El laborismo podría propiciar votación final esta semana

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THE INDEPENDENT — LUNES, 21 DE OCTUBRE 2019

El partido de Corbyn, listo para respaldar el acuerdo de Johnson si se incluye consulta popular

Los laboristas están listos para dar la consigna a sus parlamentarios de respaldar un segundo referéndum del Brexit en votos cruciales en los próximos días, en lo que los partidarios dijeron es un paso «significativo» hacia adelante en el impulso de una nueva votación pública.

La confirmación por parte del ministro del Brexit de oposición, Sir Keir Starmer, de que los laboristas permitirán que el acuerdo del Brexit de Boris Johnson pase por el Parlamento si está sujeto a un referéndum confirmatorio, se produjo después de que hasta 1 millón de personas salieran a las calles de Londres para exigir una última palabra para el pueblo.

Y solo 24 horas después de la gigantesca marcha del Voto Popular, más de 200,000 personas firmaron una carta dirigida a parlamentarios, eurodiputados y líderes europeos instándoles a garantizar que cualquier acuerdo del Brexit pase por la aprobación del pueblo británico antes que entre en vigencia.

La Carta del Pueblo a los Poderosos, respaldada por The Independent, declara que el acuerdo alcanzado la semana pasada entre Johnson y los líderes de los Veintisiete «no puede cumplir las promesas hechas [en la campaña de referéndum de 2016], ni representa la voluntad de las personas».

Johnson tendrá el lunes una segunda oportunidad de obtener la aprobación de los parlamentarios para su acuerdo en una «votación significativa», luego de que su primera candidatura el sábado fuera frustrada por una votación de 322-306 a favor de retener la luz verde al acuerdo hasta que se aprobara toda la legislación de ratificación.

Sin embargo, se espera que el presidente de la cámara John Bercow rechace la moción, después de decir que sería «bastante curioso e irregular» permitir una votación con la única intención de invalidar el resultado del sábado.

Asimismo, fuentes cercanas al grupo de exconservadores expulsados ​​del partido por rebelarse contra el escenario sin acuerdo propuesto por Johnson dijeron que, si se convocaba un voto significativo, éste sería contrarrestado con una enmienda similar a la presentada por Sir Oliver Letwin — que obligó a Johnson a escribir un carta a Bruselas solicitando una extensión del proceso del Brexit.

La carta no firmada de Johnson — acompañada de un mensaje firmado advirtiendo contra un retraso «corrosivo» — fue descrita por el laborista John McDonnell como un posible desprecio del Parlamento, y será objeto de acciones legales en el tribunal supremo de Escocia el lunes.

La parlamentaria del Partido Nacional Escocés (SNP) Joanna Cherry — quien lideró el exitoso proceso legal contra la ilegal suspensión del Parlamento por parte del primer ministro británico — calificó las cartas de «patéticas» y confirmó que ella misma iniciará acciones legales al respecto en el Tribunal de Sesiones de Edimburgo.

No había señales de una oferta de extensión inmediata de la UE. El negociador en jefe Michel Barnier se reunirá hoy con el Parlamento Europeo para discutir su proceso de ratificación.

El gobierno también debe presentar su Proyecto de Ley de Acuerdo de Retirada, con la crucial votación en segunda lectura el martes que le da a los parlamentarios la oportunidad de rechazar el acuerdo de Johnson o permitir que avance para debate y posible enmienda.

Hablando en el programa periodístico The Andrew Marr Show de la BBC1, Sir Keir dijo que cualquier enmienda al referéndum probablemente sea presentada por parlamentarios y no por líderes laboristas, con el fin de alentar el apoyo cruzado más amplio posible. Se espera que el partido se concentre en enmiendas para impulsar los lazos con la unión aduanera de la UE, y evitar una caótica salida sin acuerdo al final del período de transición propuesto en diciembre de 2020.

El movimiento Final Say [‘Palabra Final’] tiene cada vez más esperanzas de ganar una votación en los Comunes. Una fuente dijo que una división en un referéndum entre la permanencia y el plan de Johnson estaba ahora «en el filo de la navaja», y que una votación de oponer dicha permanencia a la opción sin acuerdo se puede ganar con facilidad, en caso de que el acuerdo del primer ministro falle.

