‘Ahora tenemos los números’

METRO — LUNES, 21 DE OCTUBRE 2019

Primer ministro espera esquivar a oponentes haciendo aprobar el Brexit hoy

Boris Johnson intentará nuevamente conseguir que su acuerdo del Brexit sea aprobado por el Parlamento hoy.

El primer ministro ha presentado a la orden del día una votación para esta tarde, lo que ha hecho que el ministro Dominic Raab afirme que «parece que tenemos los números en la Cámara de los Comunes».

Sin embargo, en caso de que su plan no resulte, Johnson tendrá que presentar el acuerdo a los parlamentarios nuevamente con el Proyecto de Ley de Acuerdo de Retirada, el cual seguramente será alterado por sus oponentes con ‘decenas’ de enmiendas.

Entre las adiciones que quieren hacerle al anteproyecto, está la unión aduanera de todo Reino Unido con la Unión Europea y la convocatoria a un segundo referéndum.

Raab, ministro del Brexit, dijo que Johnson (foto) podría ganar la votación directa de hoy porque muchos otros parlamentarios quieren que termine el atasco procesal en la Cámara.

«Hay un montón de gente que dice háganlo de una buena vez y sigamos adelante,» dijo ayer en el programa periodístico dominical The Andrew Marr Show de BBC1.

Sin embargo John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, ha advertido que podría no admitir la propuesta en la orden del día, diciendo que está «sorprendido» de que Jacob Rees-Mogg — quien se encarga de los asuntos parlamentarios del primer ministro — anunciara que el gobierno solicitaría otra votación significativa el lunes.

Es probable que Bercow decida que el gobierno no puede volver a presentar la misma moción.

Johnson se niega a firmar carta de extensión del Brexit

THE OBSERVER — DOMINGO, 20 DE OCTUBRE 2019

‘No la envío yo’ dijo al enviar fotocopia del pedido de los parlamentarios

Boris Johnson ha dicho a la UE que «no está pidiendo» un «profundamente corrosivo» aplazamiento para el Brexit, al ordenar a un diplomático de alto rango que enviara una fotocopia sin firma de la solicitud elaborada por los parlamentarios, solicitando una extensión a Bruselas.

El primer ministro británico llamó anoche a los líderes europeos para declarar que la carta que los parlamentarios habían obligado al gobierno a enviar a Donald Tusk, presidente del consejo de la UE, «es una carta del Parlamento, no mi carta».

Una fuente confiable de Downing Street dijo que Johnson le estaba pidiendo que «invitara al Parlamento a reconsiderar», sobre la base de que «lo mejor para Reino Unido y Europa» es que el Brexit tenga lugar el 31 de octubre.

En una tercera carta a Tusk, presidente del Consejo de la UE, Johnson dijo que un retraso sería «profundamente corrosivo», después de que los parlamentarios arruinaran la votación de su acuerdo ayer, en lo que la oficina del primer ministro describió como un intento de ‘descarrilar’ el Brexit.

Anoche, Johnson y el presidente francés Emmanuel Macron estuvieron de acuerdo en que no debería haber más extensiones de la membresía de Reino Unido, mientras el Palacio del Elíseo decía que un retraso adicional «no interesa a nadie».

Sin embargo, la medida establece una nueva confrontación importante entre el Primer Ministro y el Parlamento, después de que los parlamentarios insistieran en que la llamada Ley Benn — presentada con la ayuda de los rebeldes conservadores el mes pasado — requería que Johnson firmara una carta de dos párrafos pidiendo una extensión hasta el 31 de enero.

Mañana lunes, es probable que los activistas por la permanencia en Europa denuncien ante la corte civil suprema de Escocia que el primer ministro ha violado la legislación, y un fallo emitido por esa corte de no «frustrar» la ley. Sin embargo, la fuente dijo que los abogados del gobierno y Geoffrey Cox, el Fiscal General, consideran que «nada en la Ley Benn obliga al Primer Ministro a cambiar de política», lo que según ellos le permite expresar su insistencia en aprobar un acuerdo y entregar el Brexit el 31 de octubre. Los partidarios de la permanencia «dirán que esto es ilegal [pero] no creemos que lo sea», dijo la fuente.

Sir Tim Barrow — enviado de Reino Unido a la UE — simplemente envió a Tusk una «fotocopia» no firmada de la carta de la legislación — a tiempo para la fecha límite de la medianoche de ayer según la Ley Benn — junto con una nota de presentación que decía que la estaba enviando «según lo requerido» por la ley. La carta en sí no fue firmada.

En su propia carta, Johnson prometió que continuaría buscando la aprobación del Parlamento. Dijo que una mayor demora «dañaría los intereses de Reino Unido y nuestros socios de la UE».

Downing Street quiere que los líderes de la UE rechacen la demora para obligar a los parlamentarios a elegir esta semana entre aprobar el acuerdo de Johnson y una salida sin acuerdo.

Los ayudantes de Johnson esperan que los líderes de la UE, incluida Angela Merkel, se nieguen a responder a la carta hasta una cumbre que se debe celebrar el 28 de octubre — tres días antes de la fecha límite — dejando a los parlamentarios con una «enorme apuesta» si rechazan el acuerdo esta semana.

La medida se produjo luego de los siguientes hechos:

  • Johnson convenció ayer de apoyarle a 27 de los 28 ‘Brexiteers’ que se negaron a respaldar el Acuerdo de Retirada de Theresa May
  • Seis parlamentarios laboristas apoyaron a Johnson votando en contra de la enmienda de Sir Oliver Letwin que obligaba al Primer Ministro a buscar la extensión, junto con cinco exmiembros del partido que ahora son independientes
  • En un artículo en el The Sunday Telegraph, la vicepresidenta Dame Eleanor Laing sugiere que John Bercow se ha «desviado» del estado de derecho en las decisiones que ha tomado sobre el Brexit, ya que el presidente de la Cámara de los Comunes dejó entrever que podría burlar el plan de Johnson de poner su acuerdo a votación mañana
  • Cientos de miles de partidarios de un segundo referéndum se manifestaron en las afueras del Parlamento, donde Jacob Rees-Mogg, Andrea Leadsom y Michael Gove fueron escrachados por el público mientras salían del recinto bajo escolta policial.

