THE INDEPENDENT — MIÉRCOLES, 4 DE DICIEMBRE 2019
Primer ministro «deplora» aranceles de represalia de EE.UU. al queso y champán franceses
Boris Johnson se ha arriesgado a colisionar frontalmente con Donald Trump durante la visita del presidente a Londres, al insistir en que continuará con el gravamen de un nuevo impuesto sobre los gigantes tecnológicos norteamericanos.
El primer ministro ha sugerido que «deplora» la represalia de Washington contra Francia por imponer un impuesto similar.
Trump ha amenazado con imponer aranceles de importación de hasta el 100 por ciento — casi £2 mil millones anuales — sobre productos franceses como el queso, champán y los bolsos de mano finos, después de la introducción de un impuesto a los servicios digitales que, según él, penalizará a empresas como Google, Amazon y Facebook.
A partir de abril del próximo año, Reino Unido debe imponer su propio impuesto de servicios digitales del 2% sobre los ingresos de los motores de búsqueda, plataformas de redes sociales y mercados en línea que obtienen valor de los usuarios británicos.
Cuando se le preguntó si respaldaba la amenaza de Trump, Johnson dijo: «Obviamente lo lamento, no creo que las guerras comerciales sean nada bueno.»
“Creo que debemos analizar las operaciones de las grandes compañías digitales y los enormes ingresos que obtienen en Reino Unido y la cantidad de impuestos que pagan.»
“Necesitamos resolver eso. Necesitan hacer una contribución más justa.»
La introducción de la nueva tasa corre el riesgo de provocar una disputa transatlántica en el mismo momento en que Johnson confía en un acuerdo comercial rápido y ambicioso con Estados Unidos para compensar la probable disminución de los vínculos comerciales con los socios comerciales de la UE de Gran Bretaña después del Brexit.
El primer ministro ya ha limitado el alcance de un posible acuerdo comercial de Estados Unidos al descartar la privatización de los servicios del NHS.
El nuevo impuesto fue anunciado en el presupuesto de 2018 por el entonces canciller Philip Hammond como una forma de nivelar el campo de juego para los gigantes tecnológicos mundiales, los cuales explotan el sistema internacional para minimizar sus obligaciones fiscales y negocios físicos vinculados a tasas impositivas locales.
Hammond dijo entonces: «Claramente, no es sostenible ni justo que las empresas de plataformas digitales puedan generar un valor sustancial en Reino Unido sin pagar impuestos aquí.»
Luego de las conversaciones con el presidente francés Emmanuel Macron en Londres el martes, Trump advirtió que los impuestos a las importaciones francesas podrían ser «sustanciales».
Al referirse a las corporaciones tecnológicas que quedarán atrapadas por el nuevo impuesto, Trump dijo: «Son empresas estadounidenses. Queremos cobrar impuestos a las empresas estadounidenses. Eso es importante. Queremos cobrarles impuestos. No queremos que nadie más les cobre impuestos.»
“Y como el presidente [Macron] sabe, cobramos impuestos al vino y tenemos otros impuestos programados. Preferiríamos no hacerlo. Funcionará o buscaremos algún impuesto mutuamente beneficioso. Y el impuesto será sustancial y no estoy seguro de que lleguemos a eso, pero podríamos llegar a eso.»
Durante una visita de campaña electoral a Salisbury, Johnson enfatizó que quería seguir en buenos términos con Trump, quien dijo el martes que el primer ministro «es muy capaz y creo que hará un buen trabajo».
«Es muy importante que el primer ministro de Reino Unido tenga buenas relaciones con el presidente de los Estados Unidos,» dijo Johnson.
«Eso es solo un hecho geopolítico y geoestratégico, así como creo que es muy importante para nosotros contar con el Elysée (el Palacio del Elíseo, la oficina del presidente francés), el Kanzleramt (la oficina de la canciller alemana) y en cualquier otro lugar.»
«El papel de Reino Unido en la OTAN es ser el aglutinante. Somos el segundo país más grande. Somos el país que históricamente ha ayudado a unir el Atlántico y a unir a Europa y América, y eso es lo que vamos a seguir haciendo.»
La visita de Trump a Londres para la reunión de líderes de la OTAN ha estado plagada de preguntas sobre las acusaciones laboristas de que el acceso a los mercados del NHS para gigantes corporativos estadounidenses está aún sobre la mesa de conversaciones sobre las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Reino Unido después del Brexit.