«Por supuesto, necesitamos una enmienda para decir que cualquier acuerdo que se realice, debe estar sujeto a un referéndum donde ese acuerdo se exponga al público para preguntarle ‘¿quieren salir en estos términos, o prefieren permanecer en la UE?», dijo Sir Keir.

Cuando se le preguntó sobre la importante consigna laborista, agregó: «Creo que ya votamos tres veces como partido para un segundo referéndum. Esa es la política clara.»

«Tiene sentido» que el laborismo repita la oferta hecha a Theresa May diciéndole «no creemos que tu acuerdo sea muy bueno, pero si va en contra de eliminar la opción de permanencia, entonces permitiremos que continúe de esa manera,» dijo.

La exministra de exteriores Margaret Beckett — partidaria de la votación popular — dijo que las palabras de Sir Keir eran «significativas».

«Ahora está claro que el partido en su conjunto y el gabinete de oposición están firmemente buscando un referéndum de una manera de la que no teníamos seguridad antes,» dijo a The Independent. «No hay duda de que un gran número de personas que se oponían mucho antes, han acogido la idea ahora

El laborista Peter Kyle dijo que presentaría una enmienda para un referéndum confirmatorio «tan pronto como sea políticamente apropiado», aunque el momento era incierto debido a la imprevisibilidad de los planes del gobierno.

Un «voto indicativo» en un segundo referéndum — promovido por Kyle y su compañero parlamentario laborista Phil Wilson — fracasó por solo 12 votos a principios de este año. Sin embargo, una enmienda podría tener difícil mejorar este resultado ya que 45 conservadores, incluidos varios ministros del gobierno, se abstuvieron en esa división, pero podría esperarse que se opongan esta vez.

La clave del éxito sería ganarse a los parlamentarios laboristas a favor del acuerdo, y a los conservadores exiliados hoy independientes. Es probable que solo se pueda convencer a la mayoría de ellos si la votación del martes es lo suficientemente cercana como para sugerir que el paquete de Johnson necesita un referéndum adjunto para estar seguro de su aprobación.

Y también se están enviando pruebas tentativas al Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) después de que su líder en Westminster, Nigel Dodds, sugiriera que estaba buscando opciones para enmendar el acuerdo del primer ministro, que su partido considera inaceptable.

El portavoz del partido sobre Brexit, Sammy Wilson, dijo que el DUP no buscaba un segundo referéndum.

Aún así, Sir Keir dijo: «Yo invitaría abiertamente al DUP a hablar con nosotros, porque cualquiera que quiera mejorar la situación, y ellos la quieren mejorar, debería estar trabajando junto a nosotros.»

Una fuente pro-referéndum dijo que el DUP podría verse influido por la idea de que se enfrentan a elegir entre elecciones generales que no quieren — si Johnson quisiera capitalizar su acuerdo — o un referéndum.

Sir Keir reconoció también que organizar una nueva votación pública tomaría hasta 22 semanas. Pero dijo también que el primer ministro estaba tratando de acelerar el proceso para evitar que se descubran los defectos de su plan.

«Mientras más escrutinio haya del acuerdo de Boris Johnson, más creo que la gente se va a convencer de que es un acuerdo muy malo,» dijo. «Y una de las razones por las que creo que está tratando de hacernos pasar por esto es porque, si le miras los detalles, aparecen claramente sus medias verdades y falsedades.»

Sin embargo, una fuente de Downing Street dijo: «No podemos permitir que la carta del Parlamento conduzca a la demora del mismo; debemos irnos el 31 de octubre y terminar de ejecutar el Brexit. La mejor manera de hacerlo es que los parlamentarios voten por el nuevo acuerdo de Boris Johnson.»

Se espera que el debate sobre el Proyecto de Ley del Acuerdo de Retirada implique largas horas en la Cámara de los Comunes y posibles sesiones de fin de semana en la de los Lores.