 

Johnson también ha escrito a líderes europeos pidiéndoles mantener la fecha del 31 de octubre

La Ley Benn había establecido ayer como la fecha límite para que Johnson obtuviera la aprobación del Parlamento para un acuerdo de Brexit, antes de enviar la carta a Tusk en busca de una extensión hasta el 31 de enero.

A pesar de ello una enmienda elaborada por Sir Oliver — que fue desaforado de la bancada conservadora por su apoyo a la Ley Benn — redujo la relevancia de la votación, al afirmar que el acuerdo no se aprobaría formalmente hasta que los parlamentarios hubieran votado a través del Proyecto de Ley de Implementación del Acuerdo de Retirada, el cual formalizará el acuerdo de Johnson.

Sir Oliver — a quien se unió el excanciller Philip Hammond — insistió en que la enmienda era necesaria como una «póliza de seguro» en caso de que los rebeldes enmendaran la legislación la próxima semana y los conservadores se negaran a respaldarla, poniendo en marcha a Reino Unido para salir sin acuerdo el 31 de octubre.

La enmienda fue aprobada con la ayuda de los 10 parlamentarios del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP), después de que declararan su oposición al acuerdo de Johnson.

Aún así, los ministros insisten en que un aplazamiento es innecesario, y lo califican como el deseo de los parlamentarios que quieren anular el resultado del referéndum de 2016.

Anoche, una fuente confiable del Downing Street dijo: «El Primer Ministro ha llamado por teléfono a los líderes de la UE, para decirles que la demora es muy mala y que no debería haberla, y que ‘esta carta es del Parlamento, no mía. No estoy pidiendo un retraso. Lo mejor para Reino Unido y Europa es que Gran Bretaña se vaya el 31 de octubre. Deberías invitar al Parlamento a reconsiderar’.»

«Vamos a seguir adelante y obligaremos al Parlamento a asumir su responsabilidad», continuó la fuente. También dijo que los parlamentarios se habían negado a activar una elección y «por lo tanto, el Gobierno tiene que continuar».

Los líderes de la UE tendrían que aprobar la solicitud de una extensión por unanimidad. Johnson los instó a rechazar una extensión sobre la base de que «si obligan al Parlamento a elegir» entre su acuerdo y la salida sin acuerdo, «el acuerdo se concretará».

«Creo que existe una posibilidad razonable de que Macron, Merkel y otros digan «no creemos que deba haber un retraso», dijo la fuente. El viernes, Macron dijo: «No creo que otorguemos más demoras.» Downing Street espera que Merkel, la canciller alemana, adopte un enfoque similar.

Ayer, Johnson dijo a los parlamentarios:

“No negociaré un retraso con la UE, ni la ley me obliga a hacerlo. Les diré a nuestros amigos y colegas en la UE exactamente lo que les dije a todos en los últimos 88 días que he servido como Primer Ministro: que un retraso adicional sería malo para este país, malo para la Unión Europea y malo para la democracia. Entonces, la próxima semana, el Gobierno presentará la legislación necesaria para que salgamos de la UE con nuestro nuevo acuerdo el 31 de octubre. Y espero que nuestros colegas y amigos de la UE no se sientan atraídos. No creo que les atraiga la demora.»

Una fuente del gobierno dijo que la enmienda de Sir Oliver había «aumentado la probabilidad» de salida sin acuerdo. Los ministros han «acelerado» los preparativos para este escenario.

A las 10 pm de anoche, Tusk dijo que había recibido la solicitud de extensión. «Ahora comenzaré a consultar a los líderes de la UE sobre cómo reaccionar,» tuiteó.

Ayer Joanna Cherry — jurista y parlamentaria del Partido Nacional Escocés (SNP) — dijo a los Comunes que Johnson tenía que firmar la carta, de acuerdo con la legislación y con el fallo del Tribunal de Sesiones en Edimburgo. Por su parte, el ‘Speaker’ Bercow incluso indicó que él podía firmar la carta si Johnson se negaba.

Anoche, la rebelde laborista Caroline Flint describió la enmienda de Sir Oliver como una «medida de pánico para reinsertar el retraso de tres meses, solo por una razón: para frustrar un acuerdo».

Nada de demoras, dice Johnson luego de humillante derrota en el Parlamento

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THE OBSERVER — DOMINGO, 20 DE OCTUBRE 2019

Cámara de los Comunes vota retener la aprobación del acuerdo con la UE

Boris Johnson ha sido advertido el sábado de que se arriesga a un nuevo proceso en los tribunales, después de haber reaccionado ante una humillante derrota de los Comunes sobre el Brexit pidiendo a los líderes de la UE que rechacen cualquier extensión de la membresía de Gran Bretaña en la Unión Europea.

Después de que los parlamentarios votaran por 322 a 306 para retener la aprobación de su acuerdo de salida de la UE, el primer ministro se vio obligado a escribir un mensaje a Bruselas antes de las 11 pm del sábado, para solicitar una extensión hasta el 31 de enero de 2020 y así cumplir con los términos de la ‘Ley Benn’.

Sin embargo, al estar acercándose la fecha límite, Johnson escribió a los parlamentarios conservadores informando de que diría a la UE que «el retraso no es una solución».

Poco antes de la fecha límite, el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk tuiteó: “La solicitud de extensión acaba de llegar. Ahora comenzaré a consultar con los líderes de la UE sobre cómo reaccionar.”

Johnson había enviado tres cartas: una fotocopia sin firmar de la solicitud que estaba obligado a enviar en virtud de la Ley Benn, una carta explicativa del embajador de Reino Unido en la UE, y otra carta explicando que Downing Street no quiere una extensión del Brexit porque sería «profundamente corrosiva».

Una fuente de la UE dijo que en la llamada entre Tusk y Johnson — a las 7.15 pm hora de Londres de ayer sábado — el primer ministro había confirmado que la solicitud se enviaría en cuestión de horas. Funcionarios en Bruselas dijeron que no había duda de que se otorgaría una solicitud de extensión, a pesar de los intentos del primer ministro de arrojar dudas sobre tal decisión.

Además, la decisión sobre los términos podría tomar hasta finales de este mes, lo que permitirá que los sucesos se desarrollen en Londres.

Tusk ahora hablará con los jefes de estado de los Veintisiete. «Esto puede llevar algunos días,» dijo la fuente.

