Johnson se hace el valiente con la frontera irlandesa

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THE INDEPENDENT — MIÉRCOLES, 31 DE JULIO 2019

Primer ministro hace tensa llamada telefónica a Dublín mientras la renegociación queda en punto muerto

Los esfuerzos de Boris Johnson para renegociar el fallido acuerdo de retirada de la UE que firmó Theresa May parecen estar estancándose, después de que el primer ministro irlandés Leo Varadkar rechazara su demanda de eliminar el controvertido respaldo.

El ‘taoiseach’ [premier irlandés] se convirtió en el último de una serie de líderes de la UE en resistir los esfuerzos del nuevo primer ministro para asegurar la terminación del mecanismo aduanero — diseñado para mantener abierta la frontera irlandesa hasta que existan controles tecnológicos alternativos — como el precio por acordar la retirada de Reino Unido de la UE.

Varadkar afirmó que los opositores al ‘backstop’ no habían podido identificar una alternativa viable, y dijo a Johnson que los 27 estados restantes de la UE estaban «unidos» en su posición de que el acuerdo de retirada alcanzado en noviembre pasado no puede reabrirse a discusión.

A pesar de las afirmaciones de los ministros de Reino Unido de que los puntos de control fronterizos podrían evitarse mediante el uso de métodos confiables — como declaraciones de aduana electrónicas y registros de comerciantes confiables — el mandatario dijo a Johnson que las opciones satisfactorias «aún no se han identificado ni demostrado».

Mientras Downing Street indicaba que su nuevo primer ministro no está por la labor de iniciar conversaciones a menos que Bruselas abandone el ‘backstop’, Johnson señaló claramente que estaba listo para culpar a la UE si el Reino Unido se retira en un dañino Brexit sin acuerdo este 31 de octubre.

Ahora era «decisión de ellos [Bruselas]» que se llegue a un acuerdo o no, dijo Johnson a los periodistas.

Entretanto, la libra esterlina cayó aún más hasta su mínimo en los dos últimos años de $1.21 dólares, debido a la ansiedad de los mercados debido a la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, ya que Johnson dijo al ‘taoiseach’ que Gran Bretaña saldría para Halloween «sea como fuere».

Asimismo, Johnson tuvo que enfrentar también la ira de los agricultores durante una visita a Gales, donde algunos le acusaron de «jugar a la ruleta rusa» con la industria ovina — que podría tener que pagar aranceles del 40 por ciento a sus exportaciones, si Reino Unido se viera obligado a comerciar con Europa en los términos de la Organización Mundial del Comercio.

Conseguir concesiones de Dublín sobre la frontera irlandesa es un elemento clave de la oferta de Johnson para obtener un nuevo acuerdo de retirada antes de la fecha límite del Brexit, a finales de octubre.

Johnson insiste en que el Parlamento de Westminster no aceptará el ‘backstop’, que Bruselas considera esencial para mantener abierta la frontera irlandesa después del Brexit.

Sin embargo, su negativa a hablar con Varadkar durante casi una semana después de haber asumido el cargo llamó la atención en la República, donde una fuente importante del gobierno irlandés dijo a medios de comunicación locales que el gesto les parecía un intento de «subir la apuesta» sobre el tema.

Johnson se vio obligado a admitir el lunes que las conversaciones que sostuvo en los primeros días de su mandato con el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Emmanuel Macron no habían producido «ningún cambio en la posición de ellos».

Su fracaso en los avances de la reapertura de las negociaciones se produce a pesar de las reiteradas afirmaciones que hizo, diciendo que Bruselas haría concesiones una vez que viera que Reino Unido se preparaba en serio para salir sin acuerdo.

En declaraciones a la prensa en Gales, Johnson dijo que Reino Unido no apuntaba a un Brexit sin acuerdo, pero insistió en que la situación ahora «depende mucho de nuestros amigos y socios en el otro lado del Canal».

