Triunfo del Sinn Féin aviva temores de una Irlanda unida

THE DAILY TELEGRAPH — SÁBADO, 7 DE MAYO DE 2022

Nacionalistas se disponen a convertirse, por primera vez, en mayoría partidaria del parlamento norirlandés

El viernes por la noche, Sinn Féin estaba camino a convertirse en el partido más votado en el recinto parlamentario de Stormont luego de las elecciones en Irlanda del Norte, mientras los unionistas — quienes defienden su permanencia como nación británica — advirtieron que este resultado podría costarle su lugar dentro de Reino Unido.

El partido nacionalista — en su momento ala política del Ejército Republicano Irlandés (IRA) — ganó el 29% de los votos de primera preferencia según la BBC, mientras que el probritánico Partido Unionista Democrático (DUP) ganó solamente el 21%.

Con 32 de los 90 escaños ocupados, Sinn Féin ha asegurado 16, comparados con los 7 del DUP.

Si se confirma su victoria cuando se declare el resultado el sábado, sería la primera vez que un partido que quiere unirse a la República de Irlanda gana las elecciones para el ejecutivo de Irlanda del Norte.

El resultado sumiría en la incertidumbre el acuerdo que tienen ambos partidos para compartir el poder, con la advertencia del DUP de que podría no aceptar compartir el poder en Stormont — lo que complicaría las conversaciones sobre controles aduaneros posteriores al Brexit.

El cambio histórico parece haber anulado más de un siglo de mayorías unionistas y protestantes en Irlanda del Norte, desde que el país se creó en 1921 separado de la independiente Irlanda del Sur (hoy República de Irlanda), mayoritariamente católica.

También es probable que el resultado electoral vuelva a encender el debate sobre un referéndum conducente a que Irlanda del Norte y la República de Irlanda se fusionen en un solo país — posibilidad de la que advirtieron los unionistas durante la campaña.

Oliver Dowden, presidente del Partido Conservador, dijo que el Gobierno británico «defendería» la Unión dado el caso, pero enfatizó que una votación solo se llevaría a cabo si hubiera una «mayoría sostenida» que propugne la unión de las Irlandas.

El hecho podría convertirse en el resultado más importante de las elecciones locales del jueves último, en que los conservadores de Boris Johnson sufrieron pérdidas significativas.

Mientras continuaba el conteo anoche, el partido tory había perdido 397 escaños en gobiernos locales y el control de 12 ayuntamientos, mientras que los laboristas obtuvieron 252 escaños y el control de ocho ayuntamientos.

El porcentaje de votos proyectado tenía a los laboristas claramente a la cabeza con un 35%, seguidos por los conservadores con un 30% y los liberal-demócratas con un 19% — más de lo que se esperaba.

Los laboristas saborearon el éxito en Londres arrebatando a los tories los ayuntamientos de Westminster, Wandsworth y Barnet, y quitándoles el papel de segunda fuerza en Escocia.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP) terminó como el partido más beneficiado en las elecciones municipales escocesas, e insistió en que estaba trabajando «a toda máquina» para conseguir un referéndum independentista el año próximo.

Sin embargo, al líder laborista Sir Keir Starmer le costó lograr avances en el corazón tradicional del antiguo ‘muro rojo’ (poblaciones de habitual voto laborista) en las Midlands y el norte de Inglaterra, lo que permitió a Johnson describir «resultados mixtos» en la noche electoral.

Hubo menos motivos de alegría para el primer ministro británico en los distritos electorales rurales tradicionales del sur, donde los liberal-demócratas obtuvieron decenas de escaños.

En Irlanda del Norte el DUP ha sufrido una significativa derrota — así como la posibilidad de un primer ministro irlandés del Sinn Féin — después de más de 20 años como el mayor partido.

Sir Jeffrey Donaldson, líder del DUP, había pedido a aquellos que querían seguir siendo parte del Reino Unido que apoyaran a su partido para evitar una elección sobre la frontera — la cual debe ser convocada por Londres y por Dublín — y oponerse al Protocolo de Irlanda del Norte posterior al Brexit.

A pesar de ello, los primeros resultados muestran que el DUP estaba dando votos a unionistas de extremos de línea dura y moderados también, así como al centrista e intercomunitario Partido Alianza, en un intento de amortiguar la pérdida de su mayoría parlamentaria.

Sir Jeffrey dijo que el unionismo «simplemente no puede permitirse las divisiones existentes» porque ha perjudicado su «capacidad de ganar elecciones», mientras el experto en encuestas Sir John Curtice predecía una victoria del Sinn Féin.

Michelle O’Neill, vicepresidenta de Sinn Féin, dijo: «Dijimos que esta sería una elección sobre el futuro. Posiblemente sea una elección histórica, por muchas razones.»

O’Neill tiene como objetivo la reunificación, pero minimizó cualquier perspectiva de una consulta inmediata sobre fronteras en una campaña que centró en la atención médica y el coste de vida.

Por su parte, Dowden prometió luchar para mantener unida a la Unión si una «mayoría sostenida de opinión nacionalista a favor de una Irlanda unida» desencadenara una encuesta fronteriza.

Dowden declaró a Sky News que estaba «seguro» de que el Gobierno podría «defender» a Reino Unido de una ruptura en un referéndum, que algunos comentaristas afirman que es poco probable que se celebre en un futuro próximo.

Hablando el viernes antes de que se conociera el resultado, Boris Johnson insinuó que podría tomar una línea más dura con Bruselas sobre la renegociación de los controles fronterizos posteriores al Brexit para las mercancías que ingresen y salgan de Irlanda del Norte.

El primer ministro británico dijo: «Lo más importante es que continuamos apoyando el equilibrio del Acuerdo del Viernes Santo en todas las comunidades de Irlanda del Norte. Eso es lo que vamos a hacer.»

«Y cualesquiera que sean los acuerdos que tengamos, tienen que tener apoyo intercomunitario. De eso se trata el Acuerdo del Viernes Santo.»

Edwin Poots, exlíder del DUP, dijo que Johnson debe incluir la eliminación del protocolo en el discurso de la Reina la próxima semana, o el acuerdo quedaría «estancado». Downing Street indicó esta semana que no se comprometería públicamente con tal medida.

Naomi Long, líder del Partido Alianza — que se ha convertido en el tercer partido más grande, después de ganar el apoyo de los votantes cansados ​​de las viejas divisiones sectarias — dijo que había sido un «buen día».

Alianza no podrá formar un Ejecutivo con Sinn Féin, porque las reglas de Stormont dictan que el poder compartido debe ser entre los partidos mayores, el nacionalista y el unionista. Alianza se define como «ninguno de las dos», y solo puede integrar el Ejecutivo con Sinn Féin o el DUP.

El DUP ha dicho que no compartirá el poder sin un acuerdo de que el Protocolo de Irlanda del Norte — que creó la frontera en el Mar de Irlanda — sea eliminado o reemplazado.

Dicho protocolo revolucionó Stormont en febrero pasado como protesta por el acuerdo del Brexit, e Irlanda del Norte podría enfrentar meses de conversaciones estancadas entre las dos partes.

La oficina electoral de Irlanda del Norte dijo que se obtuvieron 873.787 votos en total en las elecciones de Stormont y que la participación fue del 63,61%, más alta de lo esperado.

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