Un exministro del gabinete conservador dijo que Johnson se estaba comportando claramente «contra el espíritu de la Ley Benn», que requería que hubiera solicitado una prórroga antes de las 11 pm del sábado si el Parlamento no había aprobado un acuerdo sobre el Brexit para entonces, o no había respaldado una salida sin acuerdo.

El exministro dijo: “Creo que esto terminará en los tribunales nuevamente. Esto está claramente en contra del espíritu de la Ley Benn y no es consistente con las garantías que Downing Street dio a los tribunales escoceses sobre la solicitud de una extensión. También pondrá al equipo legal del gobierno en una posición muy incómoda.”

El sábado, en un día de gran drama parlamentario, los legisladores retuvieron la aprobación del nuevo acuerdo del Brexit de Johnson hasta que la legislación sobre la retirada de Reino Unido haya sido debatida y aprobada por el Parlamento.

El resultado se anunció mientras alrededor de un millón de personas marchaban en la Plaza del Parlamento para exigir un segundo referéndum, como una forma de romper el punto muerto del Brexit de los últimos tres años.

A medida que las noticias de la última — y posiblemente la más aplastante — derrota de Johnson se transmitían a los manifestantes, se escuchó un gran rugido de quienes habían viajado desde todo el país para participar en la protesta.

Los partidarios de un segundo referéndum ahora planean presentar una enmienda al Proyecto de Ley de Retirada [Withdrawal Agreement Bill (WAB)], que tendrá su segunda lectura en los Comunes el martes, para hacer que la aprobación de cualquier acuerdo esté condicionada a otra votación pública.

Inmediatamente después de la votación, Johnson dijo que «no estaba ni intimidado ni consternado» por la derrota, y que seguiría adelante con el proyecto de ley para «terminar el Brexit» antes del 31 de octubre.

Para evitar preguntas sobre si cumpliría con la Ley Benn, Johnson eligió cuidadosamente sus palabras diciendo: «No negociaré un retraso con la UE, y la ley tampoco me obliga a hacerlo.»

Por su parte, el líder laborista Jeremy Corbyn dijo a los Comunes: “El primer ministro ahora debe cumplir con la ley. Ya no puede usar la amenaza de una salida caótica sin acuerdo para chantajear a los parlamentarios con el apoyo a su acuerdo entreguista.»

La dirección del voto fue cambiada por la decisión de los 10 parlamentarios del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) — que han apoyado a la administración conservadora desde las elecciones generales de 2017 — de votar a favor de la enmienda que exige la aprobación de su acuerdo.

Los parlamentarios dijeron que el DUP solo decidió votar a favor de la enmienda presentada por Oliver Letwin, y no abstenerse, un minuto antes de que se cerraran las puertas de los lobbies de votación.

Diez exparlamentarios conservadores — entre los que se encuentran los exministros del gabinete Philip Hammond y David Gauke — apoyaron la enmienda. Tres laboristas se abstuvieron: Melanie Onn, Rosie Cooper y Sarah Champion.

Seis parlamentarios laboristas más se rebelaron contra la consigna del partido y votaron en contra de la enmienda: Kevin Barron, Caroline Flint, Ronnie Campbell, Kate Hoey, Jim Fitzpatrick y John Mann.

Después de la votación, el líder de la cámara, Jacob Rees-Mogg, dijo que el gobierno intentará celebrar otro «voto significativo» sobre el acuerdo de Johnson mañana en un intento de recuperar la iniciativa aunque el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, sugirió que si el propósito era anular la votación del sábado, entonces podría no permitirla.

Tras decir que reflexionaría durante el fin de semana sobre qué hacer, Bercow describió la medida como «curiosa» y dijo enfáticamente: «El gobierno no es el árbitro de lo que se le ha encargado.»

Guy Verhofstadt — coordinador del Brexit por el Parlamento Europeo — tuiteó el sábado que «el lunes valoraría el resultado de la votación de hoy sobre la enmienda Letwin». Pareció aplaudir a aquellos que marcharon a favor de un nuevo referéndum, y agregó: «Pase lo que pase después, las marchas fuera del Parlamento muestran cuán importante es una estrecha relación futura entre la UE y Reino Unido.»

Según los términos de la Ley Benn, cualquier extensión otorgada por la UE finalizará tan pronto como un acuerdo del Brexit haya pasado por las cámaras de los Comunes y de los Lores.

Hay indicios de que la aprobación del WAB será difícil y prolongada, y algunos parlamentarios incluso predicen que podría ser rechazada. Se espera que los parlamentarios opuestos al acuerdo de Johnson y los partidarios de un segundo referéndum presenten numerosas enmiendas, lo que significa que no podrá aprobarse antes del 31 de octubre.

Johnson ha insistido en numerosas ocasiones en que no solicitará una extensión al Brexit bajo ninguna circunstancia. El mes pasado dijo que preferiría «estar muerto en una zanja» que hacerlo.

El sábado por la noche se especuló que el DUP — que se posicionó en contra del acuerdo de Johnson porque establece una frontera aduanera en el Mar de Irlanda y lo priva de un veto sobre futuros acuerdos para Irlanda del Norte — podría sumarse a la idea de un segundo referéndum.

Después de explicar las razones por las cuales su partido rechazó el acuerdo de Johnson, el portavoz del DUP Sammy Wilson dijo a los parlamentarios que el DUP haría todo lo posible durante la aprobación del proyecto de ley de retirada para proteger los intereses de Irlanda del Norte, mientras su líder en Westminster, Nigel Dodds, dijo que examinaría todas las enmiendas muy de cerca.

«No estaríamos cumpliendo con nuestro deber si no utilizamos todas las estrategias disponibles para tratar de obtener garantías, cambios y alteraciones que salvaguarden los intereses de Reino Unido,» dijo Wilson a los Comunes.

Johnson había descrito su plan para el Brexit — aprobado el jueves por los líderes de la UE — como «una gran perspectiva y un gran negocio», e instado a los parlamentarios a votar por él. «Es mi parecer que hemos alcanzado la mejor solución posible,» dijo.

La opinión pública está dividida equitativamente sobre si debería haber otro referéndum, según la última encuesta de Opinium para The Observer. Alrededor del 42% piensa que debería haber otra votación pública, y el 43% no está de acuerdo.

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Un millón sale a las calles por la votación popular

En una de las manifestaciones públicas más grandes en la historia británica, una multitud estimada en alrededor de un millón de personas marchó en las inmediaciones del Parlamento ayer, para exigir que los legisladores les otorguen un nuevo referéndum sobre el Brexit.