Una fuente del gobierno dijo: «El público debe esperar que nos movamos al ritmo de la aprobación del acuerdo de retirada para que podamos irnos el 31 de octubre. Habrá tiempo para que el Parlamento considere la legislación y cualquier enmienda.»

Mientras tanto, el ex viceprimer ministro conservador Michael Heseltine instó a los votantes a firmar la Carta del Pueblo a los Poderosos, para presionar al máximo a que los políticos den voz al público.

«Un millón de partidarios del voto popular han marcharon en las afueras del Parlamento, mientras los parlamentarios de todos los partidos se mantenían firmes contra los esfuerzos de Boris Johnson para forzar su duro y amargo Brexit sobre nuestro país,» dijo Lord Heseltine.

“Desde los Highlands hasta Belfast, desde Cardiff hasta Penzance, la gente vino de todos los rincones de nuestra tierra para hacerse oír.»

“Seguiremos marchando. Estamos enviando una carta del pueblo a los poderosos para exigirles que no nos den la espalda y, por el contrario, concedan la última palabra a la gente. Firma la carta. Envíales el mensaje. Aseguremos el voto del pueblo.»

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Un punto pone a Gales en semifinales

Foto de jugadores galeses celebrando su dramática victoria ante Francia por 20 a 19, en partido por la Copa Mundial de Rugby realizado en Oita (Japón).

‘Ahora tenemos los números’

METRO — LUNES, 21 DE OCTUBRE 2019

Primer ministro espera esquivar a oponentes haciendo aprobar el Brexit hoy

Boris Johnson intentará nuevamente conseguir que su acuerdo del Brexit sea aprobado por el Parlamento hoy.

El primer ministro ha presentado a la orden del día una votación para esta tarde, lo que ha hecho que el ministro Dominic Raab afirme que «parece que tenemos los números en la Cámara de los Comunes».

Sin embargo, en caso de que su plan no resulte, Johnson tendrá que presentar el acuerdo a los parlamentarios nuevamente con el Proyecto de Ley de Acuerdo de Retirada, el cual seguramente será alterado por sus oponentes con ‘decenas’ de enmiendas.

Entre las adiciones que quieren hacerle al anteproyecto, está la unión aduanera de todo Reino Unido con la Unión Europea y la convocatoria a un segundo referéndum.

Raab, ministro del Brexit, dijo que Johnson (foto) podría ganar la votación directa de hoy porque muchos otros parlamentarios quieren que termine el atasco procesal en la Cámara.

«Hay un montón de gente que dice háganlo de una buena vez y sigamos adelante,» dijo ayer en el programa periodístico dominical The Andrew Marr Show de BBC1.

Sin embargo John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, ha advertido que podría no admitir la propuesta en la orden del día, diciendo que está «sorprendido» de que Jacob Rees-Mogg — quien se encarga de los asuntos parlamentarios del primer ministro — anunciara que el gobierno solicitaría otra votación significativa el lunes.

Es probable que Bercow decida que el gobierno no puede volver a presentar la misma moción.

Johnson se niega a firmar carta de extensión del Brexit

THE OBSERVER — DOMINGO, 20 DE OCTUBRE 2019

‘No la envío yo’ dijo al enviar fotocopia del pedido de los parlamentarios

Boris Johnson ha dicho a la UE que «no está pidiendo» un «profundamente corrosivo» aplazamiento para el Brexit, al ordenar a un diplomático de alto rango que enviara una fotocopia sin firma de la solicitud elaborada por los parlamentarios, solicitando una extensión a Bruselas.

El primer ministro británico llamó anoche a los líderes europeos para declarar que la carta que los parlamentarios habían obligado al gobierno a enviar a Donald Tusk, presidente del consejo de la UE, «es una carta del Parlamento, no mi carta».

Una fuente confiable de Downing Street dijo que Johnson le estaba pidiendo que «invitara al Parlamento a reconsiderar», sobre la base de que «lo mejor para Reino Unido y Europa» es que el Brexit tenga lugar el 31 de octubre.

En una tercera carta a Tusk, presidente del Consejo de la UE, Johnson dijo que un retraso sería «profundamente corrosivo», después de que los parlamentarios arruinaran la votación de su acuerdo ayer, en lo que la oficina del primer ministro describió como un intento de ‘descarrilar’ el Brexit.

