gran Bretaña — tratando de aumentar la presión sobre el bloque para que ceda en las negociaciones, que comenzarán el próximo mes.
Adam Marshall, director general de las Cámaras de Comercio Británicas, advirtió que las empresas de Reino Unido pagarían un alto precio por los retrasos causados debido a dichos controles. «Tanto importadores como exportadores necesitan que el gobierno de Reino Unido tome medidas prácticas para garantizar el flujo de mercancías a través de nuestros puertos desde el 31 de diciembre», dijo. «Los costos se suman con cada procedimiento adicional o demora, y cada libra gastada en nuevas medidas de cumplimiento sería una libra menos para capacitación, equipo o asegurar nuevos clientes».
‘Un punto de inflexión extraordinario en la vida de esta nación’
Una fuente del gobierno dijo anoche: «Solo hay dos resultados probables en la negociación: un acuerdo de libre comercio como Canadá o un acuerdo más flexible como Australia, y estaremos felices de buscar ambos».
Fuentes de la UE respondieron diciendo que si el gobierno británico busca un acuerdo al estilo australiano que involucre aranceles para algunos productos, sería «imposible» conseguirlo para finales de 2020.
“Dado el cronograma de 11 meses de Downing Street — que en la práctica son solo ocho para que se negocie y ratifique un acuerdo — los únicos resultados posibles para fin de año son un acuerdo de libre comercio de aranceles cero, cuotas cero, o ningún acuerdo y que se rijan por la Organización Mundial del Comercio», dijo la fuente. «No es grave sugerir que una negociación arancelaria línea por línea puede tener lugar en ese plazo. Sería material y políticamente imposible».
Anoche Sir Keir Starmer, ministro del Brexit de la oposición y favorito para suceder a Jeremy Corbyn como líder laborista, dijo que el tipo de Brexit que persigue Johnson dañaría al país y a su economía.
Starmer dijo: «Johnson no entiende, o no le importa, el daño que el acuerdo del Brexit que propone le hará al país».
“Debilitaría los derechos de los trabajadores, estándares de consumo y ambientales, y conduciría a importantes barreras al comercio con la UE. Al elegir perseguir un Brexit duro, también se asegurará de que la economía de Irlanda del Norte se separe más del resto de la de Reino Unido».
Dacian Ciolos, exprimer ministro de Rumania que dirige el grupo Renovación de Emmanuel Macron al interior del Parlamento Europeo, dijo que el Brexit había llevado la relación entre Reino Unido y la UE a «un momento bajo».
«Sin embargo, estoy seguro de que tanto la UE como Reino Unido encontrarán el mejor acuerdo para colaborar en el futuro», dijo. “Como en cualquier relación, este acuerdo debe ser equilibrado y las puertas deben abrirse en ambos lados. La medida en que la UE pueda abrirse y hacer concesiones dependerá en gran medida de la medida en que el gobierno británico esté dispuesto a cooperar. Pero, obviamente, un acuerdo nunca podrá ser tan bueno como ser miembro de la UE”.
El Brexit puede ya estar terminado en un aspecto, pero en muchos otros tiene un largo camino por recorrer.
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Restricciones de viaje hunden más a China en el aislamiento
La creciente epidemia de coronavirus está aislando a China, ya que los demás países que tratan de evitar la infección o contienen sus propios brotes más pequeños impiden la entrada de viajeros desde China, mientras corporaciones como Apple reducen sus viajes y negocios allí.
Reino Unido anunció el sábado que había retirado a todo el personal, excepto el esencial, de sus embajadas y consulados en China, mientras autoridades en Londres se ocupaban de las consecuencias de los dos primeros casos confirmados en Gran Bretaña: un estudiante de la Universidad de York y un pariente que lo visitaba.
El vicecanciller de la universidad, Charlie Jeffery, dijo que aunque entendía que los diagnósticos «causarían preocupación y ansiedad», no interrumpirían las clases en la universidad. «Estamos trabajando estrechamente con la agencia líder, Public Health England y otras agencias para manejar esta situación», dijo.
Los dos pacientes están ahora en cuarentena en Newcastle, y la habitación del hotel de York en la que se habían hospedado ha sido desinfectada.
Las autoridades están tratando de rastrear a las personas que tuvieron «contacto cercano» con la pareja, lo que se define como pasar al menos 15 minutos a dos metros de la persona infectada.
En total, 203 personas han sido examinadas por la enfermedad en Gran Bretaña, y solo dos resultados han sido positivos. La gran mayoría de las infecciones por el virus todavía se encuentran dentro de China y se concentran en la provincia de Hubei. Para el sábado, se habían confirmado casi 12,000 casos y 259 muertes.