Los organizadores de la marcha dijeron que la participación — impulsada por el buen tiempo y la promesa de un «súper sábado» — fue comparable a la reunión anterior por un segundo referéndum hace seis meses, en que otro millón de personas se concentró en el centro de Londres.

Un portavoz de la campaña People’s Vote dijo: «Nuestra evaluación se basa en asesoramiento profesional. No cabe duda de que esta es una de las mayores protestas jamás vista en este país.»

Mientras los parlamentarios debatían sobre el futuro del país dentro de Westminster, grandes multitudes se reunían en la Plaza del Parlamento, coreando lemas para que el pueblo británico tuviera una última palabra.

Encabezados por el alcalde de Londres Sadiq Khan, manifestantes de todos los rincones de Reino Unido se habían reunido anteriormente en Hyde Park junto a muchos de los ciudadanos de la UE que viven aquí, entre los que se encontraba un grupo de 50 manifestantes independentistas catalanes.

Imágenes aéreas mostraron a personas marchando por Whitehall hacia Westminster, zona del centro de Londres completamente llena por la multitud que abarrotaba todas las calles laterales a lo largo de la ruta.

Muchos ondeaban banderas y carteles de la UE que decían «Juntos por la última palabra», el título de la protesta de ayer. Otros llevaban efigies de Boris Johnson, mientras un grupo sacaba una carroza con una figura de su asistente en Downing Street, Dominic Cummings — el cual llevaba la frase «Demonic Cummings» escrita en la frente — usando al primer ministro como títere.

Poco antes de las 3 pm, cuando se supo que los parlamentarios habían votado para respaldar la enmienda presentada por Oliver Letwin, miles de personas en la Plaza del Parlamento estallaron repentinamente en aclamaciones, gritando la frase «voto popular».

Más tarde, el parlamentario laborista David Lammy reveló que podía escuchar a la multitud desde el interior de la Cámara de los Comunes.

«Podemos escuchar tu rugido,» dijo a través de Twitter.

A medida que la jubilosa multitud continuaba llegando a las calles de Westminster, Sadiq Khan dijo que los ciudadanos de la UE eran un elemento vital de lo que hace de Londres una gran ciudad.

“Son nuestros amigos, miembros de nuestra familia, son nuestros colegas. En los últimos tres años se han sentido ansiosos, preocupados y desconsolados.

“Quiero que mires a tu alrededor. Así es como se ve la democracia,» dijo el alcalde de la capital.

Sin embargo, la atmósfera optimista se enturbió después de la votación parlamentaria, cuando los conocidos antieuropeístas Andrea Leadsom y Jacob Rees-Mogg — quien llevaba de la mano a su hijo — fueron escrachados por los manifestantes a pesar de la fuerte presencia policial.

El tamaño de la marcha de ayer significaría que solo la protesta de 2003 contra la guerra de Irak — que algunas estimaciones han situado en un millón y medio de personas — fue definitivamente mayor.

Los organizadores dijeron que era imposible de calcular el número exacto, pero que habían usado «tasas de flujo y llenado, y monitoreo de densidad de multitudes» para calcular su tamaño aproximado.

La Policía Metropolitana dijo que no ofrecería cifras del tamaño de la multitud, pero en un momento emitió una declaración diciendo que la multitud era tan densa que los manifestantes ni siquiera podrían llegar a Whitehall — mucho menos al Parlamento.

Desde el principio, los números parecían coincidir con las predicciones de una gran participación, y muchos manifestantes dijeron que se mantuvieron estacionarios en Hyde Park Corner — cerca del punto de partida de la marcha — con reportes de «cuellos de botella severos» en la zona de Piccadilly, emitidos por People’s Vote.

Los organizadores de la marcha también piden a las personas que firmen una carta dirigida a Boris Johnson, a los líderes de la UE y a parlamentarios y eurodiputados, pidiéndoles que permitan «la oportunidad de verificar si queremos seguir adelante con el Brexit».

Hasta anoche, más de 23,000 personas habían firmado la petición.

Nuevo obstáculo para Johnson antes del gran día del Brexit

 

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FINANCIAL TIMES — SÁBADO, 19 DE OCTUBRE 2019

Propuesta de Letwin amenaza con derribar el acuerdo del primer ministro

El plan de Boris Johnson para retirar a Reino Unido de la Unión Europea el 31 de octubre enfrentará su momento de la verdad hoy, en que los barones del Partido Conservador se preparaban a unir fuerzas con el Partido Laborista para tirarse abajo el reluciente acuerdo del Brexit que tanto le costó conseguir al primer ministro.

El escenario del «Super Sábado» ya está listo para recibir a los cientos de miles de manifestantes que se espera acudan a Westminster a pedir un segundo referéndum, y para que Johnson tenga una aparición protagónica en las cruciales votaciones en la Cámara de los Comunes para avanzar con el proceso del Brexit.

Sin embargo, antes de llegar a votar su acuerdo del Brexit debe superar un nuevo obstáculo que le ha plantado el líder conservador Sir Oliver Letwin, y varios exministros del Gabinete como Philip Hammond y David Gauke.

Si la ‘enmienda Letwin’ es aprobada, se abriría la puerta a un escrutinio parlamentario mucho más largo y al consiguiente aplazamiento de la salida británica.

Johnson volvió de Bruselas ayer, habiendo asegurado el respaldo de la Unión Europea para su acuerdo del Brexit, y tuvo un frenético día pidiendo a parlamentarios laboristas y conservadores que le acompañen a ‘ejecutar el Brexit’.

Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, predijo que la economía británica despegaría si los parlamentarios votan por el acuerdo.

Downing Street confiaba en que podría ganar el apoyo de la mayoría o de todos los 28 ‘Brexiteers’ rebeldes conservadores que derrotaron al acuerdo de Theresa May, mientras 10 parlamentarios laboristas también apoyaron el nuevo acuerdo acercando la cuenta de Johnson a los 320 votos que necesita para ganar.

El parlamentario ‘Brexiteer’ conservador John Baron dijo que respaldaría el acuerdo de Johnosn porque el ministro del gabinete Michael Gove le había asegurado que Reino Unido podría igualmente salir de la UE sin acuerdo si no hubiera un acuerdo comercial al final del período de transición, en 2020.