«Saben que la Cámara de los Comunes ha desechado tres veces ese respaldo, no hay forma de que podamos lograrlo, tenemos que quitar ese respaldo del acuerdo, no podemos continuar con el acuerdo de retirada como está actualmente,» dijo.

“Si entienden eso, creo que nos pondremos en marcha. Si no pueden ceder, si realmente no pueden hacerlo, entonces claramente tenemos que prepararnos para una salida sin acuerdo.»

Dijo que «depende de la UE, es su decisión que hagamos esto», pero que «si no estamos decididos a hacerlo, no nos tomarán en serio en el curso de las negociaciones».

Johnson dijo al ‘taoiseach’ en su llamada telefónica que el gobierno de Reino Unido nunca pondrá controles físicos o infraestructura física en la frontera y permanecerá «firme» en su compromiso sobre el Acuerdo del Viernes Santo.

Asimismo, dijo que Londres abordará cualquier negociación «con determinación y energía, y en un espíritu de amistad», y que su clara preferencia es abandonar la UE con un acuerdo, pero agregó que cualquier acuerdo deberá «eliminar el respaldo».

Dicha cláusula de salvaguarda permitiría que Irlanda del Norte o todo Reino Unido en su conjunto permanezcan dentro de la unión aduanera de la UE durante un período posterior al Brexit, a fin de proteger el mercado único de importaciones de bienes que no cumplan con sus estándares.

Según los términos del acuerdo alcanzado por May y rechazado tres veces por el Parlamento, tal frontera se mantendría vigente hasta que se encontraran soluciones tecnológicas que calmen las preocupaciones europeas sobre movimientos fronterizos.

Naomi Smith, directora ejecutiva de la campaña Best for Britain — que promueve un segundo referéndum — dijo que era «extraordinario» que Johnson sugiera que la UE sería la culpable de no lograr un acuerdo, después de haber dicho que iría por un «Brexit o muerte».

«Su lenguaje agresivo imponiendo un Brexit sin acuerdo significa que ahora no puede acusar a la UE de tener la culpa de que salgamos sin un acuerdo,» acotó.

«Esto solo es más postureo por parte del nuevo primer ministro. Él sabe que ha hecho promesas sobre el Brexit que no podrá cumplir.»

«En lugar de continuar con esta negociación infructuosa, Johnson debería dar a las personas la oportunidad de decir que quieren cambiar de opinión y permanecer en la UE.»

Nuevo jefe del Brexit quiere quitar derechos a los trabajadores

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THE INDEPENDENT — MARTES, 30 DE JULIO 2019

Abuchean a Boris en su ofensiva amistosa «por la unión»

El primer ministro se ha reunido con Nicola Sturgeon (foto) en Bute House, en su visita de ayer a Escocia.

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Principal negociador de Boris Johnson dijo que Reino Unido podría escapar regulación «pesada»

El nuevo jefe del Brexit de Boris Johnson quiere eliminar el compromiso de Theresa May de proteger los derechos de los trabajadores en Reino Unido, y ha sugerido que el Brexit es una oportunidad para escapar de la «fuerte regulación del mercado laboral» de la UE.

Hace solo dos meses David Frost dijo que se oponía al enfoque defendido «por los líderes de los dos principales partidos políticos», y argumentó que los derechos de la UE no deberían ser automáticamente convertidos en ley después del Brexit.

Frost — expresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria de Londres — fue nombrado la semana pasada por Johnson para reemplazar a Olly Robbins como asesor en jefe para la UE en Downing Street, un rol que lo llevará a dirigir cualquier futura conversación con Bruselas.

«Las organizaciones empresariales a menudo han criticado en el pasado la tendencia de la UE hacia una fuerte regulación del mercado laboral», dijo Frost en mayo de 2019 en un artículo reproducido en el sitio web de la Cámara de Comercio e Industria de Londres.

«Por lo tanto, me van a tener que convencer de que será un buen resultado que la UE establezca nuevas reglas del mercado laboral de Reino Unido sin que Reino Unido lo decida, como parece estar previsto por los líderes de los dos principales partidos políticos.»