Anoche, Johnson y el presidente francés Emmanuel Macron estuvieron de acuerdo en que no debería haber más extensiones de la membresía de Reino Unido, mientras el Palacio del Elíseo decía que un retraso adicional «no interesa a nadie».

Sin embargo, la medida establece una nueva confrontación importante entre el Primer Ministro y el Parlamento, después de que los parlamentarios insistieran en que la llamada Ley Benn — presentada con la ayuda de los rebeldes conservadores el mes pasado — requería que Johnson firmara una carta de dos párrafos pidiendo una extensión hasta el 31 de enero.

Mañana lunes, es probable que los activistas por la permanencia en Europa denuncien ante la corte civil suprema de Escocia que el primer ministro ha violado la legislación, y un fallo emitido por esa corte de no «frustrar» la ley. Sin embargo, la fuente dijo que los abogados del gobierno y Geoffrey Cox, el Fiscal General, consideran que «nada en la Ley Benn obliga al Primer Ministro a cambiar de política», lo que según ellos le permite expresar su insistencia en aprobar un acuerdo y entregar el Brexit el 31 de octubre. Los partidarios de la permanencia «dirán que esto es ilegal [pero] no creemos que lo sea», dijo la fuente.

Sir Tim Barrow — enviado de Reino Unido a la UE — simplemente envió a Tusk una «fotocopia» no firmada de la carta de la legislación — a tiempo para la fecha límite de la medianoche de ayer según la Ley Benn — junto con una nota de presentación que decía que la estaba enviando «según lo requerido» por la ley. La carta en sí no fue firmada.

En su propia carta, Johnson prometió que continuaría buscando la aprobación del Parlamento. Dijo que una mayor demora «dañaría los intereses de Reino Unido y nuestros socios de la UE».

Downing Street quiere que los líderes de la UE rechacen la demora para obligar a los parlamentarios a elegir esta semana entre aprobar el acuerdo de Johnson y una salida sin acuerdo.

Los ayudantes de Johnson esperan que los líderes de la UE, incluida Angela Merkel, se nieguen a responder a la carta hasta una cumbre que se debe celebrar el 28 de octubre — tres días antes de la fecha límite — dejando a los parlamentarios con una «enorme apuesta» si rechazan el acuerdo esta semana.

La medida se produjo luego de los siguientes hechos:

  • Johnson convenció ayer de apoyarle a 27 de los 28 ‘Brexiteers’ que se negaron a respaldar el Acuerdo de Retirada de Theresa May
  • Seis parlamentarios laboristas apoyaron a Johnson votando en contra de la enmienda de Sir Oliver Letwin que obligaba al Primer Ministro a buscar la extensión, junto con cinco exmiembros del partido que ahora son independientes
  • En un artículo en el The Sunday Telegraph, la vicepresidenta Dame Eleanor Laing sugiere que John Bercow se ha «desviado» del estado de derecho en las decisiones que ha tomado sobre el Brexit, ya que el presidente de la Cámara de los Comunes dejó entrever que podría burlar el plan de Johnson de poner su acuerdo a votación mañana
  • Cientos de miles de partidarios de un segundo referéndum se manifestaron en las afueras del Parlamento, donde Jacob Rees-Mogg, Andrea Leadsom y Michael Gove fueron escrachados por el público mientras salían del recinto bajo escolta policial.

 

Johnson también ha escrito a líderes europeos pidiéndoles mantener la fecha del 31 de octubre

La Ley Benn había establecido ayer como la fecha límite para que Johnson obtuviera la aprobación del Parlamento para un acuerdo de Brexit, antes de enviar la carta a Tusk en busca de una extensión hasta el 31 de enero.

A pesar de ello una enmienda elaborada por Sir Oliver — que fue desaforado de la bancada conservadora por su apoyo a la Ley Benn — redujo la relevancia de la votación, al afirmar que el acuerdo no se aprobaría formalmente hasta que los parlamentarios hubieran votado a través del Proyecto de Ley de Implementación del Acuerdo de Retirada, el cual formalizará el acuerdo de Johnson.