Por su parte, el excanciller Philip Hammond escribió en The Times que votaría por el acuerdo solo si Johnson prometiera que no era esa su intención, diciendo: «a mí no me van a engañar diciéndome que vote por un Brexit sin acuerdo bien camuflado hasta finales de 2020».

Mientras tanto, Johnson ofrecía nuevas garantías de que Reino Unido mantendría sus altos estándares de empleo luego del Brexit, para atraer a más parlamentarios laboristas que representan a las circunscripciones electorales que apoyaron salir de Europa.

Por su parte, Jeremy Corbyn ha dicho a los parlamentarios laboristas que no recibirán represalias si desafían la orden del partido y respaldan el plan del Brexit de Johnson.

Sin embargo, ya que el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) no respalda el acuerdo, Johnson ha tenido que pasar el día de ayer tratando de ganarse los votos uno a uno. Su equipo de trabajo ha dicho que estaba usando todos sus poderes de persuasión para atraerlos.

Asimismo, el primer ministro británico ha recibido el respaldo del presidente francés Emmanuel Macron, quien aumentó la presión sobre los parlamentarios sugiriendo que la UE no aceptaría demoras adicionales. «Creo que no debemos conceder una nueva extensión,» dijo.

Aunque muchos parlamentarios creen que Macron está blufeando y que la UE finalmente sí apoyaría una extensión al Brexit para evitar el caos de un escenario sin acuerdo, el mandatario francés ha dado un valioso respaldo indirecto a los parlamentarios laboristas.

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Turquía reanudará asalto a Siria si la tregua de Washington no provoca la retirada kurda

Recep Tayyip Erdogan ha advertido que Turquía no dudará en reanudar su operación militar en el noreste de Siria si fracasa el compromiso norteamericano de permitir una zona de seguridad libre de milicias kurdas.

Hablando al día siguiente en que Washington y Ankara acordaran una tregua de cinco días, el presidente turco dijo que esperaba que Estados Unidos ‘mantuviera su promesa’.

«Pero si la promesa no se cumple, en el mismo momento en que terminen las 120 horas, nuestra operación será reactivada de una manera mucho más decidida desde el punto donde la dejamos,» dijo Erdogan ayer.

Horas después de que el acuerdo estuviera supuestamente en vigencia, las Fuerzas Democráticas Sirias controladas por los kurdos acusaron a Turquía de romper el acuerdo bombardeando áreas que controla cerca de la frontera, matando a cuatro de sus combatientes.

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‘Start-up’ londinense busca construir ‘bot’ de Warren Buffett

Una empresa de innovación tecnológica (‘start-up’) británica fundada por un inversionista corporativo de un importante fondo de inversiones está tratando de hacer un código informático que genere una reproducción robótica de Warren Buffett.

El fondo de £14 millones se lanzó en agosto de 2018 y desde entonces ha recibido un retorno del 5 por ciento, casi el doble de la ganancia del índice mundial MSCI en ese tiempo.

El exdirectivo de Havelock dijo: «Si vemos lo que ha hecho Buffett, él ve lo que las empresas pueden valer, más que lo que van a hacer en el próximo cuarto.»

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Foto principal: la policía retira a manifestantes — pertenecientes a la plataforma Extinction Rebellion — de Downing Street, ayer. Se esperan manifestaciones masivas en Londres hoy mientras los parlamentarios se reúnen en Westminster.

Brexit: ahora cierren el trato

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METRO — VIERNES, 18 DE OCTUBRE 2019

Johnson pide al Parlamento que le apoye al haber logrado un acuerdo con la UE

Boris Johnson ha celebrado ayer el acuerdo del Brexit que ha alcanzado con la UE, y anticipó que mañana los parlamentarios votarán por él.

El primer ministro dijo que era hora de «unirse y terminar esto» para que Gran Bretaña pueda salir con un acuerdo el 31 de octubre.

Sin embargo, para ganar el enfrentamiento del sábado en la Cámara de los Comunes necesitará el apoyo de parlamentarios laboristas, después de que el DUP se negara a respaldarlo.

Si no logra que los Comunes aprueben su acuerdo, Johnson está obligado por la Ley Benn a solicitar a la UE otro aplazamiento para el Brexit.

A pesar de ello el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, presionó a los parlamentarios diciéndoles que ‘no habrá aplazamiento’.

«Hemos llegado a un acuerdo y, por lo tanto, no hay argumento para más demoras. Esto debe hacerse ahora.»

En una conferencia de prensa en Bruselas con Juncker, Johnson dijo: «Cuando mis colegas en el Parlamento estudien esto, querrán votarlo el mismo sábado.»

«Ha sido largo, doloroso y divisivo. Pero la oportunidad es ahora.»

El acuerdo — al que calificó en una publicación en Twitter como «un gran acuerdo» — reemplaza a la cláusula de salvaguarda [‘backstop’] de Theresa May, que pudo haber dejado a Reino Unido dentro de la unión aduanera de la UE durante años después del Brexit, pero crea una frontera aduanera entre Irlanda del Norte y el resto de Gran Bretaña y deja al Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) sin posibilidad de vetarlo, como Johnson había propuesto anteriormente.

El partido lo acusó de «pasarse por el forro» el Acuerdo del Viernes Santo, que dice que tanto los unionistas como los nacionalistas deben dar su consentimiento a las decisiones. «[Johnson] Estaba demasiado ansioso por llegar a un acuerdo a cualquier coste,» afirmó el vicepresidente del DUP, Nigel Dodds.

Jeremy Corbyn afirmó que el acuerdo era «peor que el de Theresa May» y dijo que ordenaría a sus parlamentarios que se opongan.

«Este acuerdo lleno de concesiones no reunirá al país y debe ser rechazado,» dijo el líder laborista.

Su colega Keir Starmer, ministro del Brexit de la oposición, dijo que el acuerdo dañaría «empleos, derechos y estándares de vida». Jo Swinson, presidenta del Partido Liberal-Demócrata, dijo que el acuerdo haría más daño a Gran Bretaña que el colapso económico de 2008.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP) reveló anoche que había presentado una orden del día para agregar una enmienda al acuerdo, diseñada para activar un aplazamiento del Brexit y una elección general inmediata si los parlamentarios la votaran a favor.

«No podemos dejar el poder en manos de este gobierno conservador por más tiempo. Es hora de que los laboristas y otros partidos de la oposición dejen de vacilar y actúen,» dijo Ian Blackford, líder del SNP en la Cámara de los Comunes.