Theresa May comprometió al gobierno a mantener el nivel actual de los derechos de los trabajadores de la Unión Europea, e incluso legisló para que el Parlamento reciba votos automáticamente para mantenerse alineado con las reglas de Bruselas cuando surja una legislación futura.

Al respecto, el gobierno llegó a presentar planes de «alineación dinámica» en un intento fallido de lograr que los parlamentarios laboristas respalden el acuerdo de retirada.

Además, durante el período de transición incluido en el acuerdo de retirada, Reino Unido tendría que aceptar los derechos de los trabajadores sin decir nada, como lo rechazó Frost.

Bruselas también sugirió que Reino Unido tendría que mantenerse alineado con los futuros derechos de los trabajadores de la UE, así como con la legislación ambiental y social, más allá del final del período de transición, si quiere un acuerdo comercial.

Su negociador en jefe Michel Barnier ha dicho que el bloque buscará cláusulas de no regresión, para garantizar que Gran Bretaña no retroceda en las reglas e intente socavar a sus vecinos.

Al comentar las opiniones del funcionario, la secretaria general de la Federación Británica de Sindicatos (TUC) Frances O’Grady dijo: «Boris Johnson afirma que tiene la intención de mejorar los derechos de los trabajadores después del Brexit. Él y sus asesores deberían centrarse en cumplir esa promesa.»

«Pero, en cambio, amenazan con un acuerdo catastrófico, que eliminaría las protecciones legales existentes y dejaría derechos esenciales vulnerables a cualquier ataque. Los trabajadores no deben ser arrastrados por este borde del acantilado sin tener una última palabra.»

Un portavoz del gobierno dijo: «Reino Unido tiene un récord mundial en la protección de derechos de los trabajadores, establece el estándar más alto y un mercado laboral del que podemos estar orgullosos, con más personas con empleo que nunca antes. Estamos decididos a mantener este registro de liderazgo después de que salgamos de la UE, con o sin un acuerdo.»

En un correo electrónico a los diplomáticos de los estados miembros de la UE revelado el lunes, el nuevo asesor de Downing Street de la UE — un exdiplomático que trabajó en Bruselas — advirtió que no se debería «subestimar» a Johnson, su nuevo jefe.

En el primer contacto con sus homólogos después de asumir el puesto, Frost dijo que los gobiernos de la UE «no deberían tener ninguna duda» sobre el compromiso del nuevo gobierno de abandonar la UE el 31 de octubre.

«Guardaré los temas sustantivos para otro día, aparte de tomar nota de la declaración del primer ministro Johnson en el Parlamento [la semana pasada], que establece nuestro enfoque, y de subrayar que nadie debe tener ninguna duda sobre el compromiso de este gobierno con la fecha del 31 de octubre,» dijo en un correo electrónico a los diplomáticos de los estados miembros.

«También agregaría que muchas personas tienden a subestimar a Boris Johnson, y les insto a que no lo hagan.»

Frost también elogió a su predecesor, de quien dijo «merecía algo mejor» que las críticas personales que había recibido en la prensa.

“Me gustaría concluir con un homenaje a Olly. Es obvio que este nuevo gobierno no tiene el mismo punto de vista que el que le antecedió sobre la política del Brexit, pero eso no debe restar importancia al hecho de que ha trabajado incansablemente durante los últimos tres años para implementar el mandato que le fue otorgado y por el que ha recibido muchas críticas personales,» escribió en el correo electrónico, enviado la semana pasada.

«Merecía algo mejor, y sé que el primer ministro Johnson aprecia su servicio y le desea lo mejor en el futuro.»

Furia escocesa

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METRO — MARTES, 30 DE JULIO 2019

Escrachan a Johnson en su visita a Sturgeon mientras la libra esterlina cae por temor al Brexit

Boris Johnson ha sido abucheado en Escocia después de haber aumentado sus amenazas de Brexit sin acuerdo, y de la caída de la moneda británica a su mínimo desde 2017.

