THE DAILY TELEGRAPH — MIÉRCOLES, 15 DE ENERO DE 2020
Thomas Markle podría comparecer en la corte con su evidencia clave en la defensa de diario
El padre de la duquesa de Sussex está preparado para testificar en contra de su propia hija, sobre la acusación que ella hizo a un periódico sensacionalista por publicar ilegalmente una de sus cartas privadas a él.
Documentos legales vistos por The Telegraph han confirmado que la evidencia de Thomas Markle formará parte de la defensa de The Mail on Sunday contra la acción legal de la duquesa por violación de privacidad, derechos de autor y protección de datos.
La documentación de la corte revela mensajes de texto enviados por el señor Markle a su hija, y ponen al descubierto la relación deteriorada entre los dos en el momento de su boda con el Príncipe Harry.
La evidencia se presentó en el Tribunal Superior el martes, un día después de que la Reina emitiera un comunicado confirmando la separación de la pareja de la familia real.
La revelación se produce después de una semana de crispación para la monarquía, especialmente por el «mensaje personal» del duque y la duquesa el miércoles pasado sobre sus intenciones de «apartarse», que dejó a la reina Isabel II «herida» y «decepcionada» y culminó en una cumbre familiar en Sandringham.
La familia real está trabajando en un acuerdo que permitirá a los Sussex adoptar un nuevo rol, que les dará independencia financiera y les permitirá pasar más tiempo en Canadá.
La duquesa fue vista el martes por la noche por primera vez desde que regresó a Canadá, abordando un hidroavión en la isla de Vancouver sin su hijo, Archie.
Si el caso de la duquesa contra The Mail on Sunday va a juicio, es probable que Markle testifique en contra de su hija y la duquesa se vea obligada a declarar en su contra.
Encargada por la empresa matriz del rotativo, Associated Newspapers, la defensa de 44 páginas acusa a la duquesa de «autopromocionarse» haciendo público «a sabiendas» el contenido de la carta para quedar con una imagen más halagadora.
Los documentos — aparentemente escritos con la cooperación del señor Markle — justifican la publicación de extractos de la carta y su respuesta en febrero pasado, insistiendo en que era «necesario por el bien de la verdad, la equidad y la reputación del señor Markle, y para que el público no debe ser engañado», agregando que «los derechos de privacidad de la Demandante no se extienden a silenciar a su padre».
En octubre pasado, el duque de Sussex dijo que él y su esposa se habían visto obligados a tomar medidas contra la «propaganda implacable» de las publicaciones de Associated Newspapers, en un emotivo ataque contra lo que describió como una «campaña despiadada» contra su esposa. Acusando a los medios sensacionalistas de comportamiento de «intimidación» que «destruye personas y destruye vidas», el príncipe Harry evocó recuerdos de su madre, Diana, princesa de Gales, diciendo que «su miedo más profundo es que la historia se repita».
The Mail on Sunday publicó los extractos, junto con una entrevista con Markle, cuatro días después de que la revista estadounidense People publicara artículos que, según se afirma, se basaron en entrevistas anónimas con cinco de los amigos más cercanos de la duquesa que se opusieron al «bullying global» al que se enfrentaba.
Además de confirmar la existencia de la carta, una «hermana» no identificada dijo a la publicación norteamericana People que Markle nunca había contactado a su hija, alegando que la duquesa estaba «llamando, enviando mensajes de texto, incluso hasta la noche anterior a la boda» el 19 de mayo de 2018 después de que tuviera que retirarse después de una intervención cardíaca de urgencia.
Sin embargo, de acuerdo con los documentos de la corte, el último mensaje que recibió Markle fue un texto supuestamente enviado el 17 de mayo «recriminándole por hablar con la prensa, diciéndole que pare y acusándole de causar daño a su hija», supuestamente firmado «Con amor, M y H.» La defensa también afirma que la pareja «no preguntó cómo estaba él ni cómo le había ido con la operación».
El documento incluye detalles sobre cómo Markle se sintió «arrojado al olvido» y que nadie vino a verlo antes de la boda, mientras que la madre de la duquesa, Doria Ragland, había sido informada personalmente del compromiso real por dos funcionarios de la embajada británica, quienes visitaron su casa de Los Ángeles.