Sin embargo Sir Nicholas Soames — uno de los 21 conservadores que fueron expulsados ​​por el primer ministro por ayudar a aprobar la Ley Benn — dijo que la mayoría de los expulsados respaldarían el acuerdo.

«Mi disputa con el primer ministro no fue por nada más que la opción sin acuerdo,» agregó.

«Voy a votar a favor, y también lo harán muchos de mis colegas a quienes les quitaron el fuero parlamentario.»

Los ‘Brexiteers’ de línea dura que rechazaron el acuerdo de Theresa May también parecían estar con el primer ministro. «Felicitaciones a Boris por haber llegado tan lejos y conseguir lo que dijeron que era imposible», tuiteó Andrea Jenkyns.

Donald Tusk — quien dijo que aprobaría cualquier retraso para el Brexit — dijo que consultará a los líderes de la UE si se realiza una solicitud al respecto. El líder del Consejo Europeo se hizo eco del optimismo de Johnson, diciendo: «Parece que estamos muy cerca del tramo final.»

«Espero que los británicos elijan regresar algún día porque nuestra puerta siempre estará abierta,» añadió.

Leo Varadkar, el primer ministro irlandés, dijo que sentía que el Brexit era como un viejo amigo «que se va de aventuras, pero sin nosotros».

Y la mejoría de la libra esterlina, aún en duda

La recuperación de la libra frente al dólar estadounidense dio un frenazo intempestivo apenas unas horas después de que Reino Unido y la Unión Europea anunciaran que se había alcanzado un acuerdo sobre el Brexit.

Tras la declaración de Boris Johnson y Jean-Claude Juncker, la libra esterlina alcanzó un máximo de cinco meses para llegar a una distancia cercana, a $1.30 pero, ante las dudas de si el Parlamento aprobará el acuerdo, cayó a $ 1.285. Se registró un patrón similar frente al euro, al caer de € 1.16 a € 1.154.

Johnson consigue su acuerdo… pero el referéndum depende de los expulsados

THE INDEPENDENT — VIERNES, 18 DE OCTUBRE 2019

Rechazo del DUP hace que exconservadores tengan la llave de la votación popular

Los parlamentarios conservadores expulsados ​​del partido por Boris Johnson están listos para aprobar un nuevo referéndum sobre el Brexit si, como esperan sus impulsores, el acuerdo del primer ministro es rechazado el sábado.

Johnson firmó hoy su acuerdo en Bruselas (foto), pero la oposición del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) significa que la Cámara de los Comunes lo puede detener.

La histórica decisión laborista de respaldar un referéndum sobre el acuerdo del primer ministro — junto con la determinación del DUP de bloquearlo — ha sido aclamada como un elemento que puede «cambiar el resultado del partido».

Los partidarios de una votación final confían en que ahora tendrán los números a su favor, y que hasta 15 de los conservadores despedidos por Johnson se unirán a ellos aunque sea, fundamentalmente, solo después que el acuerdo haya sido rechazado en los Comunes.

Por esta razón, es poco probable que la votación crucial se realice el sábado. Más bien, se prevé que se retenga hasta que el acuerdo del Johnson haya sido derrotado y que se realice recién a principios de la próxima semana, como única solución a la nueva crisis creada.

Un exconservador — que ahora ocupa su escaño en la cámara como independiente — dijo a The Independent: «La mayoría de nuestro grupo respaldará el acuerdo, pero si esperamos a después de que caiga hasta 15 cambiarán de bando, más 10 o 12 conservadores que continúan con la consigna de bancada.»

«Eso significaría una mayoría para un referéndum sobre el acuerdo, pero es vital lograr la secuencia correcta y no avanzar demasiado pronto.»

El excanciller Philip Hammond, la exministra del interior Amber Rudd, el exministro del justicia David Gauke y el exportavoz de salud Stephen Hammond se encuentran entre los exconservadores que han dejado abierta la opción de respaldar un referéndum.

La posibilidad de que la mayoría de la Cámara de los Comunes apoye un referéndum se hizo mucho más probable cuando Johnson asumió el enorme riesgo de firmar un acuerdo en Bruselas sin contar con el apoyo del DUP — algo que Downing Street había dicho insistentemente que nunca sucedería.

Cuando se le preguntó si Johnson ganaría la votación, una fuente del gobierno respondió: «No voy a cometer la arrogancia de decir ‘sí, creo que tenemos los números para ganar’.» En privado, Downing Street teme perder por alrededor de 20 votos.

Antes, el Partido Laborista había anunciado repentinamente que estaba listo para permitir que se aprobara el acuerdo de Johnson si estaba unido a un referéndum, después de que Jeremy Corbyn fuera persuadido para dar el paso al frente.

Jenny Chapman — portavoz laborista sobre el Brexit — puso las posibilidades de una votación exitosa para un referéndum en «50-50», y admitió que muchos de los parlamentarios del partido todavía estaban «pensándoselo bien» antes de respaldarlo.

«Tenemos que responder a los hechos a medida que sucedan, y ser tan pragmáticos como podamos,» dijo Chapman al explicar el cambio de postura, que solo iba a respaldar un referéndum que fuera sobre un acuerdo «creíble».

Los jefes de bancada laboristas creen que pueden reducir el número de sus parlamentarios que votan en contra del referéndum a menos de 20, en comparación con los más de 30 opositores que había antes.

Margaret Beckett, co-líder laborista del comité político para el voto popular, elogió el viraje y dijo: «La decisión del laborismo de respaldar una votación popular sobre cualquier propuesta para el Brexit puede cambiar el resultado del partido.»

Se espera que el número de parlamentarios laboristas que respalden el acuerdo de Johnson sea «en números simples», después de que él debilitara los compromisos de Theresa May de mantener los derechos de los trabajadores, las protecciones ambientales y las de seguridad.

El mecanismo más claro para asegurar un referéndum final es adjuntarlo a un acuerdo coordinado, como lo propusieron los jefes de bancada laboristas Peter Kyle y Phil Wilson.

Kyle dijo que «tenía ganas de empezar», pero agregó: «No diré si vamos a empezar a presionar el sábado o no.» Agregó: «Las próximas 12 horas, las próximas 24 horas serán decisivas. »

La decisión de no protagonizar un enfrentamiento por el referéndum el sábado podría ser una decepción para los cientos de miles de personas que se espera estén en las afueras del Parlamento mientras se lleva a cabo el debate, en la manifestación Let Us Be Heard [‘Que se nos escuche’] convocada por este diario.