Sir Oliver — a quien se unió el excanciller Philip Hammond — insistió en que la enmienda era necesaria como una «póliza de seguro» en caso de que los rebeldes enmendaran la legislación la próxima semana y los conservadores se negaran a respaldarla, poniendo en marcha a Reino Unido para salir sin acuerdo el 31 de octubre.

La enmienda fue aprobada con la ayuda de los 10 parlamentarios del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP), después de que declararan su oposición al acuerdo de Johnson.

Aún así, los ministros insisten en que un aplazamiento es innecesario, y lo califican como el deseo de los parlamentarios que quieren anular el resultado del referéndum de 2016.

Anoche, una fuente confiable del Downing Street dijo: «El Primer Ministro ha llamado por teléfono a los líderes de la UE, para decirles que la demora es muy mala y que no debería haberla, y que ‘esta carta es del Parlamento, no mía. No estoy pidiendo un retraso. Lo mejor para Reino Unido y Europa es que Gran Bretaña se vaya el 31 de octubre. Deberías invitar al Parlamento a reconsiderar’.»

«Vamos a seguir adelante y obligaremos al Parlamento a asumir su responsabilidad», continuó la fuente. También dijo que los parlamentarios se habían negado a activar una elección y «por lo tanto, el Gobierno tiene que continuar».

Los líderes de la UE tendrían que aprobar la solicitud de una extensión por unanimidad. Johnson los instó a rechazar una extensión sobre la base de que «si obligan al Parlamento a elegir» entre su acuerdo y la salida sin acuerdo, «el acuerdo se concretará».

«Creo que existe una posibilidad razonable de que Macron, Merkel y otros digan «no creemos que deba haber un retraso», dijo la fuente. El viernes, Macron dijo: «No creo que otorguemos más demoras.» Downing Street espera que Merkel, la canciller alemana, adopte un enfoque similar.

Ayer, Johnson dijo a los parlamentarios:

“No negociaré un retraso con la UE, ni la ley me obliga a hacerlo. Les diré a nuestros amigos y colegas en la UE exactamente lo que les dije a todos en los últimos 88 días que he servido como Primer Ministro: que un retraso adicional sería malo para este país, malo para la Unión Europea y malo para la democracia. Entonces, la próxima semana, el Gobierno presentará la legislación necesaria para que salgamos de la UE con nuestro nuevo acuerdo el 31 de octubre. Y espero que nuestros colegas y amigos de la UE no se sientan atraídos. No creo que les atraiga la demora.»

Una fuente del gobierno dijo que la enmienda de Sir Oliver había «aumentado la probabilidad» de salida sin acuerdo. Los ministros han «acelerado» los preparativos para este escenario.

A las 10 pm de anoche, Tusk dijo que había recibido la solicitud de extensión. «Ahora comenzaré a consultar a los líderes de la UE sobre cómo reaccionar,» tuiteó.

Ayer Joanna Cherry — jurista y parlamentaria del Partido Nacional Escocés (SNP) — dijo a los Comunes que Johnson tenía que firmar la carta, de acuerdo con la legislación y con el fallo del Tribunal de Sesiones en Edimburgo. Por su parte, el ‘Speaker’ Bercow incluso indicó que él podía firmar la carta si Johnson se negaba.

Anoche, la rebelde laborista Caroline Flint describió la enmienda de Sir Oliver como una «medida de pánico para reinsertar el retraso de tres meses, solo por una razón: para frustrar un acuerdo».

Nada de demoras, dice Johnson luego de humillante derrota en el Parlamento

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THE OBSERVER — DOMINGO, 20 DE OCTUBRE 2019

Cámara de los Comunes vota retener la aprobación del acuerdo con la UE

Boris Johnson ha sido advertido el sábado de que se arriesga a un nuevo proceso en los tribunales, después de haber reaccionado ante una humillante derrota de los Comunes sobre el Brexit pidiendo a los líderes de la UE que rechacen cualquier extensión de la membresía de Gran Bretaña en la Unión Europea.