Sin embargo, la rápida propagación mundial del virus más allá de las fronteras chinas ha aumentado el temor de que otros países puedan enfrentar sus propios brotes a gran escala, y muchos gobiernos están tomando medidas cada vez más fuertes para prevenir una epidemia en su territorio.
El sábado, luego de que lo hiciera Estados Unidos, Australia ha impuesto una prohibición radical de entrada a la mayoría de viajeros de China. Canberra dijo que a los ciudadanos, residentes o parientes cercanos aún se les permitiría ingresar. Por su parte, países como Uzbekistán y Vietnam cancelaron por completo los vuelos desde China.
Decenas de transportistas comerciales también han reducido o interrumpido sus vuelos a China, y varias cadenas de hoteles han dicho que permitirán que las reservas sean canceladas de forma gratuita por viajeros chinos o personas que hayan planeado visitar China. Importantes empresas como Google y Facebook han prohibido los viajes al país, mientras que los minoristas internacionales Starbucks y Apple ya han cerrado sus tiendas allí.
En Hong Kong — donde hay fuertes recuerdos del impacto del brote de Sars en 2003 — miles de empleados hospitalarios se declararon en huelga, exigiendo que las autoridades cierren la frontera.
Gran Bretaña aún no ha impuesto prohibiciones similares, pero se están incrementando las precauciones. Ochenta y tres ciudadanos británicos que salieron de Wuhan el viernes pasaron ayer su segunda noche de la dos semanas en cuarentena en el hospital Arrowe Park de la ciudad de Wirral.
La Universidad de Derby también pidió a un «número muy pequeño» de sus estudiantes — que abandonaron Wuhan antes de que se impusieran restricciones — que se aíslen durante 14 días. Todos se encuentran bien actualmente.
Los casos de transmisión de persona a persona — que han impulsado el rápido aumento de las infecciones dentro de China — ahora se han detectado en otros países, incluidos Alemania, Tailandia, Taiwán, Francia, Japón y Estados Unidos.
«El verdadero problema ahora para el mundo es lo que sucede fuera de China», dijo a la BBC Sir Jeremy Farrar, director de la entidad científica de beneficencia Wellcome Trust. «Lo que debemos tener en cuenta ahora es cuándo comienza a propagarse, si se propaga, en la comunidad o entre personas fuera de China. Y esa será la señal de que en realidad otros países puedan sufrir el mismo tipo de problemas que vemos en China».
Dijo que la severidad de un brote más expandido podría oscilar entre una gripe estacional de invierno, con muchas infecciones pero una tasa de mortalidad baja, y «algo similar a lo que estamos viendo en China en este momento».
«La incertidumbre en este momento significa que no podemos estar seguros del camino que tomará esta epidemia», agregó Farrar.
Modelos de proyección epidémica publicados en la prestigiosa revista médica The Lancet sugirieron que más de 75,000 personas podrían haberse infectado en Wuhan hace una semana, aproximadamente 50 veces más que el total mundial oficial de casos en ese momento. Si la transmisión de la enfermedad fue «similar dentro del país y a través del tiempo», dijo el periódico, una epidemias ya podría estar «creciendo exponencialmente en varias ciudades importantes de China con un retraso de una o dos semanas respecto al brote de Wuhan«.
Dentro de China, las reglas de cuarentena que han puesto a cerca de 50 millones de personas bajo llave se están endureciendo en algunas localidades.
Huanggang — la segunda ciudad más afectada, con más de 700 infecciones y 14 muertes — ha confinado en sus domicilios a casi todos sus habitantes. Se permitirá que una persona de cada familia consiga alimentos cada dos días, aunque hay excepciones para trabajadores médicos, enfermos que requieren tratamiento y trabajadores de supermercados y hospitales.
En otros lugares, los gobiernos locales han retrasado el final de las vacaciones por el año nuevo lunar. Escuelas y universidades no reanudarán las clases esta semana como estaba previsto, y en algunos lugares se ha dicho a las fábricas que retrasen el reinicio de sus labores.
Se ha instado a que las personas retrasen bodas, particularmente los grandes eventos planeados para hoy 2 de febrero — una fecha popular porque, escrita como una secuencia de números, forma el palíndromo «02022020».
Incluso los funerales han recibido presiones de este tipo, y se pide a las familias que procesen su luto «de manera simple y expedita» para evitar reuniones. Los cuerpos de las víctimas de coronavirus deben ser incinerados lo antes posible.