En Bruselas, el primer ministro se mostró optimista y dijo: «Estoy muy seguro de que, cuando mis colegas en el Parlamento estudien este acuerdo, querrán votarlo el sábado».

Sin embargo, horas antes el DUP parecía desbaratar tantas esperanzas de éxito acusando a Johnson de amenazar a la Unión y a la «santidad profesada» del Acuerdo del Viernes Santo.

Los aliados de los conservadores en Irlanda del Norte dijeron que votarían en contra porque crea una frontera aduanera en el Mar de Irlanda, sin que los unionistas en el parlamento de Stormont tengan fuerza representativa para bloquearlo.

«En nuestra opinión, estas propuestas no son beneficiosas para el bienestar económico de Irlanda del Norte y socavan la integridad de la Unión,» dijo el comunicado del DUP.

Steve Baker, presidente del Grupo de Investigación Europeo (ERG) — que agrupa a los jefes de bancada conservadores de línea más dura — dijo que todavía estaba indeciso.

El gobierno esperaba que solo tres o cuatro ‘Brexiteers’ conservadores votaran en contra pero ese total podría duplicarse, al no contar ya con el DUP.

Anteriormente, los parlamentarios vieron cómo el gobierno intentaba presentar el enfrentamiento del sábado como una opción de «Brexit con acuerdo contra Brexit sin acuerdo», al haber ganado el derecho a proponer múltiples enmiendas por solo 12 votos.

Esto significa que se exigirá a Johnson — según la Ley Benn — que solicite un retraso al Brexit para evitar una salida sin acuerdo en Halloween, si su acuerdo es rechazado.

En la cumbre, algo tiene que pasar

THE INDEPENDENT — JUEVES, 17 DE OCTUBRE 2019

Carrera para acuerdo del Brexit colapsa por el VAT

Boris Johnson ha comparado sus esfuerzos por alcanzar un acuerdo para el Brexit con alcanzar la cumbre del monte Everest, mientras enfrenta la tarea de convencer al Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP).

Las esperanzas se habían incrementado ayer antes de la crucial cumbre de hoy en Bruselas hasta que Michel Barnier, negociador en jefe para la Unión Europea, dijo que el último problema que faltaba zanjar era el del estatus de Irlanda del Norte en materias acerca del impuesto al valor agregado (VAT, por sus siglas en inglés).

A pesar de ello, el primer ministro dijo a los parlamentarios anoche: «Todavía no hemos llegado. Estamos en el paso Hillary yendo muy seguros hacia la cumbre, pero el tiempo está muy nublado,» dijo.

La reunión de dos días del Consejo Europeo comenzará a las 3 pm del jueves pero, aunque Donald Tusk ha publicado una agenda, no ha determinado todavía en qué momento se discutirá cada tema. Esto abre la posibilidad de que la discusión sobre Brexit se posponga hasta el viernes por la mañana.

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Colorida gira de la pareja real en Pakistán

Foto del príncipe Guillermo, duque de Cambridge y su esposa Catherine, duquesa de Cambridge, durante una visita a la tribu Kalash del valle de Bumburate, ubicado en el distrito de Chitral al norte de Pakistán.

Último intento de Johnson para evitar extender el Brexit

THE INDEPENDENT — JUEVES, 17 DE OCTUBRE 2019

El acuerdo se acerca, la salida del 31 de octubre se aleja

Boris Johnson estaba anoche al borde de alcanzar un nuevo acuerdo para el Brexit pero todavía tiene un largo camino cuesta arriba para cumplir con su promesa de abandonar la Unión Europea a fin de mes.

Negociadores trabajaban a sobretiempo en Bruselas anoche para elaborar un acuerdo, mientras los líderes esperaban revisarlo y debatirlo en una cumbre europea hoy.

El primer ministro podría, sin embargo, ser forzado todavía por el Parlamento a solicitar la extensión, luego de que los estados miembros de la Unión Europea que ya era demasiado tarde para que los líderes suscriban formalmente el plan.

Si no hay un acuerdo en vigencia para el sábado — en que el Parlamento se reúna para una sesión extraordinaria de fin de semana — el primer ministro tendrá, bajo apercibimiento de ley, que pedir a la Unión Europea un aplazamiento a la fecha límite del 31 de octubre.

«Los fundamentos básicos de un acuerdo están listos,» dijo el miércoles por la noche el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. «En teoría, mañana podríamos aceptar este acuerdo con Gran Bretaña y evitar el caos y la desgracia vinculada a una salida caótica e incontrolada.»

Una reunión entre Angela Merkel y Emmanuel Macron también terminó en clave de optimismo, y el presidente francés dijo a los periodistas: «Quiero creer que se está finalizando un acuerdo y que podremos aprobarlo mañana.»

Conocida por su discreción, la canciller alemana agregó: “Lo que hemos escuchado de Bruselas pudo haber sido una noticia peor, por supuesto. Vamos a esperar a ver lo que Michel Barnier y su equipo han logrado con sus homólogos británicos.»

Hoy se espera que los líderes de los Veintisiete brinden al acuerdo su aprobación «política» y palabras de aliento, lo que podría no ser suficiente para los parlamentarios en Westminster.

«No me imagino que los líderes mañana vayan a decir algo más que ‘esto no se ve tan mal, continuemos trabajando con Reino Unido para finalizar los detalles'» dijo el miércoles un diplomático de la UE, a menos de 24 horas de su reunión.

«Está claro que solo puede haber un acuerdo político entre mañana y el viernes, porque no hemos visto ningún texto: no podemos decir que sí sin haber realizado una revisión legal. Solo podrá ser un ‘sí’ político; necesitamos mucho más tiempo.»

Los estados miembros no han sido informados de los detalles de las conversaciones hasta ahora, ya que el equipo de la Comisión se encuentra en un «túnel» con sus pares británicos.

«No tengo idea de dónde estamos parados porque simplemente no lo sabemos. Tendremos que ver qué nos dice Michel Barnier,» dijo un diplomático.

“Cuanto más diferente sea el acuerdo de lo que habíamos preparado a principios de 2018, más tiempo les tomará a los expertos legales y expertos en aduanas valorarlo. Cuanto más cerca esté de lo que habíamos preparado hace un año y medio, más fácil será.»