Después de que los parlamentarios votaran por 322 a 306 para retener la aprobación de su acuerdo de salida de la UE, el primer ministro se vio obligado a escribir un mensaje a Bruselas antes de las 11 pm del sábado, para solicitar una extensión hasta el 31 de enero de 2020 y así cumplir con los términos de la ‘Ley Benn’.

Sin embargo, al estar acercándose la fecha límite, Johnson escribió a los parlamentarios conservadores informando de que diría a la UE que «el retraso no es una solución».

Poco antes de la fecha límite, el presidente del Consejo Europeo Donald Tusk tuiteó: “La solicitud de extensión acaba de llegar. Ahora comenzaré a consultar con los líderes de la UE sobre cómo reaccionar.”

Johnson había enviado tres cartas: una fotocopia sin firmar de la solicitud que estaba obligado a enviar en virtud de la Ley Benn, una carta explicativa del embajador de Reino Unido en la UE, y otra carta explicando que Downing Street no quiere una extensión del Brexit porque sería «profundamente corrosiva».

Una fuente de la UE dijo que en la llamada entre Tusk y Johnson — a las 7.15 pm hora de Londres de ayer sábado — el primer ministro había confirmado que la solicitud se enviaría en cuestión de horas. Funcionarios en Bruselas dijeron que no había duda de que se otorgaría una solicitud de extensión, a pesar de los intentos del primer ministro de arrojar dudas sobre tal decisión.

Además, la decisión sobre los términos podría tomar hasta finales de este mes, lo que permitirá que los sucesos se desarrollen en Londres.

Tusk ahora hablará con los jefes de estado de los Veintisiete. «Esto puede llevar algunos días,» dijo la fuente.

Un exministro del gabinete conservador dijo que Johnson se estaba comportando claramente «contra el espíritu de la Ley Benn», que requería que hubiera solicitado una prórroga antes de las 11 pm del sábado si el Parlamento no había aprobado un acuerdo sobre el Brexit para entonces, o no había respaldado una salida sin acuerdo.

El exministro dijo: “Creo que esto terminará en los tribunales nuevamente. Esto está claramente en contra del espíritu de la Ley Benn y no es consistente con las garantías que Downing Street dio a los tribunales escoceses sobre la solicitud de una extensión. También pondrá al equipo legal del gobierno en una posición muy incómoda.”

El sábado, en un día de gran drama parlamentario, los legisladores retuvieron la aprobación del nuevo acuerdo del Brexit de Johnson hasta que la legislación sobre la retirada de Reino Unido haya sido debatida y aprobada por el Parlamento.

El resultado se anunció mientras alrededor de un millón de personas marchaban en la Plaza del Parlamento para exigir un segundo referéndum, como una forma de romper el punto muerto del Brexit de los últimos tres años.

A medida que las noticias de la última — y posiblemente la más aplastante — derrota de Johnson se transmitían a los manifestantes, se escuchó un gran rugido de quienes habían viajado desde todo el país para participar en la protesta.

Los partidarios de un segundo referéndum ahora planean presentar una enmienda al Proyecto de Ley de Retirada [Withdrawal Agreement Bill (WAB)], que tendrá su segunda lectura en los Comunes el martes, para hacer que la aprobación de cualquier acuerdo esté condicionada a otra votación pública.

Inmediatamente después de la votación, Johnson dijo que «no estaba ni intimidado ni consternado» por la derrota, y que seguiría adelante con el proyecto de ley para «terminar el Brexit» antes del 31 de octubre.

Para evitar preguntas sobre si cumpliría con la Ley Benn, Johnson eligió cuidadosamente sus palabras diciendo: «No negociaré un retraso con la UE, y la ley tampoco me obliga a hacerlo.»

Por su parte, el líder laborista Jeremy Corbyn dijo a los Comunes: “El primer ministro ahora debe cumplir con la ley. Ya no puede usar la amenaza de una salida caótica sin acuerdo para chantajear a los parlamentarios con el apoyo a su acuerdo entreguista.»