Al cuestionar las afirmaciones de que la duquesa lo llamó 20 veces cuando estaba en el hospital, la defensa alega que Markle no recibió «ni tarjeta ni buenos deseos» e incluso contradice la afirmación de la duquesa de que ella se financió a sí misma en la universidad, diciendo: «Markle había apoyado la Demandante a lo largo de su infancia y juventud. Le había pagado las pensiones de la escuela privada. Él pagó toda su matrícula universitaria y, después de que ella dejara la universidad Northwestern, él continuó pagando sus préstamos estudiantiles, incluso después de que ella obtuviera un papel bien pagado en [la serie de televisión] Suits.”
Los documentos de la corte dicen: “Después de la publicación de la entrevista y los informes de People, ni la existencia ni el contenido de la carta fueron confidenciales.”
«El señor Markle también tenía derecho a corregir públicamente la información falsa y dañina (para él) que se había dado a conocer sobre su conducta en la entrevista de People, y a publicar la mayor parte de la carta y su contenido que fueran necesarios para ese propósito.»
La defensa también alega que Markle no ha tenido noticias de su hija desde agosto de 2018, cuando envió la carta «copiada inmaculadamente» donde se «autofelicitaba».
Señalando que estaba escrita «en su propia letra perfectamente trazada» sin «tachas ni enmiendas», el grupo de periódicos afirma que «debe deducirse también del cuidado que la Demandante asumió en la presentación de la carta que ella anticipó que sería divulgada y leída por terceros». Señala que la duquesa «eligió permanecer en silencio» sobre el tema de si autorizaba a sus amigos a hablar con People.
Dicha revista publicó el martes una historia citando a un «amigo de la familia» que habría dicho que la pareja sentía que no tuvieron más remedio que manejar las cosas como lo hicieron.
Los procedimientos en la División de Cancillería del Tribunal Superior están siendo financiados de forma privada por los Sussex, y cualquier producto de los daños otorgados se donará a una organización benéfica contra el acoso escolar. Sin embargo, los expertos legales dijeron que la pareja ya había gastado alrededor de £350,000 en acciones judiciales hasta el momento. Fuentes cercanas a ellos insisten en que están «decididos a pasar el día en la corte» y que llevarán el caso «hasta el final».
Un portavoz de The Mail on Sunday dijo que respaldaba la declaración anterior, y que defendería el caso «enérgicamente».
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Conversaciones en el pub pueden ser acoso, advierte regulador de igualdad
Las empresas deben capacitar a su personal para que «bromas» en el pub y publicaciones en redes sociales puedan configurar acoso sexual, advirtió el regulador de la igualdad en una carta a importantes empresas británicas.
Rebecca Hilsenrath — presidenta de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos — ha escrito a más de 400 empleadores advirtiéndoles que tienen que «intensificar la acción contra el mal comportamiento» a medida que se publican nuevas pautas para abordar el acoso sexual.
El anuncio se produce después de que The Telegraph revelara que el propietario de Topshop, Sir Philip Green, pagó sumas de hasta seis cifras para silenciar las acusaciones de tocamientos y comentarios inapropiados que recibió de su personal, durante el escándalo #MeToo.
Al dar el paso inusual de contactar directamente a los CEOs de las empresas, Hilsenrath señaló: «Los casos recientes de perfil alto han arrojado una luz importante sobre el acoso continuo que enfrentan muchas mujeres en su lugar de trabajo, y han demostrado que todavía tenemos que hacer más para modernizar las culturas laborales.»
La carta, a la que The Telegraph ha tenido acceso, apunta a una nueva orientación técnica que el organismo de control espera «se convierta en una disposición legal exigible por ley».
La investigación ha encontrado que las tres cuartas partes de los trabajadores han sufrido acoso sexual, y el escándalo #MeToo muestra que el hecho «es generalizado en contextos tan diversos como en Hollywood y en [las oficinas del Parlamento en] Westminster», dice el regulador, advirtiendo que la evidencia de la necesidad de una «acción más dura» es ahora «abrumadora».
Se ha aconsejado a los empleadores que tomen siete pasos: desarrollar políticas efectivas contra el acoso, involucrar al personal, reducir los riesgos, simplificar la presentación de informes, brindar capacitación, actuar de inmediato cuando se presente una queja y tomar medidas para proteger al personal del acoso por parte de terceros, como los clientes para el personal de atención al público.
La guía se puede usar como evidencia en un tribunal de trabajo, y se espera que se convierta en un código de práctica legal cuando el Gobierno anuncie los resultados de su consulta sobre las leyes vigentes.