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Turquía descarta cese del fuego en Siria

Gruesas columnas de humo salen de incendios provocados (foto) para limitar la visibilidad a la aviación turca cerca de la frontera, ayer.

¿Haciendo realidad el Brexit?

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THE INDEPENDENT — MIÉRCOLES, 16 DE OCTUBRE 2019

Si es con acuerdo, las conversaciones durarán hasta la próxima década…

El Brexit ya ha costado a la economía británica casi £70,000 millones, el equivalente a £440 millones por semana o £840 por hogar y por año, según un nuevo informe del Centro para la Reforma Europea publicado el viernes.

Mientras Boris Johnson hacía nuevas concesiones a Bruselas con la esperanza de lograr un acuerdo de retirada, un respetado grupo de expertos ha advertido que, incluso si se llega a un acuerdo, se puede esperar que la incertidumbre y la interrupción del Brexit se extiendan hasta mediados de la década de 2020 o aún después, con el peligro de tener múltiples mini-escenarios sin acuerdo entretanto.

A pesar de la afirmación del primer ministro de que «ejecutar el Brexit» este mes le permitirá enfocarse en prioridades nacionales como el NHS y el crimen, el director del programa del Brexit del Instituto de Gobierno ha dicho que se espera que la retirada de la UE absorba «capital político, gobierno, tiempo y energía» en los años venideros.

Con la fecha límite de un Halloween de «Brexit o muerte» prometido por Johnson a solo 15 días de distancia, los activistas de la plataforma People’s Vote [«Voto del Pueblo»] ahora solicitan a cientos de miles de votantes que se unan a la marcha «Juntos por la Palabra Final» en Londres este sábado, para exigir un referéndum confirmatorio sobre cualquier acuerdo.

Como los activistas predijeron que la marcha y la manifestación del sábado serán una de las mayores manifestaciones en la historia política de Reino Unido, el exfiscal general Dominic Grieve dijo a The Independent que la posibilidad de que los británicos tengan la última palabra sobre el Brexit ahora estaba «tentadoramente cerca».

«Esta semana que viene seguramente será una de las más importantes en la historia del Parlamento en posguerra,» dijo Grieve. “El primer ministro tratará de forzar un acuerdo para el Brexit que no habrá mostrado a nadie, o un Brexit sin acuerdo, pero los parlamentarios de las dos cámaras, y de todas las tiendas políticas, presionarán el caso para obtener una votación que los confirme.»

«Ahora estamos cerca de dar la última palabra sobre el Brexit al pueblo, y será vital que todos los que apoyan nuestra causa se hagan oír el sábado y en los días siguientes.»

El Partido Liberal-Demócrata ha presentado una enmienda al Discurso de la Reina [protocolo inaugural de la legislatura] exigiendo un voto popular, y también se espera que los parlamentarios ‘secuestren’ — es decir, tomen control de la orden del día — la sesión de emergencia de la Cámara de los Comunes del sábado, para forzar una votación sobre un segundo referéndum, mientras los ciudadanos se estén reuniendo para una manifestación en el exterior, cerca de la Plaza del Parlamento.

Además, la continua amenaza de una salida sin acuerdo a fines de este mes provocó advertencias del Servicio Policial de Irlanda del Norte sobre un posible aumento del terror, y otra del Banco de Inglaterra sobre pérdida de empleo y cierre de empresas si el primer ministro no logra asegurar un acuerdo en sus conversaciones de última hora.

…y el voto para salir de Europa nos ha costado hasta ahora £69,000 millones

Un nuevo informe del centro de estudios del Centro para la Reforma Europea (CER), al que ha tenido acceso The Independent, descubrió que la economía de Reino Unido era 2,9% más pequeña tres años después del referéndum sobre el Brexit de junio de 2016, de lo que hubiera sido si Gran Bretaña hubiera votado por la permanencia.

El déficit del PIB equivale a alrededor de £23 mil millones al año en pérdida de crecimiento — significativamente mayor que el pago semanal de £350 millones a Bruselas aducido por Boris Johnson durante la campaña Vote Leave, en comentarios calificados como «engañosos» por la entidad oficial británica de estadística.

El CER también dijo que la brecha — calculada comparando el desempeño real de Reino Unido con el de países comparables — había crecido durante los tres meses hasta junio de este año, mientras la economía de Gran Bretaña se redujo en 0.2 por ciento y que otros mercados continuaron creciendo.

El análisis del CER descubrió también que las contribuciones del consumo, la inversión y el comercio al PIB de Reino Unido fueron todas más bajas a mediados de este año de lo que hubieran sido después de una votación por permanecer en Europa.

Además, el subdirector del grupo de expertos John Springford dijo que, si bien habría un impacto beneficioso en la confianza del consumidor y el valor de la libra esterlina con un Brexit con acuerdo, la economía de Reino Unido experimentaría aún así una pérdida permanente de crecimiento, debido al aumento de las barreras para comerciar con clientes vecinos — una parte inevitable del Brexit.

Springford dijo: “Si Gran Bretaña y la UE firman un acuerdo en las próximas dos semanas y Reino Unido entra en la fase de transición, el crecimiento puede recuperarse un poco.»

«Sin embargo, la incertidumbre sobre la futura relación con la UE seguirá pesando sobre el crecimiento.»

Joe Owen, director del programa de Brexit del Instituto de Gobierno, dijo a The Independent que el acuerdo de retirada que se está negociando actualmente con Bruselas representa solo un «pequeño subconjunto» de todos los problemas que deben resolverse para que Reino Unido finalice su futura relación con la UE como el comercio, seguridad y cooperación internacional.

La experiencia de acuerdos anteriores sugiere que será «imposible» para Johnson negociar, ratificar e implementar un «mejor acuerdo de libre comercio» — del tipo del que el primer ministro quiere con Europa — para el final del período de transición propuesto en diciembre 2020, dijo Owen.

Ya que una nueva Comisión Europea asume el cargo el 1 de noviembre y, probablemente, estará preocupada por el presupuesto plurianual de la UE mientras elabora un nuevo mandato para las conversaciones con Reino Unido sobre relaciones futuras, se vuelve muy probable que Gran Bretaña tenga que asumir la opción de solicitar una extensión adicional de dos años, en principio, hasta diciembre de 2022.