La dirección del voto fue cambiada por la decisión de los 10 parlamentarios del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP) — que han apoyado a la administración conservadora desde las elecciones generales de 2017 — de votar a favor de la enmienda que exige la aprobación de su acuerdo.

Los parlamentarios dijeron que el DUP solo decidió votar a favor de la enmienda presentada por Oliver Letwin, y no abstenerse, un minuto antes de que se cerraran las puertas de los lobbies de votación.

Diez exparlamentarios conservadores — entre los que se encuentran los exministros del gabinete Philip Hammond y David Gauke — apoyaron la enmienda. Tres laboristas se abstuvieron: Melanie Onn, Rosie Cooper y Sarah Champion.

Seis parlamentarios laboristas más se rebelaron contra la consigna del partido y votaron en contra de la enmienda: Kevin Barron, Caroline Flint, Ronnie Campbell, Kate Hoey, Jim Fitzpatrick y John Mann.

Después de la votación, el líder de la cámara, Jacob Rees-Mogg, dijo que el gobierno intentará celebrar otro «voto significativo» sobre el acuerdo de Johnson mañana en un intento de recuperar la iniciativa aunque el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, sugirió que si el propósito era anular la votación del sábado, entonces podría no permitirla.

Tras decir que reflexionaría durante el fin de semana sobre qué hacer, Bercow describió la medida como «curiosa» y dijo enfáticamente: «El gobierno no es el árbitro de lo que se le ha encargado.»

Guy Verhofstadt — coordinador del Brexit por el Parlamento Europeo — tuiteó el sábado que «el lunes valoraría el resultado de la votación de hoy sobre la enmienda Letwin». Pareció aplaudir a aquellos que marcharon a favor de un nuevo referéndum, y agregó: «Pase lo que pase después, las marchas fuera del Parlamento muestran cuán importante es una estrecha relación futura entre la UE y Reino Unido.»

Según los términos de la Ley Benn, cualquier extensión otorgada por la UE finalizará tan pronto como un acuerdo del Brexit haya pasado por las cámaras de los Comunes y de los Lores.

Hay indicios de que la aprobación del WAB será difícil y prolongada, y algunos parlamentarios incluso predicen que podría ser rechazada. Se espera que los parlamentarios opuestos al acuerdo de Johnson y los partidarios de un segundo referéndum presenten numerosas enmiendas, lo que significa que no podrá aprobarse antes del 31 de octubre.

Johnson ha insistido en numerosas ocasiones en que no solicitará una extensión al Brexit bajo ninguna circunstancia. El mes pasado dijo que preferiría «estar muerto en una zanja» que hacerlo.

El sábado por la noche se especuló que el DUP — que se posicionó en contra del acuerdo de Johnson porque establece una frontera aduanera en el Mar de Irlanda y lo priva de un veto sobre futuros acuerdos para Irlanda del Norte — podría sumarse a la idea de un segundo referéndum.

Después de explicar las razones por las cuales su partido rechazó el acuerdo de Johnson, el portavoz del DUP Sammy Wilson dijo a los parlamentarios que el DUP haría todo lo posible durante la aprobación del proyecto de ley de retirada para proteger los intereses de Irlanda del Norte, mientras su líder en Westminster, Nigel Dodds, dijo que examinaría todas las enmiendas muy de cerca.

«No estaríamos cumpliendo con nuestro deber si no utilizamos todas las estrategias disponibles para tratar de obtener garantías, cambios y alteraciones que salvaguarden los intereses de Reino Unido,» dijo Wilson a los Comunes.

Johnson había descrito su plan para el Brexit — aprobado el jueves por los líderes de la UE — como «una gran perspectiva y un gran negocio», e instado a los parlamentarios a votar por él. «Es mi parecer que hemos alcanzado la mejor solución posible,» dijo.

La opinión pública está dividida equitativamente sobre si debería haber otro referéndum, según la última encuesta de Opinium para The Observer. Alrededor del 42% piensa que debería haber otra votación pública, y el 43% no está de acuerdo.

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Un millón sale a las calles por la votación popular

En una de las manifestaciones públicas más grandes en la historia británica, una multitud estimada en alrededor de un millón de personas marchó en las inmediaciones del Parlamento ayer, para exigir que los legisladores les otorguen un nuevo referéndum sobre el Brexit.