El nuevo primer ministro escuchó a manifestantes gritándole «estás mintiendo», mientras llegaba para encontrarse con la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon en Edimburgo.

Johnson tuvo que abandonar Bute House — la residencia oficial de Sturgeon — por la puerta trasera, evitando soportar más molestias.

La mayoría de los votantes al norte de la frontera respaldaron la permanencia en la UE, con lo cual Sturgeon puede decir cómodamente que la promesa de Johnson de «Brexit o muerte» ha reforzado las posibilidades de una nueva votación sobre la independencia de Escocia.

Horas antes de la visita, Sturgeon dijo: ‘Escocia ha sido ignorada durante todo el proceso del Brexit, y este es el momento para que todos los que nos preocupamos por el futuro de nuestro país nos reunamos a trazar nuestro propio destino, y decirle a los conservadores que dejen de conducir nuestro país hacia el desastre.»

Johnson — que ha iniciado una «gira por la Unión» que finalizará hoy con viajes a Gales e Irlanda del Norte — prometió nuevamente que el Brexit ocurrirá «pase lo que pase» el 31 de octubre.

Sus palabras parecieron inspirarse en la letra del dúo pop escocés The Proclaimers, que prometía «recorrer mil millas más» para llegar a un acuerdo con Bruselas.

Sin embargo, dijo que «pondría el turbo» a un escenario de Brexit sin acuerdo, con una campaña de información pública de £100 millones aconsejando sobre cómo prepararse para la salida de Europa.

«Si estuviera aquí ahora mismo lo negaría con vehemencia, pero creo que Johnson quiere un Brexit sin acuerdo,» dijo Sturgeon después de la reunión.

Agregó que no veía claridad en sus promesas y que ahora temía más que un Brexit sin acuerdo sea «extremadamente peligroso para Escocia y, en realidad, para todo Reino Unido».

Downing Street dijo de la reunión: ‘El primer ministro ha dicho que creía apasionadamente en el poder de la unión, y que trabajaría incansablemente para fortalecer a Reino Unido y mejorar la vida de las personas en toda Escocia.»

«Sobre el Brexit dijo que, si bien prefiere negociar un nuevo acuerdo que elimine la antidemocrática cláusula de salvaguarda irlandesa [‘backstop’], Reino Unido dejará la UE el 31 de octubre pase lo que pase.»

Johnson recibió una bienvenida más cálida de la líder de los conservadores escoceses Ruth Davidson quien, aunque se opone a un Brexit sin acuerdo, dijo que sus conversaciones en el Parlamento escocés fueron «increíblemente constructivas».

Davidson se comprometió también a «apoyar de todo corazón» al primer ministro británico en su intento de volver a abrir la discusión de un acuerdo con la UE.

Por otra parte, los analistas han atribuido la caída en picado de la libra esterlina a su valor más bajo frente al dólar desde marzo de 2017 a las crecientes expectativas del mercado de un escenario sin acuerdo.

Ayer la divisa británica cayó a $1.2213 en un tramo y terminó cerrando a $1.2228, un descenso del 1.24 por ciento. La moneda también cayó ante el euro — que también libra su batalla contra el dólar — en 1.34 por ciento hasta €1.0981, el más débil desde septiembre de 2017.

Mientras tanto, la Confederación de la Industria Británica (CBI) ha emitido una lista de 200 recomendaciones para protegerse contra los peligros del Brexit. El grupo empresarial ha pedido nuevas leyes y sistemas informáticos, y dijo que también se necesitaban acuerdos temporales sobre regulaciones de productos.

Sin embargo su directora de negociaciones con la UE, Nicole Sykes, advirtió que la medida sería «como poner sacos de arena ante una inundación: la cocina todavía estará llena de agua, pero tal vez podamos salvar las habitaciones de arriba».

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