Los organizadores de la marcha dijeron que la participación — impulsada por el buen tiempo y la promesa de un «súper sábado» — fue comparable a la reunión anterior por un segundo referéndum hace seis meses, en que otro millón de personas se concentró en el centro de Londres.

Un portavoz de la campaña People’s Vote dijo: «Nuestra evaluación se basa en asesoramiento profesional. No cabe duda de que esta es una de las mayores protestas jamás vista en este país.»

Mientras los parlamentarios debatían sobre el futuro del país dentro de Westminster, grandes multitudes se reunían en la Plaza del Parlamento, coreando lemas para que el pueblo británico tuviera una última palabra.

Encabezados por el alcalde de Londres Sadiq Khan, manifestantes de todos los rincones de Reino Unido se habían reunido anteriormente en Hyde Park junto a muchos de los ciudadanos de la UE que viven aquí, entre los que se encontraba un grupo de 50 manifestantes independentistas catalanes.

Imágenes aéreas mostraron a personas marchando por Whitehall hacia Westminster, zona del centro de Londres completamente llena por la multitud que abarrotaba todas las calles laterales a lo largo de la ruta.

Muchos ondeaban banderas y carteles de la UE que decían «Juntos por la última palabra», el título de la protesta de ayer. Otros llevaban efigies de Boris Johnson, mientras un grupo sacaba una carroza con una figura de su asistente en Downing Street, Dominic Cummings — el cual llevaba la frase «Demonic Cummings» escrita en la frente — usando al primer ministro como títere.

Poco antes de las 3 pm, cuando se supo que los parlamentarios habían votado para respaldar la enmienda presentada por Oliver Letwin, miles de personas en la Plaza del Parlamento estallaron repentinamente en aclamaciones, gritando la frase «voto popular».

Más tarde, el parlamentario laborista David Lammy reveló que podía escuchar a la multitud desde el interior de la Cámara de los Comunes.

«Podemos escuchar tu rugido,» dijo a través de Twitter.

A medida que la jubilosa multitud continuaba llegando a las calles de Westminster, Sadiq Khan dijo que los ciudadanos de la UE eran un elemento vital de lo que hace de Londres una gran ciudad.

“Son nuestros amigos, miembros de nuestra familia, son nuestros colegas. En los últimos tres años se han sentido ansiosos, preocupados y desconsolados.

“Quiero que mires a tu alrededor. Así es como se ve la democracia,» dijo el alcalde de la capital.

Sin embargo, la atmósfera optimista se enturbió después de la votación parlamentaria, cuando los conocidos antieuropeístas Andrea Leadsom y Jacob Rees-Mogg — quien llevaba de la mano a su hijo — fueron escrachados por los manifestantes a pesar de la fuerte presencia policial.

El tamaño de la marcha de ayer significaría que solo la protesta de 2003 contra la guerra de Irak — que algunas estimaciones han situado en un millón y medio de personas — fue definitivamente mayor.

Los organizadores dijeron que era imposible de calcular el número exacto, pero que habían usado «tasas de flujo y llenado, y monitoreo de densidad de multitudes» para calcular su tamaño aproximado.

La Policía Metropolitana dijo que no ofrecería cifras del tamaño de la multitud, pero en un momento emitió una declaración diciendo que la multitud era tan densa que los manifestantes ni siquiera podrían llegar a Whitehall — mucho menos al Parlamento.

Desde el principio, los números parecían coincidir con las predicciones de una gran participación, y muchos manifestantes dijeron que se mantuvieron estacionarios en Hyde Park Corner — cerca del punto de partida de la marcha — con reportes de «cuellos de botella severos» en la zona de Piccadilly, emitidos por People’s Vote.

Los organizadores de la marcha también piden a las personas que firmen una carta dirigida a Boris Johnson, a los líderes de la UE y a parlamentarios y eurodiputados, pidiéndoles que permitan «la oportunidad de verificar si queremos seguir adelante con el Brexit».

Hasta anoche, más de 23,000 personas habían firmado la petición.